#Ideas

El autogolpe de las FARC; por Joaquín Villalobos

Por Joaquín Villalobos | 23 de abril, 2015

El autogolpe de las FARC; por Joaquín Villalobos 640

El ataque del Cauca en el que fueron asesinados 11 soldados fue militarmente cobarde y políticamente torpe.

La emboscada y el golpe de mano son las dos tácticas más importantes de la guerra de guerrillas. En términos generales, la primera consiste en atacar desde una posición fija a un enemigo en movimiento y la segunda consiste en el ataque veloz de una fuerza móvil contra un enemigo que se encuentra en una posición fija. Una emboscada puede ocurrir por contingencia, puede ser una acción ofensiva e incluso defensiva a partir de que un enemigo en movimiento entra a un terreno propio. Sin embargo, no existe ninguna posibilidad de que un golpe de mano sea una operación defensiva, ya que en este caso es la fuerza guerrillera la que debe moverse para incursionar en un territorio enemigo. Los golpes de mano son operaciones ofensivas, normalmente nocturnas, que requieren planeación cuidadosa, estudio previo del objetivo y son difíciles de improvisar.

El día miércoles 15 de abril, a la media noche, una unidad de las FARC dio un golpe de mano a una unidad del ejército colombiano. Esta unidad militar mantenía una posición fija de carácter defensivo en la periferia del municipio de Buenos Aires en el departamento del Cauca. En el ataque murieron once militares y fueron heridos 20. Dado que las FARC han decretado un cese de fuego unilateral, sus dirigentes desde la Habana alegan que se trató de una acción defensiva. Por las razones expuestas al inicio de este artículo, no hay ninguna posibilidad de que esto sea cierto. Se trató de una operación ofensiva, premeditada y fríamente planeada que, al haber sido ejecutada en el contexto del proceso de paz, tuvo que ser aprobada por el mando estratégico de las FARC. Todo esto con el agravante de que instrumentaron perversamente la reducción del alerta que pudo haber generado en las tropas colombianas el cese de fuego unilateral de fuego decretado por la propia guerrilla.

Las FARC alegan que las fuerzas militares colombianas no han suspendido sus movimientos, pero en una guerra irregular no hay fronteras, ni delimitaciones territoriales posibles y menos para unas fuerzas gubernamentales que enfrentan múltiples amenazas. No son las FARC el único enemigo del Estado colombiano. Por ello, sólo puede haber cese de fuego bilateral hasta que se concluya la negociación y este requerirá la concentración verificable de las fuerzas insurgentes. Un cese de fuego unilateral, como el que pretende las FARC, requiere que sus fuerzas se adecuen para defenderse y no para atacar. En caso contrario, puede entenderse que el tal cese unilateral de fuego es más un engaño militar táctico, que un compromiso político estratégico con la paz.

El ataque en el Cauca fue por lo tanto militarmente cobarde y políticamente torpe. Fue en realidad un autogolpe. El rechazo de la opinión pública colombiana es enorme contra las FARC, al punto que es en extremo difícil para el gobierno estar negociando en la Habana. Con este tipo de ataques la insurgencia pone en riesgo el único camino que tienen para salir de la guerra y pasar a la política. Durante la guerra en El Salvador, cuando ya estábamos en el proceso de paz, los insurgentes sopesábamos el contexto político de nuestras operaciones y revisábamos incluso lo que estaba pasando en Estados Unidos, de tal manera que nuestras acciones no afectaran a nuestros aliados internacionales. ¿Cómo se le ocurrió a las FARC realizar este ataque a pocas horas de que Obama había anunciado su intensión de sacar a Cuba de la lista de países que apoyan el terrorismo?, ¿cómo no pensaron en las implicaciones políticas internacionales de esto, cuando 40 de sus dirigentes están viviendo abiertamente en la Habana?

