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El chavismo sin Chávez no está aquí, por Marcel Ventura

Por Marcel Ventura | 7 de marzo, 2013
chavez sin chavezx texto

Foto: http://www.vtv.gob.ve/


“Yo vi caminar a un rey precedido por dos hombres tocando trompetas; otros dos
portaban a la zaga sombrillas de colores para protegerlo del sol; y a cada lado un
panegirista rivalizaba en inspirados elogios al rey”

Eliot Weinberger, Las cataratas

 

Debe ser amor. Imagino la afonía de esas voces el día de mañana cuando repitan por centésima vez que Chávez no se va porque ahora Chávez es todos. Creerán que despiertan entre los retazos de tela roja y mojada que caen sobre el asfalto del Paseo de Los Próceres. Preguntarán por qué. Le hablarán a otro micrófono como hoy, primero en voz baja para subir el tono a poco a poco y terminar en un grito que es un despecho y un insulto y un disparo al cielo. Nadie dijo nunca que el amor es siempre saludable. Esto también es amor. ¿Qué más podría ser?

La juramentación masiva del pasado 10 de enero fue una jugada maestra en el tablero trucado que es Venezuela. “Yo soy Chávez”, decían las franelas. “Somos soldados e hijos leales de Chávez”, vociferaba con manotazos pesados Nicolás Maduro. Nada de palabras racionales, nada de salvar al mundo del capitalismo; ese día Chávez se diluyó entre sus partidarios bajo la promesa mística del amor. Bienvenidos al pensamiento religioso: ya no hay partidarios sino feligreses.

Dicen que el 5 de marzo empezó el chavismo sin Chávez, pero ¿cuál chavismo sin Chávez? Si solo la muerte define el “sin”, entonces sí, pero si tiene que ver con la posibilidad comentada años atrás de que un grupo de políticos pudiera ejercer el poder más allá de Chávez, el asunto cambia. Su ausencia física no implica ausencia simbólica y el resultado electoral de las elecciones dependerán en buena medida de cómo el chavismo administre el capital político que representa la muerte del ex presidente en términos religiosos. Suena complicado, pero las señales están bastante claras.

Maduro marcó la pauta durante el anuncio oficial al reciclar el “Volveremos y seré millones” de Túpac Amaru. Diosdado Cabello quiso ser pragmático y aunque  se empeñó en conjugar cada verbo en pretérito –“Chávez fue…”, “Chavéz hizo…”–, los feligreses lo corrigieron en coro hasta llevarlo al cauce: “Cuando tengamos un problema, pensemos qué haría Chávez”. Ayer cientos de testimonios de genuino dolor volvían a la misma idea: Chávez no murió. Chávez no se ha ido. Primero dios y después Chávez –y viceversa–.

Así que esta es una historia de amor porque es una historia de fe.

¿Por qué hay tanta violencia en el presunto discurso de reconciliación y respeto? Aquí conviene pensar en la relación más dañina que cada quien haya tenido. ¿Recuerdan esa flaca que les jodió la vida? Tráiganla de vuelta.

El amor dañado y estúpido es partidista por cuanto se basa en el estás conmigo o estás  sin mí y una relación que anula la dimensión individual dura mientras dure la entrega de amar lo que el otro ama y odiar lo que el otro odia. Ahora añadan una promesa: “Estaremos juntos hasta el dosmilsiempre” y piensen qué ocurre si en esa relación irracional y asimétrica la promesa de eternidad se rompe. Uno puede seguir, aprender algo y cometer un error distinto con la próxima persona.

O uno puede hacer política.

La caravana de ayer y el féretro abierto de estos días prolonga la promesa de felicidad a través del pensamiento mágico. Este es un chavismo con Chávez, aunque ese Chávez sea otro, y solo existirá como movimiento político organizado mientras su presencia permanezca. Cuando se diluya –que lo hará como ha pasado con todos los Perón y los Stalin–, el chavismo será otra cosa: un entusiasmo, una idea de justicia, una foto emotiva, una vigilia en la Plaza Bolívar, pero para ganar elecciones, insisto, el chavismo necesita una estructura religiosa porque ha sido el peor gestor de lo pragmático. Y necesita una feligresía fundamentalista, sensible, que no tolere a los que estén al margen de su culto.

Como la futorología es un asunto lejano, toca pensar en las elecciones y la oposición necesita asimilar que el pensamiento mágico corresponde a Chávez. Es como tratar de juntar dos imanes por el mismo polo: si los acercas mucho, se repelen; si los alejas, no existe tensión; pero hay un punto precario en el que los campos conviven. La oposición no puede repeler, tampoco ignorar ese discurso oficial o perderá espacio; necesita hacer las preguntas adecuadas para mostrar un camino alternativo: Si este señor por el que lloran no pudo resolver todos los problemas, ¿cómo estos otros, sucesores vulgares de segunda línea, podrán hacerlo? Aquí venimos a reactivar el país, el de los partidarios y el de los feligreses.

Algo así.

Uno podría sospechar que el pensamiento mágico dura hasta que llega el hambre. Cuando Stalin murió, Nikita Jrushchov, quien lo acompañó en tantas crisis, entendió que el país debía insertarse en la carrera espacial para maniobrar la Guerra Fría en lugar de verse en el espejo del pasado, de modo que fue él, comunista y presunto stalinista, quien comenzó el proceso más brusco de revisionismo histórico. El mundo conoció la palabra Gulag.

