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Al límite: ¡Muévete, Henrique!; por Luis García Mora

Por Luis García Mora | 1 de junio, 2014

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Uno intenta oír en el silencio, y el vacío se siente. ¿No lo siente usted?

Mucha gente se pregunta: ¿Qué le pasó a Capriles? ¿Quién lo desconectó? O mejor: ¿qué lo ha parado en seco?

Porque el país se desmovilizó. Y no, no se está hablando de las guarimbas, ni de violencia ni de la protesta estudiantil y juvenil. Tampoco de los focos resistentes de protesta abigarrados y continuos, regados por todo el país, sobre todo en la periferia.

Sólo preguntarse qué ha ocurrido con una dirección política que no termina de asumir el paso y sorprender con una gran y multitudinaria movilización política. ¿Qué le sucede a Primero Justicia, a Julio Borges?

¿Cómo romper este inmovilismo?

Y no hablamos de Un Nuevo Tiempo ni de su existencia etérea, que al parecer se confinó o disipó en alguna región del estado Zulia, junto a su otrora líder Pablo Pérez, que en paz descanse. Desvanecido, desintegrado (desperdiciado, diría uno) desde aquellas sacudidas primarias de hace dos años para elegir al líder que se enfrentaría aquel ya olvidado 7 de octubre a Hugo Chávez. Aquella especie de Sylvester Stallone y gran candidato (excelente, diría uno) que no quedó a la cola, sino inmediatamente detrás del ganador: Henrique Capriles, muy por encima de María Corina y de Leopoldo.

Sí. Lo devoró la historia.

Como también se tragó la posibilidad de que en estos 15 años o más se haya podido armar una directiva nueva, un refrescante CEN (Comité Ejecutivo Nacional) en esta trágica AD. Una directiva joven, o al menos distinta y futurista, ebria de modernidad, que lograra superar este muro de contención que es su hombre-franquicia, Henry Ramos Allup.

Esta ávida historia nuestra. Más insaciable que Cronos.

Y no hablamos tampoco de Copei, amigo lector (aunque por ahí, en los trasfondos de las maquinaciones, a veces asoma la figura brumosa de un Eduardo), ya que pareciera que su futuro no terminara de dilucidarse ante su inmanente alter ego, Primero Justicia.

Ni hablamos del resto de esta oposición confusa, exasperante (muy exasperante, diría uno) que no pareciera encontrar qué hacer con este contradictorio país que se nos fue por las costuras.

Y peor aún, con los rostros nuevos. Como Leopoldo, confinado en prisión por haberse atrevido a dar el salto y esgrimir una visión radical ante este colapso histórico, junto a su adolescente Voluntad Popular. O esa tormentosa mujer, María Corina Machado, a quien evidentemente le es imposible dejar de mantener ni por un solo instante a este Gobierno en jaque.

¿Pero cómo se rompe el inmovilismo?

Desde las colas para encontrar comida, desde la protesta, desde la calle, desde la inflación, desde el desamparo, desde la deriva, desde la pobreza, nadie sabe qué hacer, no se sabe a qué ni a quién acudir para que nos guíe.

Y no se advierten cambios en la situación, desde que allá por el siglo XIX alguien desconectó aquel curioso diálogo.

Y ya la clave no es el diagnóstico: la clave es dónde zozobra esto.

No importan los recursos. Es una crisis de gestión.

Como señala un amigo corresponsal extranjero, se nota que la única preocupación del Gobierno (o de los cuatro gatos que lo conducen, los mismos e inevitables cuatro gatos) es la de la propaganda para mantener el poder.

Más nada.

Siempre a la búsqueda de cualquier distracción posible de lo que realmente ocurre.

Y con esa única inquietud, acudieron primero al diálogo para bajar la presión internacional. Y luego al requete manido discurso del golpe, del magnicidio. Y así, resobando su manojo de efectismos sensacionalistas, extenuados y marchitos, Diosdado Cabello, Nicolás Maduro y hasta el psiquiatra intenso sólo brincan de un episodio al próximo.

Aunque, eso sí, sin abandonar la truculencia, lo grueso, lo exagerado. Como si se apostara a lo sobrecogedor, a la crueldad.

Al morbo.

Porque se ha abandonado todo lo sano, lo saludable de la política.

