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Francisco Fajardo, el genocida de la mitohistoria; por Francisco Suniaga

Por Francisco Suniaga | 3 de mayo, 2015
Francisco Fajardo, el genocida de la mitohistoria; por Francisco Suniaga 640

Busto de Francisco Fajardo, quien nació en la isla de Margarita en 1524.

Una de las víctimas favoritas de los gobernantes socialistas bolivarianos ha sido la historia de Venezuela. Así como desconocen la existencia de la ciencia económica, se han empeñado a lo largo de sus tres lustros en desconocer o distorsionar la narración del acontecer nacional, que los historiadores han ordenado según patrones técnicos universalmente aceptados. Tarea de larga data hecha con la idea de que el cuento de quiénes somos y qué hemos hecho sobre esta tierra quede registrado, y pueda contarse con algo de certidumbre a las generaciones futuras.

Los compatriotas que han tenido a su cargo la conducción del Estado desde hace más de quince años, sustituyen la historia de Venezuela por una mitología de su propia inspiración, negadora de hechos suficientemente documentados y analizados científicamente en distintos tiempos y en todo el continente. Han creado así un entuerto que podríamos llamar “mitohistoria”; una narración muy plana y elemental, donde los actores no son hombres (y “hombras”) que vivieron una época y se comportaron según los patrones de conducta imperantes en ella, sino unos dioses míticos que eran buenos o malos, en el sentido más primario o infantil del término.

Para los narradores de la mitohistoria bolivariana, los españoles nunca llegaron a las costas de este país ni fueron, junto con indígenas y africanos, uno de los tres ingredientes principales de la masa que nos conforma. El propio Chávez, el gran gurú de la feligresía socialista, hablaba de “nosotros los descendientes de indios y negros”.  Todo lo bueno, regular o malo que los españoles hicieron sobre esta tierra (y en el resto de América), lo reducen a una sola palabra: genocidio. Calificativo que le endilgan incluso a Cristobal Colón, quien no pasó de ser un italiano aventurero, en el peor de los casos. Ese es el pensamiento detrás de la decisión de designar el 12 de Octubre “Día de la Resistencia Indígena” y de promover que unos orates derribaran la estatua de Colón en Caracas y la arrastraran por la avenida que aún lleva su nombre.

En la narración nacional mitohistoria, Simón Bolívar no murió de tuberculosis como dijo su médico Manuel Próspero Reverend, sino que fue envenenado por Santander en una conspiración como las de Game of Thrones. Su rostro no era como el que retrataron sus coetáneos, quienes lo vieron en innumerables ocasiones en distintas edades, sino como se le ocurrió a unos rusos formados en investigación criminal, que con su sola osamenta (exhumada a tal fin) fueron incluso capaces de determinar que tenía el cabello chicharrón. Paéz no fue un personaje imprescindible en nuestra independencia y formación como nación sino un traidor a Bolívar. De la misma manera, a Caracas la fundaron cuando Juan Barreto dijo (ya se me olvidó cuál fue esa fecha y sigo creyendo que ocurrió el 25 de julio de 1567).

Gracias a la mitohistoria, el dictador corrupto Cipriano Castro devino en héroe de la patria y Betancourt, en cambio, fue un violador de los derechos humanos, que nada tuvo que ver con la gestación y establecimiento de la democracia. Asimismo, los guerrilleros comunistas apoyados por Fidel Castro –a quienes Betancourt combatió para salvar la institucionalidad que nos había tomado ciento cincuenta años construir– eran unos ángeles libertarios. El cuento también sustenta la tesis, no podía ser de otra manera, de que Chávez no dio un golpe militar el 4 de febrero de 1992, sino que encabezó una rebelión por la dignidad nacional. Capítulo que en estos últimos días continúa con la propuesta de que por aquella gesta, y por toda la grandiosa herencia que nos legó (incluyendo la presidencia de Nicolás Maduro y la deuda externa astronómica), “el Comandante Eterno” sea declarado el Libertador del Siglo XXI.

Casi en paralelo a esa moción, se ha añadido una nueva página a la mitohistoria bolivariana. Ese nuevo registro comenzó a establecerse hace unos años, en el Aló Presidente Nº 167, el 12 de octubre de 2003. En ese programa “el Eterno” afirmó que Francisco Fajardo, el mestizo guaiquerí margariteño no fue, como enseñaban en la escuela burguesa, un héroe de nuestros primeros tiempos.

Nicolás Maduro, nuevo jefe académico de la mitohistoria, fue más allá. El pasado 02 de febrero de 2014 declaró: “Hay por ahí quienes todavía rinden homenaje a los genocidas. Todavía hay autopistas por ahí con nombre de genocidas. Francisco Fajardo. ¿Y quién fue Francisco Fajardo? Un genocida.

No obstante que esa afirmación en boca de Maduro –como consta en su currículo y prueba su desempeño– carece de auctoritas, de inmediato, como es norma en esta reencarnación caribeña del socialismo real de Europa del Este, comenzó a ser repetida por la nomenklatura gobernante  (por cierto, para la consolidación de la mitohistoria es fundamental repetir como loros goebbelianos los asertos de los líderes). Hace unos días –la nota de Noticiero Digital es del 27 de abril–, Jorge Rodríguez, el alcalde de Caracas (la ciudad de cuyos cimientos Fajardo comenzó a construir), dijo esto otro: “… Francisco Fajardo, autor de uno de los genocidios más espantosos que haya conocido la historia de la humanidad”.