Al morir Perón, Argentina reportaba un crecimiento de 5,53% y una inflación de 23,47%. Por más que la viuda Isabel Perón asumiera la presidencia durante casi dos años para perpetuar –otra vez mediante el amor– el culto, en ese periodo la economía decreció hasta -2,02 y  la inflación llegó al 443,97%. Algo se rompió.

Es cierto que la muerte de ambos estuvo sucedida por una prolongación del comunismo y una dictadura militar fascista, respectivamente, pero a falta de transiciones democráticas tras la muerte de un líder carismático similar a Chávez, ambos casos muestran que pervivieron como entusiasmo más no como maquinaria política organizada. Aunque Stalin sea más popular hoy que tras la caída de la URSS, no gana elecciones; aunque el kirchnerismo mame del peronismo, es un animal de otra especie.

El pensamiento mágico es una retórica poderosa hasta que llega la hora de redactar un milagro.

Decía que esta es una historia de amor y no hay que olvidar que también el amor, como la fe, se desgasta. Si la oposición convence a partidarios y feligreses de su capacidad para gobernar, tal vez las lágrimas de hoy se conviertan en nostalgia y la memoria de cada quien se encargue de darle a Chávez un espacio privado que no esté por encima de lo público.

Chávez hizo visibles a esos que ahora lo lloran, por eso no existe el chavismo sin Chávez. La pregunta es otra: ¿existirá el chavismo sin poder?

Marcel Ventura 

Comentarios (8)

Ramón
7 de marzo, 2013

Cierto es que el “chavismo con Chávez” mutará luego de que su presencia se diluya. Cierto es que como “movimiento político organizado” el chavismo sobrevivirá lo que dure su presencia. El punto, sin embargo, es que a partir de ahora todo “movimiento político organizado” para ganar elecciones en Venezuela tendrá que partir de Chávez, de el “entusiasmo”.

En cuanto al hambre y el pensamiento mágico: no entiendo muy bien qué quiere decir eso de que dura hasta que llega el hambre. En todo caso, es todo lo contrario: el hambre es el lugar donde florece el pensamiento mágico. Sin hambre, Chávez no habría sido posible.

Wilfredo Tineo
7 de marzo, 2013

De acuerdo con las ideas de tu articulo, siempre he pensado que aun cuando el líder sea muy poderoso, su ausencia física lo borra de la memoria día a día, ademas el poder concentrado en ese líder, ahora se diluirá paulatinamente, en Venezuela lo mantuvo en la cima por estos 14 años, creo que comenzó el desgaste de este modelo de gobierno. Los venezolanos debemos escribir, nuestro presente y futuro, en estas páginas nuevas de la historia..

marcel ventura
7 de marzo, 2013

Ramón,

Gracias por comentar. Decir lo del hambre y el pensamiento mágico tiene que ver con que el pensamiento religioso como estructura de poder no puede prolongarse si lo pragmático es un desastre. Los casos de la URSS y Argentina, en sus respectivos contextos, señalan algo así.

Con respecto a que sin hambre no habría Chávez, entiendo lo que quieres decir y hasta puedo estar de acuerdo siempre y cuando acordemos que el hambre no es una condición aislada. La pobreza define al marginado.

Milagros
7 de marzo, 2013

Señores: Buenos comentarios, aunque es cierto que no hay Chavismo sin Chavez, todos esos seguidores que hoy lo lloran se acostumbraron a las regalias, a la dependencia, antes eran pobres pero al menos algunos salian a buscar alguna tarea remunerativa, ahora tienen 13 años flojeando y viviendo del Gobierno. Eso es lo que llora la gran mayoria de los que desde ayer visitan a Chavez. Va a ser dificil cambiarles el esquema,

Milagros
7 de marzo, 2013

Señores: Buenos comentarios, aunque es cierto que no hay Chavismo sin Chavez, todos esos seguidores que hoy lo lloran se acostumbraron a las regalias, a la dependencia, antes eran pobres pero al menos algunos salian a buscar alguna tarea remunerativa, ahora tienen 13 años flojeando y viviendo del Gobierno. Eso es lo que llora la gran mayoria de los que desde ayer visitan a Chavez. Va a ser dificil cambiarles el esquema, espero en Dios que lo hagan para que prosperen.

blanca
7 de marzo, 2013

marcel una excelente reflexion que le vendria muy bien internalizar a la oposicion justo ahora que pareciera que los herederos del poder si saben como utilizar las indulgencias con escapulario ajeno asi ya no respire pero lo dejaran a la vista para manejar los sentimientos de muchos, un abrazooote

Nixon Piñango
8 de marzo, 2013

Razón tenían cuando decían que El Comandante había muerto.

Andrés Rivas
9 de marzo, 2013

El amor ? Centro de todo lo humano , la misericordia, la entrega total y absoluta a una idea, a un proyecto ; un mundo con más igualdad y justicia ese es el tema la reinvidicacion de los excluidos! Ese amor esta sellado y el pueblo lo defenderá , la oposición esta de luto por su propia Muerte , no supieron entender que todo han cambiado

muerte ! Chávez fallecido ees más chávez

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