Ya ni siquiera defienden su ideología.

Solamente van a las carótidas, a la convocatoria permanente del mal.

Se dice que los fascistas necesitan de un enemigo demonizado contra el cual movilizar a sus seguidores. Y cada cultura concreta su enemigo nacional. En Alemania fue el extranjero, el impuro, el contagioso y el subversivo se fundían a menudo en una sola imagen demonizada del judío, los gitanos o los eslavos. Los fascistas estadounidenses demonizaron a los negros y a veces a los católicos, además de los judíos. Los fascistas italianos demonizaron a sus vecinos meridionales y luego a los etíopes.

Aquí nos demonizan a todos los que no somos afectos al régimen.

Y cuando hace falta sacudir un poco el fantasma del demonio externo o interno, surge una acusación más de magnicidio, de asesinato. Y es el caso de la actual acusación, contra el enemigo interno y externo: Estados Unidos y su amenaza de bloquear las cuantiosas cuentas bancarias y eliminar visas de aquellos funcionarios del régimen comprometidos en la represión y la violación de los derechos humanos.

Con otra acusación de magnicidio, contra la supuesta asesina, la maléfica, María Corina Machado, su Jolie.

¿Cuál es el riesgo? La acusan y le hacen un juicio mediático. Controlan todo, absolutamente todo el espectro mediático nacional. Y listo. La apuesta es a lo emocional.

Ahora bien: ¿cómo pretender que los tomen en serio?

Chávez sacaba de la manga rabipelaos que se convertían en hadas madrinas. O maqueticas de ciudades espaciales. Y funcionaba. Pero con él en el otro mundo, y cuando todo es velocidady vertiginosidad, ¿cómo escapar de la realidad?

No puedes llegar al extremo de creer que todos tus votantes, tus seguidores, son idiotas.

No, hermano. Hay que mostrar una luz o vas a tener que reprimir mañana al 80% de la población. Siete de cada diez venezolanos considera negativa la situación económica, 20 alimentos básicos reportan una escasez superior al 30% y 72% descarta que sus ingresos mejoren. Casi 80% ve negativa la situación y para 66% el desabastecimiento es el primer problema seguido de la inseguridad.

Casi todo el presupuesto familiar se nos va en comprar comida. Y sale más cara en millones de horas/hombre de peregrinación buscándola. Como al eslabón perdido.

Y 737 mil nuevos pobre extremos en un año.

En ese mismo año, más de 1 millón 795 venezolanos pasaron a la lista de familias que no cuentan con dinero suficiente para alimentarse, para vestirse y calzarse o ir al médico, o coger el transporte, o educarse.

Viejo: las cifras muestran que el país se acerca a la recesión. La fotografía está allí: la de una nación que languidece, que se apaga poco a poco. Mientras arriba unos desesperados tratando de salvar unos reales que están comprometidos.

Y ahora han revivido a Franklin Brito.

Lo de la huelga de hambre de Simonovis arrancada esta semana es la corporización de la desesperanza. Como aquel inolvidable hombre en el hueso que ustedes despojaron y luego dejaron morir sin que se les temblara un músculo.

Por Dios, terminen de salir de la jungla.

Y dejen esa bolsería de que los van a matar a todos.

No: son ustedes quienes están acabando con todo.

Y usted anote ahí, Señor Presidente (como diría mi amigo Caupolicán): abandone esa truculenta línea: aquí va a ganar quién sepa cambiar sus cuadros más rápidamente.

Del lado de usted, Maduro, la corrupción le obliga a poner gente nueva. Tienen quince años pegados del tomacorriente. De manera que o los cambia y pone ministros, no los de Chávez (Chávez no existe, hermano), o…

Y del lado de la oposición, igual. Es más, la única oposición que se queda con la misma directiva después de perder, es ésta: la nuestra.

Después de perder las elecciones europeas en un evidente cataclismo político español, y venirse hace unos días abajo, el Partido Socialista Obrero Español no se ha demorado en entrar en una vertiginosa renovación con la renuncia de su secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, casi que inmediatamente.

Se dice que estamos ante un cambio de época preñada de peligros y riesgos que obliga a revisar muchas ideas.

Aquí todo el mundo se quiere quedar quieto y nadie se para.

Nadie se retira.

Vaya bien o vaya mal.