Esta afirmación equipara a un modesto mestizo margariteño del siglo XVI con el camarada Mao Tse Dong (campeón mundial indiscutido de la disciplina), el camarada Josef Stalin (subcampeón) y los camaradas Kim Il Sun, sus herederos y el camarada Pol Pot (quienes acumulan méritos suficientes para disputarle a Hitler la medalla de bronce). Esa acusación de Francisco Fajardo, como es línea partidista, resuena ya en todas las instancias del aparato bolivariano.

No por historiador, que no lo soy, sino por margariteño –gentilicio que comparto con la honorable familia Fajardo, oriunda de El Poblado e integrantes de la Comunidad Indígena Francisco Fajardo, que ocupa media Porlamar – me siento obligado a salir en defensa de este paisano, a quien pretenden ahora, casi cinco siglos después, encerrar en el Ramo Verde de la historia (con el mismo tipo de pruebas con las que encierran a las víctimas del presente).

Francisco Fajardo –me enseñaron en mi escuela de La Asunción, que de burguesa nada tenía– fue un mestizo, hijo de un español con una mujer indígena llamada Isabel, miembro (o miembra) importante de la etnia guaiquerí que poblaba Margarita y parte de la costa de lo que ahora es el Estado Sucre. Fajardo era bilingüe y, habiendo sido Margarita la base desde donde partieron tantas expediciones al continente, fue jefe de algunas de ellas. Siendo la más importante aquella que concluyó con la fundación del Hato San Francisco, en el Valle de Caracas.

Los guaiqueríes no hicieron resistencia a los conquistadores españoles –las mujeres guaiqueríes menos– porque los margariteños, desde los tiempos en que Margarita no se llamaba Margarita sino Paraguachoa, el pendejo lo han tenido lejos. Desde el primer momento vieron a los conquistadores españoles como los aliados necesarios para repeler a unos terribles enemigos que por tiempos inmemoriales los habían asaltado, asesinado e, incluso, devorado: los caribes. Sí, los  invasores provenientes de lo que ahora es Brasil –fue aquella y no la de los conquistadores españoles la primera “planta insolente”–, cuyo grito de batalla no podía ser más revelador del espíritu que los animaba: ana karina rote aunicon paparoto mantoro itoto manto. Que traducido a nuestro idioma castellano (herencia por cierto de aquellos conquistadores genocidas) significa: “Sólo nosotros somos gente, aquí no hay cobardes ni nadie se rinde y esta tierra es nuestra”. Me atrevería a asegurar que fue precisamente esa última frase la que menos les gustó a los margariteños, que, como es fama, por un terreno son capaces de cualquier sacrificio (pregúntenle a Chanito Marín, si no).

Según lo resume el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar (de notas tomadas de historiadores como J. A. Cova, El capitán poblador margariteño Francisco Fajardo; Juan Ernesto Montenegro, Origen y perfil del primer fundador de Caracas; Manuel Pinto, Fajardo, “el precursor”; Graciela Schael Martínez, Vida de Don Francisco Fajardo; y Gloria Stolk, Francisco Fajardo, crisol de razas) en la vida de Francisco Fajardo no hubo nada parecido siquiera a una masacre, mucho menos a un genocidio (los invito a buscar la definición técnica de esa palabra en cualquiera de los instrumentos de la ONU). Según la nota de esa importante y confiable obra, Fajardo se vio envuelto en escaramuzas en las que dio muerte, por ahorcamiento, a un cacique del litoral central que llevaba por nombre Paisana.

Pero aún en el caso de que hubiera ajusticiado cobardemente a muchos de sus adversarios, hay que considerar que Francisco Fajardo fue un hombre de su tiempo y su conducta es del siglo XVI y no de este, y por tanto no se le puede juzgar con los parámetros del presente (Inés Quintero, que sí es historiadora, me dijo que ese error se conoce técnicamente como anacronismo).

Las preguntas que toca hacerles a los mitohistoriadores bolivarianos son obvias. Más allá de que Chávez negó su condición de héroe en uno de sus cientos de Aló Presidente; de que Maduro lo llamó genocida en unas de sus miles de declaraciones; y Jorge Rodríguez lo haya proclamado como tal criminal en un acto donde se honraba la memoria de Eliézer Otaiza, ¿cuál es la fuente histórica para sustentar tan gruesa acusación? ¿De qué obra, en que texto, quién fue el historiador, dónde está el documento de donde emanó el conocimiento que llevó a juzgar y condenar inaudita altera parte a Francisco Fajardo, un capitán mestizo margariteño que vivió entre 1524 y 1564? ¿Cómo pudo ser genocida un hombre que se hacía acompañar mayormente por sus paisanos guaiqueríes (tribu reconocidamente pacífica), en una época en que en Venezuela no había gente para cometer ese abominable crimen y faltaban todavía más de 400 años para que la palabra genocidio siquiera apareciera sobre la faz de la tierra?

