Blog de Leo Felipe Campos

En honor a la verdad; por Leo Felipe Campos

Por Leo Felipe Campos | 16 de febrero, 2014

BanderaProtesta

Me gustaría aclarar o recopilar algunos datos e ideas en beneficio de las circunstancias actuales que vive Venezuela. Esto que escribo es libre de publicarse y compartirse en cualquier formato siempre y cuando se copie íntegro, sin una coma menos:

1. Ha habido protestas en varias ciudades principales del país: San Cristóbal, Mérida, Puerto Ordaz, Barquisimeto, Valencia, Maracaibo, Margarita, Caracas. A veces de forma simultánea. Unas van y vienen. Es un hecho público y notorio y ha sido documentado.

2. Según organizaciones como Provea o Foro Penal, hubo más de 200 detenciones. Eso es otro hecho, al igual que las liberaciones express que ordenó el Ministerio Público para tratar de reducir el impacto que esto pudiera tener en el país y en el extranjero.

3. Ha habido destrozos en fachadas de edificios gubernamentales e instituciones privadas, también patrullas de policía y carros particulares incendiados. Daños colaterales a calles o avenidas. Otro hecho.

4. De los puntos 2. y 3. es fácil inferir que algunas detenciones habrán sido lógicas y ajustadas a la ley y muchas otras arbitrarias. A algunos los habrán caído a carajazos y patadas, cascazos y culatazos, a otros solamente le habrán aplicado terror sicológico. Eso es una especulación de mi parte que tiene como base el trabajo de otros colegas y la experiencia que te da vivir en un país como Venezuela. Queda de su parte creerlo o no.

5. Una persona a la que conozco me dijo que a su hijo, que fue detenido el 12-F, le aplicaron electricidad en la sien y en los codos, pero no puede declararle a la prensa por una medida cautelar. Eso es una declaración, no necesariamente un hecho. Está en mí creerle a la persona que me lo dice o poner en duda su testimonio. Si lo escribo acá es porque le creo.

6. Otra persona a la que conozco que lidera una fundación ha estado trabajando en el levantamiento de datos sobre las detenciones que hubo entre el 12-F y el 13-F. Me asegura que sí han aplicado descargas eléctricas. Me dijo, incluso, que supo de un caso en el que a un joven le arrancaron una uña por negarse a firmar un documento. Otra vez, se trata de una declaración. Y otra vez decido creer en la veracidad de ese testimonio, aunque no tengo las pruebas para corroborarlo.

7. Ni el municipio Chacao es Caracas ni Caracas es Venezuela. Tamaña obviedad sirve para recordarle, sobre todo a aquellos que viven fuera de estas fronteras, que aunque hay algunas calles y avenidas en las que hierve el caos, como escribí para El Espectador, eso no describe necesariamente lo que pueda estar pasando en Upata, Barinitas, El Consejo, San Juan de los Morros, Barlovento, Caripe o Río Caribe. Ni si quiera Sábana Grande o Caricuao, en la capital, donde la ciudad se acomoda a su rutina.

8. De lo anterior se desprende algo que constaté el sábado 15 a las 3:30 pm, cuando fui junto a Marcel Ventura a la Av. Bolívar para ver el cierre de la concentración convocada por Nicolás Maduro: una verbena familiar y pueblerina en pleno centro de Caracas. Niños pintando. Tarimas con músicos. Frutas. Agua. Refresco. Viandas de comida para llevar. Sol, gorras rojas y sonrisas. Grupos de jóvenes sentados en orden en el margen sur de la avenida, esperando alguna señal a la sombra para poder irse a un autobús. No tanta gente, pero casi todos contentos y en paz, bien lejos de cualquier signo de protesta. Otro país. Eso es un hecho, aunque descrito y por lo tanto bañado de subjetividad. Pero lo vi, no me lo contaron.