Y quizás el problema aquí no es el liderazgo de Henrique Capriles, que aún se mantiene arriba, aunque parezca flotar en el espacio infinito. Si está en su equipo, en su directiva de abril: cámbielos, amigo.

Hay un estado de frustración, sobre todo en los jóvenes. Y el objetivo del Gobierno es dividir, no hacer.

Y como dicen, con cuatro correítos hace un programa. Una “denuncia” de una hora y media. Y con usted, amigo Henrique, engatillado.

El Michael Jordan de la Oposición hasta abril. Hay un juego y sus asesores lo paran. Ese grupo que me dicen hay que reconfigurar. “No pueden mandar a Jordan que es basquetero a jugar béisbol”. “A que vea el juego desde la banca”.

Y se siente.

Después del inmenso esfuerzo, de la energía política desplegada en las presidenciales del 7 de octubre de 2012 y las de abril de 2013, Jordan no puede simplemente darle los zapatos a otra gente.

Sí. Así como se le dijo al presidente Maduro ayer, hoy provoca decirle a Capriles: ¡Muévete, Henrique!

***

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Luis García Mora 

Comentarios (18)

mahebo
1 de junio, 2014

¡MOVÁMONOS!¿Qué se está haciendo en la oposición por ocupar los cargos en el CNE? ¿o es función de Capriles eso también? Todo pasa por este organismo, claro si queremos una salida constitucional y para rescatar el país, debemos comenzar por movernos todos, no una individualidad. La reinstitucionalización es fundamental porque nada hacemos saliendo del régimen, si no estamos en las instituciones y las elecciones para AN están a la vuelta de la esquina y no nos estamos organizando para ganar esas elecciones, que empezarían a darle un vuelco a la situación, desde donde debemos hacerlo, de lo contrario de salir del régimen, los tendríamos de regreso más pronto que inmediatamente. Un ejemplo lo tenemos en Nicaragua, con Violeta Chamorro y Daniel Ortega.

Alej Swayze
1 de junio, 2014

Sr. LGM: Muy interesante su articulo y analisis implicito de la fotografiada realidad de VEN. Mis felicitaciones!… Exitos siempre y slds.!.

Williams Gallardo
1 de junio, 2014

Estimado Sr Mora, al venezolano de a pie nos parece que mas que inamovilidad, es una cuestion de apatia generalizada, siendo esta llevada magistralmente a cabo por nuestra clase politica la cual como bien lo expresa usted , se atornillo a ese esquema del no hacer y dejar que otro haga , pero con un elemento perturbador , que si lo hace medianamente bien lo satanizo al igual que el gobierno y lo opaco para que mis roscas se mantengan cerradas a cualquier posibilidad de cambio, no le hago referencia al comportamiento de nuestra clase que nos dirige ya que todos los dias solo que que nos proporciona es elementos para afianzarnos como opositores.

Pedro Luis Márquez
1 de junio, 2014

Lo que ocurre es que en la oposición hace falta un Rómulo Betancourt, un Caldera, un Ruiz Pineda, un Aristides Calvani. Ellos y otros más pudieron con Perez Jimenez, que no hubieran probado en estos tiempos de surrealismo kafkiano y continuado

José María
1 de junio, 2014

Gran artículo Luis. Capriles es el único que tiene credibilidad entre los chavistas descontentos, pero para movilizar a la gente de cara a las parlamentarias de dentro de un año hacen falta unas primarias en la oposición. Si se ganan las parlamentarias habrá revocatorio y se ganará el revocatorio. ¿Por qué nadie lo dice abiertamente? ¿Cuál es el miedo? Las parlamentarias serán la demostración de que por voto popular mayoritario se puede cambiar este régimen. Capriles es el hombre, lo que hay que cambiar es su equipo, como bien dice Luis y organizarse ya para septiembre de 2015, queda solo un año amigos.

Leo Arrieta
1 de junio, 2014

¿Movámonos? ¿Qué es eso de movámonos? ¿Más de lo que nos hemos movido con una u otra llamada? Con la de las marchas, con las protestas, etc. Se necesita poder de convocatoria para movilizar, para trazar una política. Y son los dirigentes los que lo tienen, nosotros acudimos. Por eso me parece muy plausible el grito desesperado de García Mora hacia un dirigente que aspira a ser nuestro presidente y debería serlo, pero francamente luce superado por la realidad, sin visión ni línea clara, y con poco que decirle a 7 millones de personas al menos que esperan para actuar dentro del cauce democrático. ¡Muévase, Capriles!