Finalmente, para los pocos que puedan ignorarlo, hay un hecho que refleja quién pudo haber sido Francisco Fajardo para la gente de su tiempo. En una de esas expediciones, al pasar por Cumaná, Fajardo fue apresado por el jefe español de la ciudad, Alonso Cobos, quien lo juzgó sumariamente (como ahora) y lo condenó a la horca (como pretenden hacer ahora) sin respetar sus derechos más elementales. En razón de ello, los guaiqueríes de Margarita, quienes más lo conocían, atravesaron el mar en sus canoas, tomaron Cumaná y apresaron a Cobos. Lo llevaron a la isla y lo entregaron a las autoridades. Esa conducta no la provoca un malvado. A diferencia de Fajardo, Cobos fue juzgado de acuerdo a Derecho por la Real Audiencia de Santo Domingo y condenado a muerte por su abuso. Esa es la historia  que se conoce y registra sobre la vida de Fajardo. Si sus detractores del presente actuaran con responsabilidad, por lo menos se abstendrían de repetir la infamia hasta presentar las pruebas que la ética pública obliga.

Francisco Suniaga 

Comentarios (52)

Luis Avila Guerra
3 de mayo, 2015

Excelente artículo. Pone al descubierto todas las invenciones de los irresponsables hacedores de “mitos históricos”.

vicente lópez
3 de mayo, 2015

Reciba mis felicitaciones, señor Suniaga, por tan valioso artículo. Hay que continuar haciendo esfuerzos para divulgar la verdad histórica que algunos pretenden distorsionar.

Elio Orta
3 de mayo, 2015

Felicitaciones. Admiro su valor intelectual y moral, al escribir estas líneas diáfanas y esclarecedoras. Reciba mi apoyo y modesto estímulo como ávido lector y seguidor de sus obras.

Edgard J. González.-
3 de mayo, 2015

““mitohistoria”; una narración muy plana y elemental, donde los actores no son hombres (y “hombras”) que vivieron una época y se comportaron según los patrones de conducta imperantes en ella, sino unos dioses míticos que eran buenos o malos, en el sentido más primario o infantil del término….como es norma en esta reencarnación caribeña del socialismo real de Europa del Este”: Como Profesor de Geografía e Historia -egresado del Instituto Pedagógico de Caracas, en 1968-, comparto plenamente las certeras definiciones de Suniaga, quien no se anda por las ramas a la hora de llamar al pan pan, y a los adulteradores adulteradores. Todo el artículo es Excelente, lo asumo, voy a hacer breves referencias a algunas porciones: “El propio Chávez, el gran gurú de la feligresía socialista, hablaba de “nosotros los descendientes de indios y negros”. Yo sostengo que el primer negocio que los españoles montaron en estas tierras fue una “Peluquería”: A toda India o Negra bien buena la Peinaban !! Ese es el origen de nuestro mestizaje, el Triángulo Étnico que nos conformó. “unos rusos formados en investigación criminal”, que por esos días dejaron a un lado lo científico y simplemente complacieron al loco de Sabaneta y produjeron ese horrible marginal con el que insultan a toda la familia de Simón Bolívar, y a los venezolanos en general. “el dictador corrupto Cipriano Castro”, también putañero y alcohólico, lo que le produjo el desperfecto renal que lo sacó del país y del poder. Un asco de persona, ahora ensuciando el Panteón Nacional. “Betancourt, en cambio, fue un violador de los derechos humanos”: de los inocentes ultraizquierdistas a quienes no les respetó su libertad de asesinar policías, atracar bancos, quemar vehículos, y crear focos de guerrilla urbana y rural para repartir catecismos y bendiciones, no bombas y balas financiadas desde la Cuba castrista(focos que jamás lograron respaldo popular y fueron estruendosamente derrotados). “obligado a salir en defensa de este paisano”: Y en defensa de la VERDAD, en beneficio de la HISTORIA verídica que merecemos preservar de los demagogos inescrupulosos. Este pudiera ser el mejor artículo de Suniaga, a mi juicio al menos.

Angel Mendoza
3 de mayo, 2015

Me parece muy buena la explicacion y oportuna para quienes hoy dia no sabian quien era el…bueno..ya tienen otra version que por lo menos los haga dudar e investigar un poco antes de respaldar o aseverar sin juicios comprobados de todo los que les dicen los gobierneros de turno…felicidades muy clara y didactica la forma narrativa de este articulo..mis saludos.

denis flores
3 de mayo, 2015

Mis mas sinceras felicitaciones, a los señores Francisco Suniaga, por su excelente artículo y a Edgard González por su maravillosa opinión, como decía el Padre de la Democracia venezolana, RÓMULO BETANCOURT *POR ENCIMA DE LAS TUMBAS ADELANTE* *ESTE PAÍS DE TODOS TENEMOS QUE CONSTRUIRLO TODOS*

Robert Rodriguez Ibarra
3 de mayo, 2015

Comparto plenamente con el autor del artículo Francisco Suniaga la exposición documentada, pedagógica, con el agudo sentido de burla a los bien llamados “mitohistoriadores” o fanáticos e ignorantes que pretenden cambiar la historia del país y los nombres de lugares, instituciones y acontecimientos. Los claros ejemplos citados por el autor, demuestran con propiedad la típica manera de los gobiernos totalitarios -de izquierda o derecha- que se creen los dueños absolutos de la verdad. Los comentarios de los lectores demuestran que no todos somos borregos ignorantes y fanáticos que creemos al régimen,a sus pseudointelectuales tarifados y a sus jerarcas. Mis felicitaciones por el excelente artículo.