9. Hora y media después fuimos a la Plaza Altamira. Queríamos ver qué pasaba allí exactamente. Calculé unas mil personas, quizá un poco más. Llegamos hasta el frente, junto a los primeros manifestantes. Sin un liderazgo claro, pretendían llegar hasta la autopista Francisco Fajardo. Un cordón de la policía los repelía con bombas lacrimógenas. Cuando una o varias bombas eran devueltas en medio de la confusión, el grupo aplaudía y gritaba. Algunos partían pedazos de acera con un tubo para obtener piedras. La consigna que más se repetía era: “¡y va a caer, y va a caer. Este gobierno va a caer!”. Un par de manifestantes me ofrecieron oler vinagre de sus pañuelos para contrarrestar el efecto de los gases. No estuvimos más de una hora y nos fuimos. A sólo dos estaciones de Metro, en Chacaito, no había exaltación de ningún tipo. Todo estaba en absoluta calma, aunque unos veinte guardias nacionales en moto y tres tanquetas se mantenían a las afueras del Metro, bordeando el Beco detrás de la Plaza Brion. Hechos y descripciones concretas.

10. En la noche del sábado 15, a las 11:17 pm, un fotógrafo amigo me avisó de una golpiza que la Guardia Nacional le había propinado a Gabriel Osorio, otro fotógrafo, mientras éste hacía su trabajo y capturaba imágenes en el Municipio Chacao. Terminó en Salud Chacao con una costilla fracturada en el costado izquierdo y puntos de sutura en la frente. A esa hora en redes sociales se decía que los manifestantes causaban destrozos en algunas edificaciones. Por las mismas redes sociales otros decían que se trataba de infiltrados.

11. Tres días antes, otro amigo fotógrafo me aseguró que un par de reporteros audiovisuales fueron salvajemente golpeados por la policía (no sé si se refería a la PNB, a la GN o a funcionarios del Sebin). Les confiscaron el material. Uno de ellos mostró sus heridas en público el viernes pasado a través de las redes sociales.

12. El gobierno venezolano denunció que varias de las imágenes publicadas en redes sociales -y difundidas por algunos medios- sobre las protestas en Caracas corresponden a otros países o a otras épocas.

13. Hay tres muertos y ningún culpable tras las rejas. El gobierno amenazó con detener a Leopoldo López como supuesto autor intelectual, pero no ha mencionado a los colectivos armados, a los civiles armados ni a los cuerpos policiales que hacen vida en este país como posibles autores de esos asesinatos, tal como deja ver este trabajo que realizó la Unidad de Investigación de Últimas Noticias. Dijo Maduro, sin embargo, en algún momento de su alocución del 13 de febrero en la noche, que las muertes de Bassil Da Costa y ‘Juancho’ Montoya fueron causadas por la misma pistola.

14. El abogado Luis Armando Betancourt, del Foro Penal Venezolano de Carabobo, hizo pública varias denuncias efectuadas ya ante el Ministerio Público, sobre maltratos, torturas y violaciones de los derechos humanos a algunos de los jóvenes detenidos. La más grave: afirma que presenció una audiencia en la que varios estudiantes declararon haber sido violados por vía anal.

Yo tengo mis análisis políticos y sociales. La mayoría parte de estos 14 puntos que escribo acá. Pudiera opinar, pero hay mucha confusión y en medio de tantas cosas que ocurren al mismo tiempo, con los dos bandos políticos de siempre tratando de sacar provecho de una situación caótica, creo que mi mejor aporte es aferrarme a los hechos, a lo que veo y a lo que escucho de parte de fuentes directas, en honor a mi oficio y sobre todo a la verdad, la primera víctima que cae cuando comienza una guerra, por pequeña que sea.

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Texto publicado en mijaragual.net

Leo Felipe Campos 

Comentarios (2)

ricardo
17 de febrero, 2014

Gracias pana Leo por no sumar más rumor, y odio ante una situación que como comentas da pie para que cualquiera de los dos bandos extremos lo use a su modo. Gracias por recopilar de forma tan concreta información que lleva detrás a un venezolano profesional, serio y buena vaina como lo eres. gracias!

Ronier Rodríguez
18 de febrero, 2014

Muchas Gracias por tus notas. En serio esperaba algo como esto para poder entender un poco más tantos rumores de twitter y otros medios.

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