Rafael Barrios Armas
1 de junio, 2014

Nuevamente digo que la oposición necesita dos cambios con urgencia. Primero cambiar la directiva, la cara de la MUD; el grupo que ha dirigido hasta ahora lo hizo bien y merecen un reconocimiento. Pero hace falta sustituirlos por otro equipo con nuevas ideas, por uno que inspiré la confianza que se ha perdido, que se haga sentir con fuerza pero sin violencia. Parece estar demostrado que la población no quiere “la salida”. Segundo, creo que debe cambiarse al candidato, el Sr. Capriles tiene aspecto de derrotado, parece que le quedo grande el compromiso. Hay que buscar un nuevo líder con poder de convocatoria. No creo que sea Leopoldo López, María Corina Machado y mucho menos Antonio Ledezma (su actuación como Gobernador de Caracas fue lamentable). No tengo un candidato que ofrecer. Habrá que resucitar a Pablo Pérez?

pepetex
1 de junio, 2014

Alguien dirá: “tanto nadar para quedar varados en la orilla”. Si bien es cierto que Henrique es el lider indiscutible para ésta coyuntura y la que vendrá, probablemente en las elecciones parlamentarias que estan a la vuelta de la esquina. El problema no es con Henrique, quien de verdad ha dejado el pellejo en un par de justas electorales. No; el problema es con la fosilización de los partidos políticos de la llamada Alternativa Democrática. Mientras las organizaciones partidistas que comprenden el espectro de la oposición al desgobierno de Maduro no sean capaces de comprender y asimilar la celeridad de los cambios que vienen ocurriendo en el país; un país que protesta diariamente con o sin los estudiantes; un país que pare lideres naturales en las comunidades para demandar satisfacción a las ingentísimas necesidades que cada día crecen más; un país que se les fue de las manos a los políticos tradicionales y que exige cambios radicales, no sólo en los aspectos materiales. La ánomia, como es denunciada por el sociólogo Tulio Hernández; el absoluto irrespeto a las normas más elementales de conviviencia y coexistencia hacen de la república una jungla en la que impera la ley de la selva. Cambiar estas perversiones no se logrará de la noche a la mañana. Reconstruir las instituciones tampoco. De modo que al margen de los lideres, en éster caso Capriles, cada uno de nosotros tiene una responsabilidad patente en la transformación cualitativa del país. Las circunstancias conllevan la forja inevitable del lider que cada quien potencialmente tiene ¡A moverse entonces!

mahebo
1 de junio, 2014

Nos encanta leer o escuchar análisis donde nos digan lo que queremos leer o escuchar y si es para delegar responsabilidad en otros más aún. Sería conveniente pararnos a pensar ¿por qué nuestros movimientos no han dado los resultados esperados? no basta con moverse, se requiere mucho más y eso no depende insisto de una sola persona, sino de todos. Que a estas alturas estemos esperando por alguien para actuar democráticamente, habla de las razones de nuestra lamentable situación. Si Capriles “luce superado” muévanse y cambienlo, pero previo primarias a través de las cuales logró su liderazgo.

Arcely
1 de junio, 2014

Creo q Henrique ha hecho más de lo q muchos le critican. Ha dejado el pellejo en el camino y lo seguirá haciendo. A el lo mueve una Vzla completa y no una a medias. No una a la mitad. Lo q yo veo más bien es una mitad de Vzla apática e indolente. Eso desafortunadamente no lo puede cambiar Henrique.

lars
1 de junio, 2014

Lo que pasa es que no es fácil…

Sonsire Leon
2 de junio, 2014

Capriles está haciendo su trabajo de acuerdo a sus principios y a su criterio, los cuales, de paso sea, nunca ha ocultado. Si quieren cambios pues a organizarse y a trabajarlos. Ahora, si quieren mesías, ahí tienen a algunos bien dispuestos. Hagan primarias y todos decidiremos.