Freddy Fernandez Mata
3 de mayo, 2015

Ilustre margariteño Don Francisco Suniaga, paisano y tocayo del afectado por la “mitohistoria” robolucionaria, así como estos delincuentes no conocen la historia ni nada, tampoco presentaran pruebas, como nunca lo han hecho, por que “ética” NO HAY.

Miren Anchustegui
3 de mayo, 2015

Me alegra que el autor nos haya obsequiado este articulo tan luminoso y claro, además de valiente. Invito a todos los lectores de Prodavinci a leerlo y felicito al autor Francisco Suniaga porque además de disfrutar leyendo sus novelas ahora admiro su coraje y honestidad.

Juan Gant
3 de mayo, 2015

En general estoy bastante de acuerdo con su posición en cuanto a quien fue Fajardo. Como mestizo, era amado por los guaiqueríes de Margarita y supo ganarse mucha amistad de los caciques de la Costa de Caracas para su empresa, que no era otra que conquistar primero la provincia de Caracas. Fajardo actuó como un español, y sus acciones fueron de servicio al rey y en busca de ganar méritos ante la corona, pues por parte de su padre era de una de las familias más miradas en España, los Fajardo eran de la grandeza española. Su condición de mestizo era su handicap, y con estas acciones de allanamiento de una provincia tan indómita como era la de Caracas buscaba el agrado real, para que por gracia real en agradecimiento a sus servicios se obviara su condición de mestizo. No le sirvió de mucho su gran valentía y nobleza de alma, pues en su 3er intento de poblar Caracas, Alonso Cobos, quien envidiaba la fortuna y gracia de Fajardo, (pues secretamente pretendía esa conquista para sí mismo) lo ahorca alevosamente, con el racismo del hidalgo blanco que no soporta que un ‘indio’ le haga sombra… En lo único que difiero de su artículo es en lo de la fecha de fundación de Caracas. Barreto se basó para excluir la fecha del 25 de julio de 1567, como fecha de fundación, en una tesis en borrador de mi autoría que luego con el tiempo se publicó, y en la cual pruebo con documentos y análisis cómo no solo no se fundó Santiago de León el 25 de julio, sino que ni siquiera se funda en 1567, sino el año siguiente. Los detalles puede consultarlos en mi trabajo, que con gusto se lo hago llegar por PDF si me lo solicita por correo privado. Saludos.

Francisco Gonzalez
3 de mayo, 2015

Ese es el método universalmente reconocía de la izquierda revolucionaria “reescribir la historia” “acomodar para justificar la mas extravagante idea que deba imponerse” el asunto esta en conocemos suficiente historia para combatir eso desde todos los ángulos como ciudadanos

icovarr
3 de mayo, 2015

Excelente artículo. Después de leer “la herencia de la Tribu” de Ana Teresa Torres, me dí cuenta que esta conducta de apelar a la mitohistoria no es aleatoria, ni es producto de espamos socialistoides, que encuentran en el anacronismo una manera de perpetuar sus desgastadas teorías y categorías marxistoides. Es, pues, una conducta deliberada con claros propósitos de control social. Francisco Suniaga nos hace un enorme favor al salirle al paso, sarcasmos e ironías mediante, a estos violentadores de la historia.

Edgar Borregales
3 de mayo, 2015

Los Chavistas, al igual que los Nazis, se creen descendientes de una raza superior,llegaron señalando a los anteriores como los peores y resultó que ellos mismos serían lo peor de lo peor que ha pasado en Venezuela.

Carlos Mujica
3 de mayo, 2015

Gracias Francisco por hacer de nuevo lo que todo venezolano (y margariteño) está en la obligación. Esos tres que se han referido en forma tan denigrante a Francisco Fajardo si son genocidas, no solo en lo histórico, sino también en el propio país. El termino ciudadano les queda (y quedó) bien grande. Los neoespartanos deben alzar su voz de protesta y declararlos persona non grata.

Jose A. Azpurua G.
3 de mayo, 2015

Amigos: ¡Excelente artículo! Ese intento de cambiar la historia que llevan a cabo los actuales gobernantes (írritos) del país, me parece ser un poco lo que ha sido el comportamiento de muchos otros gobernantes anteriores, que nos han hecho ver la historia un poco como les ha interesado hacerla ver. Yo encuentro, por ejemplo, que no resulta muy lógicamente congruente llamar a Bolívar: Padre de la Patria, cuando una semana antes de morir se dirige a nosotros, los venezolanos (que lo éramos desde el 24 de Septiembre de ese año, fecha de aprobación de la constitución que nos separaba de Colombia) llamándonos Colombianos, y diciéndonos que no aspiraba a otra gloria que a la consolidación de Colombia. A una persona que no deseaba otra cosa que Venezuela volviera a ser una parte de Colombia… ¿se le puede llamar lógicamente el padre de una patria que bien claro nos dijo que no quería que existiera individualmente? A mí me parece que el heccho de que viéramos a Páez como el padre de la patria resultaría ser una creencia más lógica y menos incongruente, sin quitarle glorias a Bolívar, quien pensaba que un país de mayor tamaño con un gobierno, también de mayor tamaño y poder, pudiera resultar más conveniente a los intereses de sus poblaciones, aunque esta creencia pudiera sr muy debatible.

