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Chismes, filtraciones y Wikileaks

Óscar Collazos: "Pese a su pérdida de credibilidad, el chisme estará siempre en el origen de la información."

Por Óscar Collazos | 6 de agosto, 2010

Pese a su pérdida de credibilidad, el chisme estará siempre en el origen de la información. Y aunque sabemos que un chisme puede modificarse e incluso contradecir las versiones primeras, la democratización de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) no ha descartado al más antiguo y peligroso instrumento de la verdad.

Las secciones “confidenciales” de casi todas las publicaciones serias son una extensión del “teléfono árabe” de los franceses y la “radio bemba” de los cubanos, variantes del “teléfono rosa” doméstico. Los canales regulares de información, tal como los conocemos quienes pasamos del telégrafo a Internet, ya son insuficientes. Han perdido credibilidad en la medida en que pueden ser manipulados por intereses privados y gobiernos.

No es que la verdad haya sido desterrada de los medios tradicionales. Hoy se publican más verdades que antes, se accede a fuentes más ocultas y se desvelan tramas criminales salidas de los zaguanes del poder político y económico. Se opina más libremente, y la opinión, como la información, dejó de ser monopolio de pocos.

La democracia liberal abrió una sucursal en el caos, ayudada por las nuevas tecnologías. La información, además de un nuevo poder, es un gran negocio, pero como el mercado pide que le den más, aunque no sepa qué hacer con el exceso, Internet ha estado satisfaciendo la voraz necesidad de información.

Puede haber chismes líquidos y sólidos, intrascendentes y altamente venenosos. Lo que se producía antes de boca en boca, ahora circula por incontrolables “autopistas de la información”. Allí, los accidentes son tan aparatosos como las infracciones del código de ética que debería regular las relaciones con la verdad.

Llegamos a Wikileaks. Sus creadores han dicho que “será la válvula de escape para cualquier miembro de un gobierno, para cualquier burócrata o empleado de una corporación que esté informado de asuntos embarazosos que la institución quiera ocultar, y de los cuales el público necesite tener noticia”. ¿Lo oyeron bien? La verdad como forma del arrepentimiento.

La oferta de Wikileaks es tentadora: “Todo el mundo podrá enviar correos y redactar artículos. Para ello no se requieren conocimientos técnicos. Los transmisores de leaking podrán remitir documentos de manera anónima y no rastreable. Los usuarios podrán discutir sobre diversas interpretaciones y contextos, así como formular publicaciones de manera colectiva”. Es decir, sofisticará las relaciones espionaje/contraespionaje y le dará un vuelco al axioma miente ahora, rectifica después.

La semana pasada se tuvo noticia de Julien Assange. “El pecado de Assange -dijeron las agencias de prensa- es haber ideado una plataforma en Internet para la filtración de documentos ‘clasificados’, que ha servido para exponer secretos, muchos de ellos vergonzosos e incluso criminales, de gobiernos y corporaciones de todo el mundo.”

El republicano Robert Gates, secretario de Defensa de Estados Unidos y antiguo director de la CIA, puso el grito en el cielo y les atribuyó “culpabilidad moral” a los responsables de Wikileaks que revelaron secretos del Pentágono sobre la guerra en Afganistán. Los servicios de inteligencia de los gobiernos occidentales están que trinan.

Un invento así me llena de satisfacción, digamos democrática, y del miedo que me producen los desvíos de la democracia cuando satisfacen apetitos populistas. Va a ser un circo romano y un foro, como son todos los lugares donde se expresa la condición humana, a veces la más antidemocrática de las condiciones.

Óscar Collazos Escritor y periodista colombiano. Doctor Honoris Causa en Literatura por la Universidad del Valle, en Cali. Su trabajo periodístico, estudiado en universidades y organizaciones dedicadas a la libertad de prensa, se caracteriza por su fuerte crítica política y postura independiente.

Comentarios (5)

Alexandre D. Buvat Irazábal
6 de agosto, 2010

Con los wickileaks, los Bberrys, y la masificación de la elementalidad y mediocridad que son el twitter y su semejantes, mas lo que vendrá como “avances ” tecnologicos para el ejercicio de la democracia y participación social, paraecería que nos acercamos a aquello de “La torre de Babel y la política” todos opinanan, nadie cree al otro, se dan instrucciones en medio del caos informativo, se consolidan de otra forma los poderes ocultos y toda la sociedad media del mundo vive inmersa en chismes anodinos

Carolina Acosta-Alzuru
6 de agosto, 2010

¡Interesantísima lectura! Sin embargo, en inglés hay una diferencia entre “gossip” y “leak”. Gossip es chisme y puede ser cierto o no. Un leak es usualmente información veraz que no se supone vea la luz. Aparte de eso, es fascinante y necesario pensar en las implicaciones que Wikileak tendrá sobre el futuro del periodismo, amén de sobre nuestra cotidianidad.

Sydney Perdomo
6 de agosto, 2010

¡Vaya! Casualmente hoy me he enterado (en las noticias) de que apenas ha sido reestablecido el día de hoy la señal Inter telefónica (Black Berry) para los ciudadanos de Arabia Saudita ¡si no me equivoco!, precisamente porque la tecnología esta haciendo de ellos uno de los países del Medio Oriente más enterados a nivel de información; según acotan que es un peligro mantener abierta las redes ya que no se sabe que tipo de información discurre en el medio y cual puede estar manejando un determinado usuario dentro del territorio lo cual equivaldría a un posible peligro en cuanto a traspaso de documentación confidencial. Ahora me pregunto: ¿Acaso es posible controlar el Internet a estás alturas, después de haber estado circulando por un lapso determinado? ¿Han logrado prohibir lo necesario como para que se permitiese hoy día, el manejo de la red con tranquilidad? “para ellos” por supuesto. En mi opinión me parece absurdo, el cuartear esta vía de comunicación, pero como ya esta demás decirlo todos sabemos el porque de las razones de aquellos países en mantener controlado el avance de las TIC, y se les respeta dichos motivos. Pero si que es cierto y evidente que la mayoría de la información recabada en las redes no está garantizada en veracidad así que el usuario colectivo deberá vivir con ellos hasta que se demuestre lo contrario; sea político, actor, escritor…En fin sea el personaje público que sea.

Son los medios masificados los que tienen el poder y el dominio de la información que se proyecta, y esto es el pequeño aperitivo para los próximos avances que aún están por llegar.

Buen Artículo caballero.

Saludos y mis respetos sinceros. 😀

javier aizpurua
6 de agosto, 2010

Ya hecho el www, lo mejor que ha podido ocurrir. Saludos, Javier Aizpurua ccs 6.8.10

Javi Zam
10 de agosto, 2010

Ayer Fidel Castro dijo que estaba orgullosisimo y contento de que WikiLeaks existe. Estoy curioso por saber si en el futuro llegarán esta serie de eventos, qué ocurriria?: 1. Uno de los funcionarios del gobierno Cubano mande algunos “leaks” al Sr. Assange (material DEBE HABER!) 2. Que el Sr. Assange considere que el gobierno cubano es un gobierno al fin, como el de EEUU, y lo publique sin consideraciones a la imagen de Fidel Castro (tengo la impresion que es un pseudo-admirador de Castro) 3. Saber al final cuál es la opinion, en ese caso, de Fidel Castro sobre Wikileaks

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