JTomas
2 de junio, 2014

Yo sigo creyendo en Capriles, aunque no me gusta su estilo. Pienso que él representa para los venezolanos, un cambio en tranquilidad, un cambio sin violencia. Quizás es la esperanza de salir del caudillismo, cosa que todavía a los latinoamericanos nos cuesta superar. Capriles representa la honestidad, la eficiencia y el respeto a la legalidad. Un hombre común, sin delirios de grandeza, que se ocupará de resolver los problemas del país, y entregará sin problemas el relevo a su sucesor. Yo pienso que el país en general quiere eso, y por eso Henrique sigue apareciendo en las encuestas como la preferencia principal de la oposición, pero hay unos extremos que no aceptan esta realidad. En particular esos extremos no se tragan a Capriles, y le apuestan a una salida, por las buenas o por las malas. Para estos extremos, ruidosos, iracundos, con gran presencia en los medios, Capriles es una especie de pusilánime, ingenuo e inepto. No lo aceptan como líder de la oposición, no es el líder que ellos quieren, porque no se atreve a sacar a las masas a la calle, para el enfrentamiento final, sin percatarse que la gente realmente no quiere tal enfrentamiento final. Por otro lado, tengo la percepción de que a Capriles le están negando espacios en los medios identificados con la oposición, y solo le está quedando el twiter, y su programa por internet. Así, desde luego es difícil percibirlo, y la consecuencia a corto plazo será un debilitamiento de su imagen, sin tener además alguna opción que lo sustituya. Existe el riesgo de quedarnos sin nada. Pienso que la oposición debe relegitimar rápidamente su liderazgo, apartando intereses personales, a favor de un proyecto de país, proyecto cuyo vocero debería ser Capriles, o en su defecto, el que salga legitimado. Esto es importante, porque el estilo de la oposición se ha centrado en la crítica, pero se escucha poco cuales son las propuestas, cual es el plan. El abanderado del proyecto de país debe decirnos que hacemos ahora, como nos preparamos para las elecciones de la asamblea legislativa, como evaluamos el dialogo económico, como fijamos posición ante la violencia. Debe explicar porque este proyecto post Chavista no es viable, y porque un proyecto de la oposición si lo sería. Exigir respuestas sobre qué pasó con CADIVI. Explicar porque es indispensable capitalizar la oportunidad de la renovación de los poderes. No necesariamente la unidad debe ser perfecta, pero si debe ser honesta. Los que se anoten en el equipo de la unidad deben hacer causa común, solidaría, unitaria, y definir líneas de trabajo que el país opositor entienda y acompañe. Los que no deseen la unidad, que lo digan, que hagan tienda aparte, y que desde allí presenten su propuesta al país, de manera clara. Así todos sabremos a que atenernos, y no estamos más en esta confusión, donde se habla de unidad por un lado, y por el otro, se critica y se denigra de ella, atacando sin piedad al liderazgo, con un discurso que al final, a quién beneficia es al gobierno.

javier monzon
2 de junio, 2014

Muy interesante el articulo; debe ser analizado y tratar de hallarle solucion a la situacion que el refleja, y que es real en cuanto a la paralisis que parece afectar, a las hasta ayer principales figuras esperanzas del cambio.

eva aranda
2 de junio, 2014

Muy buenos sus planteamientos, para reflexionar y tomar decisiones. Sigan con esa línea, el trabajo es de todos. Los felicito.

Carolina Argüello
2 de junio, 2014

Sr. Mora… Muévala Ud también. Movamosno TODOS xq aquí el que se sigue moviendo diario, constante y continuamente es HENRIQUE CAPRILES @hcapriles en donde TODOS deberíamos estar haciendolo: en #Zonas populares #Barrios, #Campos, #Caserios, #Veredas, donde la gente hoy es mâs pobre, no tiene con qué comer contimás ni 1pasaje pa’salir del #Caserio a la #Urbe a #protestar x eso CAPRILES RADONSKI va y se meté pa’llá, a #protestar #Barrio adentro hermano. ¡Movamosnos TODOS! Y con el nuevo #CNE raudi y velóz xq de la imparcialidad de esa Institución… Depende #Vzla. Saludos!! Yo sigo con @hcapriles #VenezuelaSomosTodos

