Vivir

Una advertencia: Adolfo Hitler y su idea de “el enemigo”

Por Prodavinci | 30 de enero, 2014

Hitler_1934_01

Dos hechos ocurridos el 30 de enero de 1933 y 1945 marcaron la vida de Adolf Hitler. El primero fue en 1933, cuando el hombre que se convertiría el líder de uno de los episodios mas terribles de la historia humana asumió la Cancillería del Reich. El segundo fue doce años después, cuando en 1945 dio su último discurso en el duodécimo aniversario de su llegada al poder, mientras se acercaban los días de su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

Una de las estructuras que le dio soporte al régimen nazi fue el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. En este video, Adolf Hitler da el discurso en las conmemoración del Día del Partido, y allí repasa los principios e intereses del partido, cómo fue su evolución a través de los años y los baches motivados por “el enemigo”. Además, articula su deseo de que “este Estado y este imperio duren por mil años”, mediante la unión del Estado y el ejército como “moldeadores” del nuevo hombre alemán.

Forma parte de El Triunfo de la Voluntad (en alemán, Triumph des Willens), la famosa película donde la directora Leni Riefenstahl esculpe buena parte de la estética audiovisual del referente nazi. El congreso del Partido Nacionalsocialista que testimonia sucede en 1934, en Núremberg. Estos son documentos históricos que registran hasta dónde pueden llegar los excesos del poder y las consecuencias de encontrar en la emocionalidad de los discursos una manera de sobrepasar los límites de la política y acercarse a los de la muerte.

Prodavinci 

Comentarios (1)

Ugo Biheller
1 de febrero, 2014

El poder de Hitler representa la emblemática respuesta a quienes dicen que “La voz del pueblo es la voz de Dios”, o quién afirmaba sin ninguna vergüenza para la manipulación de los Evangelios que “El pueblo es el alfa y el omega”, afirmación que el “Apocalipsis” aplica a Jesucristo. Con todo eso quiero subrayar que, aún no la percibimos, la historia de los pueblos y de los gobiernos están directos por Dios de manera misteriosa y oculta. Hitler proclamaba que el Tercer Reich duraría mil años, duró doce años, más que suficientes a destruir y asesinar millones de personas inermes en los campos de exterminios y en la locura de la guerra. Sin comparar por supuesto el nazismo con el Bolivarianismo, ya sea porque la historia no se repite de manera automática, como porque, por lo menos en teoría, el Bolivarianismo defiende los excluidos y los pobres, la afirmación que la “Revolución Bolivariana” durará para siempre manifiesta que no se tiene el sentido de la historia humana. Nosotros podemos modificar y gestionar el presente, el pasado no retorna, y el futuro no es todavía presente.

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.