Lucho
3 de mayo, 2015

Es un gusto, un alivio, un bálsamo, leer un texto tan bueno sobre un tema tan maltratado de una disciplina tan vapuleada como lo es nuestra historia venezolana. Es un consuelo, un acicate, un estímulo ver que aun hay en Venezuela escritura tan buena, que nos da ánimos de hacer las cosas excelentemente, mostrándo como hacerlo en ejemplos como las presentes líneas de Francisco Suniaga.

Tulio
4 de mayo, 2015

En busca de una explicación para tamaño desatino, llego a pensar que el apresuramiento por opinar sobre cualquier cosa, originado por el deseo de mostrar novedades que causen escándalo; lleva frecuentemente a estos opinadores a trambucar en su discurso, debido a que en el fondo su ignorancia está guiada por un desmedido afán de demostrar algo que no poseen: conocimiento y sentido del ridículo. La mentira, el histrionismo y la confusión guían sus palabras. No me extrañaría que originalmente el fallecido haya oído sobre otro personaje histórico y en la niebla de su ignorancia lo haya asociado con Francisco Fajardo. En este caso el personaje pudo haber sido, por ejemplo, el Tirano Aguirre.

Ydalia Molina
4 de mayo, 2015

excelente artículo. Lo admiro como periodista y novelista.

Francisco Suniaga
4 de mayo, 2015

Apreciado Sr. Juan Gant. Gracias por su comentario; este es el tipo de observaciones que se agradecen por lo que añaden al intercambio libre de ideas e informaciones. Mi correo es fsuniagaf@gmail.com Espero su escrito con gran curiosidad. Saludos.

Beatriz Moreno
4 de mayo, 2015

Que podemos esperar de quienes declararon a uno de los guerrilleros más asesinos de Colombia Tirofijo como mártir, y adoran y veneran a un asesino como el Che Guevara que si bien empezó a luchar por la independencia de Cuba después cometió actos de barbarie, y si adoran y veneran a quien destruyó a Venezuela, despilfarro millones de dólares y lo consideran un pajarito

Santiago RSD
4 de mayo, 2015

Para los que no eramos familiares con la historia de Francisco Fajardo, este artículo represanta un texto verdaderamente iluminador. Suniaga no solamente logra desmentir las falsedades expresadas por los nefastos lideres de la revolución, además lo logra hacer de una forma magistral!

Desgraciadamente, la denominada “mitohistoria” (término que en mi opinión deberia usarse religiosamente de ahora en adelante para referirse a este tipo de mentiras) ha adquirido un puesto en la consciencia pública que no le corresponde. Esto se debe (pienso yo) a que la ignorancia sobre nuestra propia historia es un mal común. Afortunadamente, Suniaga, junto con otros ilustres escritores, ha asumido la noble tarea de seguir iluminandonos a todos.

A Romdòn
4 de mayo, 2015

Muy buen articulo. Hablando de genocidas. Que tal El Che,Raul y Fidel.? Que tal Esequiel Zamora?

Corbu
4 de mayo, 2015

Una acotación: “ana karina rote aunicon paparoto mantoro itoto manto” significa “solo los caribes somos gente, los demas son nuestros esclavos”.

brian Tovar
4 de mayo, 2015

Excelente artículo!!! deja bien claro quién fue Francisco fajardo y quiénes los que hoy han enlodado no solo su nombre, si no el de Bolívar, Páez y otros próceres con su ignorancia y propaganda nazi.

Jesus Alfaro
4 de mayo, 2015

Excelente su articulo, no cabe duda que Francisco Fajardo, fue el mejor epónimo para la principal autopista de Caracas. Fajardo fue el primer héroe nacional de estas tierras que aun no se llamaban Venezuela. Como mestizo de guaiqueri y de español fue el mejor representante de ambos mundos.

J. López
4 de mayo, 2015

Excelente Articulo..sin desperdicio. Me parece que la intención oculta del régimen al destruir la Historia de este insigne y verdadero Patriota es la de suplantar el nombre que llevan avenidas,parques y cualquier estructura,para cambiarla por la del comandante eterno…no es la primera vez y no será la última.. opinión personal.

Beatriz López
4 de mayo, 2015

Claro, si hasta el tiempo que el ser humano ha deambulado por a tierra fue reducido a 2000 años por el eterno mitómano cuando se dirigía a su acostumbrada audiencia presa donde fue corregido por un pseudo profesor quien le respondió con trémulo “un poquito más”…qué podemos esperar de la historia de nuestro país!!!

Adel Khoudeir
5 de mayo, 2015

Primoroso escrito que nos enseña cómo entender algo de historia para ver el presente.

laura de salazar
5 de mayo, 2015

Gracias por excelente articulo. Definitivamente, la historia es el pasado que tienen todos los pueblos del mundo y no debe ser cambiada ni distorsionada. No se puede de un plumazo deshacer la historia ni enlodar a sus personajes. Pero para entenderla hay que analizar y situarse en la época en la cual sucedieron los hechos. Agradezco el gesto noble de mantener encendido la luz del conocimiento.