Matar a once militares a estas alturas del proceso de paz, rompiendo con su propia palabra empeñada, no modifica a su favor la correlación de fuerzas, por el contrario, los debilita, les resta credibilidad, aumenta su impopularidad, traiciona el apoyo de Cuba a la paz, los aísla más internacionalmente, complica los esfuerzos del gobierno colombiano para inhibir acciones de la Corte Penal Internacional y dificulta el escenario político que es ahora infinitamente más importante que los tiros. El futuro es la política y en política cuentan la credibilidad, el apoyo popular, las alianzas y la capacidad de comunicar.

¿Acaso piensan las FARC y el ELN que si continuaran en guerra habría una revolución en Colombia? ¿Creen que podrán formar un ejército que derrotará a las fuerzas militares? Millones de Latinoamericanos le han dado votos y gobiernos a las fuerzas de izquierda en casi todos los países, en tanto Cuba y Estados Unidos están terminando su conflicto. En ese contexto, la persistencia de las guerrillas colombianas de continuar en armas las convierte en fuerzas reaccionarias que sirven para encarnar el miedo a la izquierda y en el principal lastre para que esta avance en Colombia. Cualquier barbaridad ocurrida y sufrida en el pasado no justifica ser políticamente tan torpes como para seguir armados y matando. Barbaridades iguales o peores ocurrieron en los países donde ahora gobiernan las izquierdas. El proceso de paz es a estas alturas un camino sin retorno, pretender regresar al conflicto es un suicidio, lo sensato es acelerar. Tanto las FARC como el ELN deberían darse cuenta que ahora morir y matar ya no les sirve para nada.

***

Texto publicado en El País, reproducido con autorización del autor.

Joaquín Villalobos Político e intelectual salvadoreño. Fundador del Ejército Revolucionario del Pueblo, una de las organizaciones del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Es egresado de la Universidad de Oxford en ciencias políticas.

Comentarios (4)

Freddy Siso
23 de abril, 2015

¿Que las FARC o el ELN tomen el poder en Colombia, significaría un gobierno parecido al de Cuba o Venezuela? Hoy la “izquierda” latinoamericana a dado signos de ser más reaccionaria que lo que ellos llaman la derecha.

Tulio
23 de abril, 2015

Muy enjundioso artículo. Yo pondría en consideración un aspecto apreciado en este tipo de negociación. Cuando uno de los adversarios se encuentra en posición de debilidad frente al otro (el articulista lo señala cuando hace ver la imposibilidad de un triunfo político militar de la guerrilla) en algunos casos se realiza estas medidas ilegales desde el punto de vista de los principios de la guerra, ilógicas, fuera del contexto del sentido del conflicto bélico y la negociación política, sobre todo cuando se trata de obtener alguna ventaja o no tener que ceder en todo en la mesa de negociación. No parece que las guerrillas, al abandonar el campo militar, luzcan con posibilidades de válidas ventajas en el mundo de la política. Y con esto pasamos a otra cosa. Una de las ventajas que poseen grupos de las guerrillas es el manejo de grandes cantidades de recursos provenientes del tráfico de drogas. Pudiera ser que algún sector militar no esté dispuesto a renunciar a ese hecho, que se asocia al sentimiento del poder. Actos de este tipo pudieran estar dirigidos a entorpecer las negociaciones, sobre todo cuando Cuba y EEUU están negociando el fin de su conflicto. Debemos tomar como ejemplo lo acontecido con el movimiento guerrillero en el Perú.

javier Monzon
24 de abril, 2015

Esa accion de las FARC fue un acto estupido, pero que retrata sus verdaderas intenciones: quieren presionar al gobierno y obligarlo a firmar unos acuerdos a su imagen y semejanza. Aspiran a no pagar sus crimenes, a ocupar cargos en el Congreso y por ultimo a alcanzar el Poder mediante elecdciones y a mentenerse en el indefinidamente. Como el gobierno de Santos muestra debilidad en su afan desmesurado por logra una Paz, aunque sea cuestionable, y por tanto es generoso en sus concesiones las narcoguerrillas, las FARC creen que obtendran lo que quieren cometiendo atentados y violando el cese al fuego.

Ana M Montero
24 de abril, 2015

Pienso que las farc o es mentira que es un solo bloque o que es una organizaciòn criminal que no es nada seria

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.