Actualidad

Contra el matrimonio gay

Héctor Abad Faciolince: La conferencia episcopal de Colombia acaba de producir un sesudo documento en el cual desaconseja a la Corte Constitucional que apruebe el matrimonio para las personas del mismo sexo.

Por Héctor Abad Faciolince | 16 de agosto, 2010

Por una vez estoy completamente de acuerdo con los obispos católicos, aunque tengo la impresión de que estamos de acuerdo por motivos muy distintos. Yo estoy en desacuerdo con el matrimonio gay por la sencilla razón de que también estoy en desacuerdo con el matrimonio heterosexual. Estoy en contra del matrimonio tout court, o de plano. Si lo típico de la cultura contemporánea es lo precario, lo “eterno mientras dura” y lo inseguro, la vieja y venerable institución matrimonial no tiene mucho sentido en el mundo de hoy. En particular el matrimonio católico, que se contrae hasta-que-la-muerte-nos-separe, es un anacronismo insensato, casi imposible de aplicar.

El matrimonio mahometano, tal como lo propone el Imán Jomeini en sus Leyes prácticas del Islam, me parece en cambio mucho más razonable y natural que el católico, aunque habría que hacerle algunos pequeños ajustes. La poligamia, con un número máximo de cuatro esposas por hombre, me parece una opción cara, pero sensata. Habría, eso sí, que complementarla también con la autorización de la poliandria, es decir, que también las mujeres puedan tener hasta cuatro maridos, si les da la gana, aunque yo a ellas les aconsejaría que se limitaran a dos, uno para el sustento y otro para el contento, y pare de contar, por lo pesados y mandones que solemos ser los machos.

En todo caso no es la institución de la poligamia lo que más me gusta del matrimonio islámico. Lo más sabio de esa cultura es el denominado “matrimonio temporal”. Según el esclarecido Imán Jomeini, hay dos tipos de matrimonio: el permanente y el temporal. En el matrimonio temporal, lo importante es que en la ceremonia debe indicarse la duración del mismo. Puede ser “por una hora, un día, seis meses, un año o más”. Lo que uno decida, y al final, si están amañados, el vínculo se puede prolongar. En el matrimonio temporal se le da una cierta dote a la mujer, pero ésta “aunque esté embarazada, no tiene derecho a reclamar ni herencia ni manutención del marido”. Tampoco el marido “tiene derecho a la herencia de su esposa ni tendrá la obligación de vivir permanentemente con ella”. Lo que sí es obligatorio es un mínimo de comercio íntimo pues “el esposo no podrá dejar de tener relación sexual con su mujer por más de cuatro meses”, lo cual no me parece que sea pedir demasiado.

Dicen los eximios obispos de Colombia que “científicamente se ha demostrado que los homosexuales se hacen, no nacen, por lo que aceptar el matrimonio gay sería crear un ambiente proclive a la homosexualidad”. Ignoro qué científicos consultarán los obispos, pero por todo lo que yo he leído la condición de homosexual es mucho más genética que adquirida. De hecho los hijos adoptivos de parejas gays no tienen más tendencia a ser homosexuales que los hijos adoptivos de parejas heterosexuales. En cualquier cultura hay entre un 7 y un 12% de personas homosexuales. Si a ser gay se aprendiera por el ejemplo, habría muchos más curas gays, dados ciertos hábitos de los seminarios.

Yo creo que las parejas gays deberían tener los mismos derechos legales y patrimoniales que las parejas heterosexuales a las que se les reconoce la unión libre. Pero de ahí a querer un rito o una ceremonia civil, el paso es muy largo. El matrimonio gay, y perdónenme la palabra, me parece una maricada. Si lo admirable de quienes viven abiertamente como gays es su inconformidad social, ¿por qué caer en el ridículo conformismo del matrimonio?