Antonieta
4 de junio, 2014

Impecable artículo como siempre, fui lectora asidua de su columna dominical en el Nacional.Refiere muy bien la situación polìtica del país, ante ella estámos inermes, dominados por la desesperanza colectiva, a mi juicio ante esto- Capriles,Pablo Pérez, la MUD toda, se sienten impotentes. No es algo para lo cual estábamos preparados ni pensabamos remotamente que podríamos vivenciar.Se trata de un entramado perverso instaurado en el país por Castro a través de los serviles y corruptos del gobierno.Muchos esfuerzos se hicieron para combatirlos, por ejemplo el paro petrolero,la marcha de abril, los militares en Altamira, incontables marchas que no pueden avanzar hacia la meta pues son brutalmente reprimidas. El destino de los líderes y participantes de estos movimientos están exiliados o presos, puede ser esto lo que detiene a Capriles y a otros líderes emergentes. Espero que cuando lleguemos al límite nos armaremos de valor como los egipcios y los ucranianos(por mencionar algunos)y salgamos todos los que nos oponemos al régimen a luchar sin cansancio para obtener la libertad perdida.Para ese entonces estoy segura que Henrique, Pablo, Leopoldo, María Corina, Ledezma y muchos más estarán en el frente de lucha. El lema es MUEVETE VENEZOLANO.

Evelyn
5 de junio, 2014

Lo que a mí me quita el sueño es el tema de las prioridades y pienso que Capriles y el mismo Henry Falcón están gastando pólvora en Zamuros. Mi humilde opinión es que las prioridades deben ser 1° Recuperar Venezuela 2° Proteger a Venezuela (Seguridad) 3° Alimentación 4° Salud 5° Lo demás. Insisto insisto insisto que el pueblo que la oposición debe ganarse no es el Chavista ni el que no tiene qué comer pues en sus prioridades no está un cambio de Gobierno, sus necesidades son básicas y las van a satisfacer como sea, a parte de que ya no creen en los políticos y capaz ni siquiera están inscritos en el RE. El Pueblo que la Oposición debe ganarse es 1° el abstencionista, ese que trabaja, paga impuestos, produce, pero que está desilusionado y ve que con los rojos o sin ellos, él igual tiene que salir a trabajar para ganarse el pan, esquivar malandros, calarse el tráfico, la falta de agua y luz y por si fuera poco zanquear para encontrar comida. 2° Ese pueblo que es opositor pero que aún cree que le van a averiguar el voto y que si no vota PSUV perderá X Y o Z que controla el Estado… En cuanto al liderazgo de Capriles sí me gusta aunque Yo estoy medio arrecha con él porque en mi zona de Miranda no veo 1 obra de la Gobernación, veo obras de Jaua, veo como el Alcalde a propósito nos niega el servicio por ser una zona opositora (80% en presidenciales 75% en regionales) Y Capriles ni siquiera se pronuncia para decir que el Alcalde dijo en TV que nos quitó la policía porque una Señora le dijo barriga verde a un funcionario, aunque sea que diga que no nos puede ayudar porque está fuera de sus competencias, qué sé yo… El discurso de Capriles ahorita lo siento trillado, verdadero pero trillado, tanto como el del magnicidio. Debería cada tanto cambiar de tema y hablar del futuro, de “hay un camino”… Y sí creo que debería haber unas primarias, pero antes, debe haber una definición clara de la oposición, quién quiere seguir en Unidad y quién quiere seguir otro camino (sin reclamarle, sin echarle la culpa, sólo saber con quién contamos). Luego de eso hacer unas primarias/referendum donde se consulten las prioridades (qué se ataca primero), quién sería el vocero , quién el candidato presidencial de aquí a una posible consulta revocatoria de Maduro y quiénes los candidatos a la asamblea. Luego con esos 4 instrumentos se hace un plan de 3 vías (electoral, de protesta y de concordia con la otra oposición en puntos comunes)… Y para finalizar, cómo es evidente que Capriles está vetado en TV (pues Henry sí tiene sus propaganditas) entonces por sus obras los conocereis, así que Capriles, hermano, rediseña ese presupuesto y las prioridades, la educación básica no es prioridad (yo prefiero que mi hijo pierda unos añitos de clase a que le metan la ideología comunista con esos libritos guerrilleros), es prioridad que la gente que vota te vea como alguien que resuelve los problemas que vea, QUE VEA, QUE VEA.

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