Miguel Julio
5 de mayo, 2015

Quien le dijo a usted que Cristobal Colon era italiano. Cada día hay mayor certeza de que era un comerciante y navegante judío sefardita de Cataluña por lo que debido a la persecución reinante ocultó su orígen, ademas que italiano le pone a un hijo el nombre de Diego ?

Excelente su artículo, lo comparto en un 99 %, gracias.

Eduardo Berrizbeitia
5 de mayo, 2015

Personalmente , no creo que esto tenga mucho significado ni interés para estos tipos del gobierno; en este caso, se hacen estos anuncios para crear distracción por unos días de la realidad del país.Por supuesto, dentro de la ignorancia que abunda , y que es requisito indispensable,en el mercado rojo, es siempre dañino estos comentario. Se crean matrices de opinión que en la ignoracia roja germinan. No creo que esto pase más allá de una alharaca , hasta que haya necesidad de inventar algo nuevo, como por ejemplo , que gracias al galáctico se está avnazando en la fusión nuclear o que Edison no inventó el bombillo sino Gucaipuro.

Irma Sànchez de Dìaz
5 de mayo, 2015

Señor Suniaga, que buen escrito, pero pensemos quienes son estas personas que juzgan a Francisco Fajardo, como Genocida, que le vamos a pedir, o Ud, cree acaso que Jorge Rodrìguez, Chavez y muchos menos Maduro, han leido la historia de Venezuela, yo creo que cuando no se sabe sobre el tema, no se habla de ello, y mucho menos culpar a una persona que viviò hace siglos, de una cosa como esa. Genocidas son ellos que han mutilados a Venezuela y a los Venezolanos y es màs nos han dejado en la Miseria, por algo nos catalogaron de Miserables. Es todo

Alejandro Vargas
5 de mayo, 2015

Excelente articulo. Lo que el difunto intento hacer difamando a Páez no tiene perdón. En mi opinion fue más venezolano y patriota que Bolivar.

Alberto Ferrer L
5 de mayo, 2015

Sr. Suniaga, como todos los comentarios anteriores, le agradezco haberse tomado la molestia de hacernos una síntesis tan buena de quien era su tocayo Fajardo. Hablando de genocidio, me pregunto si la cifra de muertes ocurridas en Venezuela en tiempos de revolución, incluyendo las que se perpetraron en el golpe, no pueden considerarse como tal? Toda vez que es al gobierno a quien le compete las políticas de seguridad de todos los venezolanos…

Una vez mas gracias a usted y al Sr. Gant

marlene nava
5 de mayo, 2015

Estupenda su reflexión. Y definitivamente verdadera. Pero me detengo en un señalamiento dentro del texto porque de tantos asombros es el más de los sorprendentes: el hecho de que en el socialismo siglo XXI se niega nuestra hispanidad y se pretende enterrarla. Soy zuliana, maracucha para más señas. Y recientemente fui testigo de un hecho insólito. Celebraban el día de la lengua materna y TODO EL EVENTO HIZO APOLOGIA DEL WAYUNAIKI, lengua ancestral de los wayuu, uno de los 5 grupos étnicos que cobija este estado.Como si todos los zulianos nos entendiéramos en ese dialecto del que apenas conocemos la palabra tachón para designar un niño y quizás una que otra escuchada entre comerciantes -ahora bachaqueros- de tal origen. Mientras, todos seguimos hablando español, comiendo -es buena medida- recetas ibéricas: y hasta metiendo la para al modo peninsular.

Olmar
6 de mayo, 2015

Me alegra ver que usted nos cuenta la misma historia que me contaron a mi desde los seis hasta los 16 años, usando como base los libros del hermano Nectario María y luego el del Dr. Siso Martínez

Por supuesto que españoles, portugueses, ingleses y franceses hicieron desastre y medio en el Nuevo Mundo. Hay que reconocerles que consigo mismos no eran mucho mas delicados pero si que cometieron un genocidio. Las muertes de Guaicaipuro, Tamanaco o Tiuna, por una parte no fueron propiamente indoloras. Ni tampoco lo fueron las de los indios guaiqueries obligados a trabajar como esclavos en los placeres de perlas. Ni las de aquellos indígenas que morían de viruela, tuberculosis o, simplemente de hambre, porque el conquistador había arrasado con sus conucos. Y, entre paréntesis, ¿ha visto usted alguna vez que los países de origen de los conquistadores se disculpen por los hechos de sus antepasados?

Creo que lo del Dia de la Raza era un título un poco incorrecto. Dia del Descubrimiento, cono se lo llama en otros países, se ajustaba a la realidad de lo que pasó. Lo de Día de la Resistencia indígena sugiere una imagen de indios que, al avistar las carabelas, se armaron y salieron a combatir, y no fue asi que ocurrieron los hechos.

Supongo vio la película LA HISTORIA OFICIAL e igual se leyó FARENHEIT 451 de Ray Bradbury. Bien, le propongo encabece un movimiento de rescate de nuestra historia, reuniendo libros, artículos de prensa, fotos, mapas, objetos y demás para que, cuando todo esto pase, nuestros descendientes puedan reconstruír la historia “tal como fue”

Atentamente

Olmar Centeno

Artemis Nader
6 de mayo, 2015

Genocidio maestro es el que ellos están cometiendo al dejar a la población indefensa en manos de unos matones , pranes . El pais se desangra todas las semana no importa si eres mujer niño , mujer embarazada, deportistas o maestro . Mas la gente que se ha muerto o se va a morir por falta de atención medica o falta de medicina. Ha pasado en todos los paises socialistas con el cuento del hombre nuevo y el que no esta con ellos debe morir se llevan a todos por delante. Este si que es un genocidio.