Termino dando un testimonio personal. A mi tierna edad no me he casado nunca y espero no caer jamás en tentación; tengo dos hijos a los que quiero profundamente —y ellos no me desprecian—; mantengo buenas relaciones con casi todas las mujeres con las que alguna vez tuve trato íntimo, y espero morir virgen en un solo sentido: el matrimonial. Sostengo que nadie debería casarse jamás.

Héctor Abad Faciolince 

Comentarios (9)

Adriana
16 de agosto, 2010

Definitivamente… lo “institucional” pasa de moda.

LEONARDO PEREIRA MELENDEZ
16 de agosto, 2010

En lo particular no tengo – y jamas lo he tenido – nada contra los gays. No obstante, me case – para no ser casado – porque creo en el matrimonio; el ser humano es y debe ser libre; tratado con libertad. Si los gays desean csarse; que se casen. Tambien se – convencido estoy – que la libertad absoluta no existe; por tanto, para que todos convivamos en plena libertad, esta debe ser restringuida para que todos seamos libres (El Contrato Social de JJR). En ocasiones, hay que aceptar las reglas del juego. Ninguna escuela debe implementar la religion como materia obligatoria; pero no es aconsejable aceptar tampoco las imposiciones de grupos, sean estos hetoxesuales u homoxesuales.

luis
16 de agosto, 2010

estoy de acuerdo contigo, pero por razones diferentes, creo que eso llevara a la extincion a ese colorido grupo social. hace poco escribi un post con el mismo titulo, Me dijeron desde homofobico- que era lo mas suave- a … bueno ya tu sabes como termina el asunto lo puedes leer en panfleto negro http://li.co.ve/bsZ o en mi blog http://bit.ly/bXrgz8. En panfleto puedes seguir la discusion que se dio. La cual es ilustrativa de de la manera de pensar, de ciertas personas. Y para colmo el post era solo satirico. Se le quitan las ganas a uno compadre.

Alexandre D. Buvat Irazábal
16 de agosto, 2010

Giovanni, Jürgen y Pedrito, eran uno niños muy lindos, estudiosos y hasta recitaban el catecismo de memoria. Sus madres y tias que los criaron eran muy religiosas, casi que veían milagros y santos y ángeles en todos los actos de su vida. Por supuesto los inscribieron en los seminarios en Italia, españa, y polonia, aunque pudieran variarse los nombres y los países pero las circunstancias serían similares. En cada caso un RRPP se encargó de la guía de cada uno de ellos, tomándoles especial afecto a tan lindos mancebos….Y completándoles su inducción al amor homosexual….Pasado el tiempo, giovanni, Jürgen y Pedrito, tenían parejas estables masculinas y se querían y respetaban, eran además excelentes profesionales. Iban bien ..¡¡hasta que decidieron casarse y que además sus padrinos especiales fueran los antiguos guías ahora convertdos en cardenales!!!. Entre el escándalo, los perdones y excusas papales, los rasgamientos de vestiduras de los defensores de los derechos humanos y los “Derechos de género” mas los reclamos formales legales de las respectivas “Esposas” o “esposos” sobre bienes y esas cosas comunes en los matrimonios, a ellos se les acabó el amor y el respero, se llenaron de rencores y reclamos contra sus familias y sus Guías y, en suma, se les acabó la felcidad, pasaron a ser personajes sometidos al escarnio o a la alabanza pública, perdieron su libertad y su profesión perdió clientela….Sólo quedaron para ejercicios de análisis sobre si su homosexualidad era aprendida o inducida o genética y cuanto de ambas cosas…… COROLARIO:Si desde los tiempos de las guerras púnicas, los griegos, los romanos, Bocaccio, Etc Etc. las relaciones homosexuales (masculinas y femeninas) han existido y se veían como instintos o como sentimientos usuales a lo humano,(no en todos los humanos, pero era común)¿porque ahora ese tan ,a mi modo de ver,absurda y anti histórica cosa de casarse formalmente y cobijarse en leyes especiales( que en tanto especiales ya son excluyentes, salen del común) ???

