Blog de Oscar Marcano

Citgo o los zarcillos de la abuela, por Oscar Marcano

Por Oscar Marcano | 16 de agosto, 2014

Por qué se está hablando de la venta de CITGO 640

Uno no sabe cómo sortear esta sensación de zozobra. Uno no halla qué inventar para esquivar la certeza de que vamos al garete. Está en cada anaquel vacío, en cada acera peligrosa, en cada insufrible cadena oficial. Las noticias no pueden ser más desalentadoras: estos sujetos nos quebraron. Jamás les alcanzó lo mucho que entraba y ahora, agobiados por las deudas que ellos mismos contrajeron y que superan los 200 mil millones de dólares, corren despavoridos a privatizar lo que, no siendo de ellos, queda. Hablamos de Citgo, por supuesto. La filial de Pdvsa en Estados Unidos, poseedora de 3 refinerías en Texas, Louisiana e Illinois, con una capacidad de procesamiento de 750 mil barriles diarios y unas 6 mil estaciones de servicio que, a lo largo de ese país, expenden gasolina, lubricantes y petroquímicos.

Incapaces de edificar, lo destruyeron todo. Se feriaron los recursos para terminar vendiéndole el alma a los chinos. Caldera gobernó con el petróleo a 7 dólares. A estos no les bastó que estuviera a 100. Ahora, endeudados hasta las metras, corren a rematar Citgo para meter en el torrente sanguíneo los 6 mil millones de dólares que según los analistas podría reportar, descontadas las deudas, su venta. Chávez quiso hacerlo también, pero al poco tiempo comprendió su inconveniencia. Sus herederos recurren a Lazard, la firma francesa, para que realice la operación. Un movimiento que, si estuviéramos en un país de verdad, se auditaría con lupa. Pero como estamos en esto que llaman Socialismo del siglo XXI, que tiene el don de haber esfumado la más formidable riqueza petrolera jamás producida, nadie tendrá acceso a los detalles.

Y lo peor: cuenten. Cuenten cuánto va a durar ese “dinero fresco” y qué va a resolver. A la vuelta de cuánto tiempo estaremos otra vez de rodillas mendigando otro crédito. Y es que hasta sus reverenciados chinos les hacen el fo: la principal calificadora de riesgo de ese país, la Dagong Global Credit Rating, rebajó la calificación de la deuda venezolana de BB+ a BB- con “panorama negativo”. Su reporte no puede ser más elocuente: “Serios desequilibrios macroeconómicos arrastrarán a Venezuela a la recesión en el corto plazo y exacerbarán el riesgo de intranquilidad social. Su gran déficit fiscal, insuficientes reservas internacionales y la presión de la significativa devaluación de la moneda local contribuyen a una evidente tendencia de decrecimiento”. Y es que ni siquiera han cubierto el envío de petróleo pactado en el Fondo Chino. El presidente Xi Jinping se quejó exigiendo que se cumpliera la cuota pactada, de la cual está siendo cubierta sólo la mitad.

Después de 15 años de disneylandia roja, el presidente Maduro, con su 67% de evaluación negativa según la última encuesta de Datanálisis, no puede evitar confesarse: “¿Quién duda que hay dificultades económicas severas?”. Pero, amigo, ¿quiénes son los responsables de esta nefasta administración, de esta inflación pavorosa, de esta escasez sin precedentes? ¿Quiénes, en medio de esta crisis y en sumisión vergonzosa, siguen manteniendo a Cuba, regalándole los petrodólares, con todas las necesidades que claman acá? Y el precio de la gasolina, ¿no sigue haciendo estragos? Venezuela deja de percibir 13 mil millones de dólares por este subsidio: mucho más que todo el presupuesto de salud y educación en un año. Pero nada, es más facil quemar lo que no se sudó. Para eso están ahí en una cajita los zarcillos de la abuela.

Oscar Marcano  es un escritor venezolano. Fue galardonado con el Premio Jorge Luis Borges, otorgado en Argentina. Puedes leer más textos de Oscar aquí y seguirlo en twitter en @oscarmarcano

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