Aquiles Marino
6 de mayo, 2015

Gracias por este ilustrador artículo, a mi entender exsalta el gentilicio Margariteño, será por esto que se disfruta tanto el compartir en la isla con su gente buena. En referencia a la “Mitohistoria” quisiera puntualizar que “Historia” posee un significante referido a lo actual, el ser que somos se constituye como una historia, la historia de vida. desde esta mirada, señalo que los constructores de las “Mitohistorias” no se limitan a tergiversar solo las versiones en relación a nuestro pasado, tal vez, su mayor interés sea tergiversar la historia de lo actual, o sea: Construir la Mitohistoria de la historia de vida que estamos viviendo en nuestro devenir actual.

rorigo garcia
6 de mayo, 2015

… Así que Alonso Cobos ahorcó a Francisco FAjardo y luego, en Santo Domingo,lo enjuiciaro y ahorcaron (a Alonso Cobos, claro). ¡Qué justicia!

Cecilia Ayala
6 de mayo, 2015

!Lo Felicito! La historia hay que aclarársela a quienes no tienen idea de ella.

José (Cheo) González Vicent
6 de mayo, 2015

Excelente Francisco. Gracias por defender el Gentilicio Margariteño con tal dignidad y academicismo, y por hacer frente de manera valiente y responsable al fanatismo irracional que intenta desdibujar deliberadamente nuestra historia.

Ignacio Arias
9 de mayo, 2015

Que mas decir? … imagino a tu papa y a sus panas de aquellas tardes, leyéndote… … al final, diría alguno… y es ademas de casta valiente.

Gracias vale.

david millan q.
16 de mayo, 2015

Excelente..una manera inteligente de desenmascarar a los neófitos mitohistoriadores.

José Luis Manzella R.
16 de mayo, 2015

Sencillamente brillante, la historia la escriben los ganadores. Esta gente “por ahora” distorsiona y habla gamelote, ya llegará su tiempo…

Olmar
1 de junio, 2015

Me felicito. Estudié la primeria en un colegio regido por españolas pero era venezolana la maestra de historia de Venezuela y me enseñaron lo mismo que a usted en su escuela margariteña. Y lo mismo me dijeron en bachillerato asi como el Flaco Sanabria en sus cuentos tan parecidos a lo que se narra en Los Amos del Valle.

Y le agradezco haber llenado una de las lagunas históricas que tenia y me refiero al por que vino a este valle a fundar el hato San Francisco

Prof. Celestino Floresjcf.
2 de junio, 2015

Desde luego que el autor, compatriota Francisco Suniaga, escribe bien, con notable claridad. Los anrtirrevolucionarios fascistas entendieron el mensaje y salieron como en jauría con su sentimiento pitiyanqui y vendepatria a llamar genocida a todos el que huela a revolución Mirandista-Bolivariana, y expresar su odio y rencor contra todo cuanto parezca sentimiento chavista. Llaman a Rómulo Betencourt el “padre de la democracia”, y hasta denigran del Padre Simón Bolívar El Libertador. Como puntofijistas expresan de manera alevosa su adoración por los que vendieron el país al nuevo imperio por más de cien años, sin escrúpulos ni rubor alguno. Y juzgan de asesinos a los que luchan de manera abierta y decidida contra ese imperio que lleva la muerte masiva por todo el mundo: los creadores del perverso concepto de guerra preventiva. Efectivamente, mi documentación sobre Francisco Fajardo no dice que fuera genocida (ejecutor de matanzas humanas masivas, sin sentimiento cristiano alguno). Pero sí es verdad que ensu actuación pacífica colonislista, como dicen los documentos a nuestro alcance, trabajó con consciente solidaridad para el imperio español, genocidad hasta la saciedad, al cual le garantizaba vasallaje y obediencia incondicional. Hay que preguntarle a las masivas víctimas indias y a los más de 20 millones de africanos inmolados (masacrados o cruelmente esclavisados) que el imperio español de turno trajo por recomendación del humanitario Padre Las Casas (Fray Bartolome). Francisco Fajardo como no “era pendejo”, como mestizo no se puso del lado de su sangre indígena que era inmolada en los placeres perleros o perlíferos, para ayudar a contener las perversas y alevosas intenciones del imperio de turno, que era su amo. El artículo del compatriota Suniaga está muy bueno, desencamó a los antirrevolucionarios, a los que que creen que mejor es regresar a las perversidades del puntofijismo. Gracias. Yo me quedo con todos los defectos que tenga el proceso Revolucionario Mirandista-Bolivarino, porque lo considero que es un esfuerzo particular que busca la felicidad de la Patria, así como su estabilidad política y su seguridad social, por lo pronto me lo dicen los 12 millones de gente estudiando, los 9 millones de niños adolescentes que comen en los comedores de los centros educativos de la Patria, los 3,3 milones de pensionados del seguro social con montos aceptables, las más de 700 mil viviendas en beneficio del pueblo, el Hospital Cardiológico Infantil, las 30 universidades que han sido creadas en estos quice años, así como muchos otros esfuerzos que se encaminan por las tres rutas señaladas. “El talento sin probidad es un azote”, nos dijo El Libertador; y el Maetsro Simón Rodríguez nos dijo: “Dejen lo malo, hagan lo bueno, imiten con juico, y por lo que faltare, inventen”. No olvidemos que el General Carlos Soublette fue encarcelado en una oportunidad por haber vitoreado a Bolívar como “Padre de la Patria”. Cordialmente, Prof. Celestino Flores, UDO-FORJA de Venezuela-GUAYACAN, Sociedad Bolivariana .