Fanny
19 de agosto, 2010

Héctor (y disculpa que te tutee, porque no nos conocemos personalmente, pero te admiro lo suficiente como para sentirme con derecho a hacerlo): yo también estoy en contra del matrimonio, y sin embargo, estoy casada legalmente, por una cuestión de comodidad (de ambos). El sistema obliga y el papel es resistir; NO PROHIBIR. Permitir el matrimonio gay no obliga a nadie a casarse, no se trata de insistir en la lógica caduca del matrimonio, sino de abrir opciones. Si más tarde se da el tan esperado momento de la abolición total de las uniones legales o eclesiásticas, lo celebraremos… pero tienen que pasar muchas cosas antes de que eso ocurra, y mientras, me parece, hay que procurar igualar derechos.

alfredo
19 de agosto, 2010

No es sano ni mucho menos santo este tipo de compromisos nupciales, los mismos que de acuerdo a la Biblia son una aberración, puedo afirmar que así es. Como es lógico creo que puedo decir también que existen personas que lo único que buscan es el voto del pueblo a costa de una ley que genera expectativa, y por supuesto tambi`´en ansias y apetitos personales. Pero las personas homosexuales (conozco algunas) son sanas en su forma de pensar solo quieren que se les reconozca como parte de sus derechos legtales una ley en la que sus bienes puedan ser de beneficio para sus parejas homosexuales asi como el seguro de salud. El matrimonio es un acto especial consagrado por Dios en el jardín del Edén, la pareja era un hombre y una mujer Adán y Eva, Dios Doijo dejará e3l hombre padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne. Dios ama a los homosexuales pero no acepta la homosexualidad, como una opción, pues no existe la opción sexual Dios es Santo y su plan era que su creación o sea los seres humanos sean como él es decir santos, en toda su manera de vivir. El matrimonio no esw algo caduco es mas bien el ser humano el hombre el que se obstina en dar patadas contra el aguijón. creo como ser humano que las personas tienen derecho a un trato digno, sin que esto signifique ofender a nuestro Dios. Mis queridos amigos deben ser más cuidadosos al momento de hacer sus comentarios pero sobre todo las leyes que se dan no deben ser populistas sino reales para su buen uso. Dios los bendiga a todos lean la Biblia y converesn con Di9os bendiciones

Adriana
19 de agosto, 2010

“Dios ama a los homosexuales pero no acepta la homosexualidad, como una opción” ¿Qué significa esto?!!!

beatriz
22 de agosto, 2010

Yo creo en la pareja, creo que vinimos al mundo en parte para estar en pareja, sea cual sea la pareja. Creo que debemos mantener y protejer los rituales de nuestra cultura, si el matrimonio es uno de los mas importantes pues creo en que debe hacerse por conviccion no por deber, creo que las razones son las que determinan tu libertad de decision y de accion. No soy homofobica pero estoy en contra del matrimonio Gay, asi como estoy en contra de que el mercado se sirva de un nombre ” Metrosexual” para abrirse a un cliente GAY que tenia abandonado y oculto. No se si me explico bien, pero hay muchas mariqueras hoy dia como oficiales por ahi. No me agrada que unos Skynhead golpeen homosexuales y que por su condicion pierdan sus derechos, pero no estoy deacuerdo con que culturalmente esto sea tan aceptado que tenga un espacio legal para desarrollarse. Quizas al leerme me doy cuenta que estoy en un laberinto sin salida donde al final si termino siendo homofobica, pero no me parece saludable que ademas de que las instituciones se descalabren y los valores se pierdan y sea ademas de eso muy cool ser GAY.

Contra el matrimonio gay
14 de septiembre, 2010

[…] Contra el matrimonio gay prodavinci.com/2010/08/16/contra-el-matrimonio-gay/  por mystico hace 4 segundos […]

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.