Edgard J. González.-
25 de julio, 2015

Intervengo de nuevo, hoy sábado 25 de julio del 2015, para agregar un empalagoso párrafo que es parte de la reseña de la fundación de Caracas, publicada hoy en un diario de Lara: “En ambas ocasiones los europeos fracasaron debido a la fuerte resistencia de los indios… Toromainas….Aún en la actualidad Caracas es sinónimo de resistencia imperial, desde 1999 sus habitantes han tomado conciencia sobre el rol protagónico que deben jugar en la sociedad para la construcción de un mejor país basado en la igualdad, el respeto a los derechos humanos y la organización popular.” http://elimpulso.com/articulo/caracas-cumple-448-anos-de-fundada La mitohistoria vive, la prepotencia sigue. Por supuesto que puse allí el link a este útil artículo de Suniaga, para matarles ese gallo pataruco y cacareador en la mano.

wilman leon
27 de julio, 2015

este señor es de los mismos que le pusieron a romulo el adeco “el padre de la democracia ” jajaja y todavia hay gente tonta que les cree

Rafael Balestrini Acuña
12 de abril, 2016

Debo admitir que inicié la lectura con expectativa por el personaje, pero la decepción en los 18 párrafos me permitió confirmar que la historia es subjetiva y mas en la amnesia selectiva de enajenación intelectual de algunos. Quién dice que la historia tiene patrones técnicos universalmente aceptados? Las escuelas que lo establecieron? Es por ello que Francisco Herrera Luque para algunos es incómodo, como es el caso de la Sociedad Bolivariana, para cuando publicó “Boves el Urogallo”. Jamás la historia del país ha estado tan cerca de las mayorías y con un rostro que considero real. Basar este artículo, sin fuentes primarias, sino con el diccionario de la Polar, es una aberración mas grande que la que critica. Cercenar otros puntos de vista, refutándolos sin ser específico, es un adorno mas del discurso vacío al análisis. Hubiese preferido leer sobre argumentos claros en defensa de Francisco Fajardo, a leer el cuento de Jaimito cuando estudió solamente sobre el ratón y le preguntaron .

Rafael Balestrini Acuña
13 de abril, 2016

…del elefante. Sobre lo escrito: 1.Patrones técnicos universalmente aceptados? A la historia oficial? de los interesados en vender y dominar. Prefiero discernir y convencer. 2.Con un artículo, de ejemplos concretos de la tal Mitohistoria y así abrir un debate. 3.Cristobal Colón italiano? su obra? polémico decir para el nivel en que lo considero. 4.Las hipótesis de la muerte de Bolívar, son de vieja data. Por ello se exhumó el cadáver, tal cual se ha hecho con otros personajes históricos. 5.Nadie critica al Páez militar, sino al político. (Napoleón si, Bonaparte no) 6.Fundar Caracas, muchas veces intentaron los españoles y el comentario de un participante, así lo demuestra que no está errado ese punto de vista. 7.Cipriano Castro es debatible, tal cual lo es Guzmán Blanco y otros, pero de que encaró a los imperios de entonces, ni ud lo puede negar. 8.Los enemigos de Betancourt, dependerá del lado del que se encuentre cada quien. Por algo se le quemaron las manos.

Rafael Balestrini Acuña
13 de abril, 2016

9.Chávez estuvo en un intento de golpe el 92 y sentenciado e indultado. El 13 de abril si fue un golpe de Estado consumado. 10.Faltó citar como genocidas a Truman, Bush padre e hijo y hasta el mismo Nobel Obama. No le parece? 11.Trate de salir en defensa de Francisco Fajardo con hechos. Sinceramente es lo que esperaba por el nivel en que creía que estaba, “focus”. Le agradecería si pudiera ilustrarnos. 12.En Ramo Verde está un responsable de muertes que en cualquier país de mundo, se trataría igual y que cualquier hombre, asumiría responsabilidad de haber liderado lo que lideró. 13.Su primaria nada burguesa. La mía tampoco, pero si diseñada por burgueses. 14.Isabel se casó con el español o este la usó y nació un bastardo que prefirió colaborar con los opresores, a irse a Cubagua a sacar las perlas y morir de un enfisema pulmonar? 15.Los Guaiqueríes fueron sumisos, amigables, pero no insinúe que los españoles, los querían y fraternizaban, por lo que los prefirieron sobre los Caribes.

Jaime Gallardo
4 de mayo, 2016

El gran problema es la frase que cierra este excelente artículo, “las pruebas que la ética pública obliga” es como pedirle peras al olmo

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