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Carlos Andrés Pérez, testimonial; por Francisco Suniaga

Por Francisco Suniaga | 23 de febrero, 2017
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Carlos Andrés Pérez en la campaña electoral del año 1973. Imagen del Archivo Fotografía Urbana

Los grandes hombres suelen quedar definidos en nuestra memoria por actos menudos, instantes apenas en sus vidas prolijas en eventos. Por circunstancias “forrestgumpianas” me tocó frecuentar, a mediados de los noventa, a un venezolano de excepción, Carlos Andrés Pérez. Gracias a ello fui testigo de algunos episodios donde, con gestos, frases, silencios, de la manera más natural, se asomaba su condición humana extraordinaria.

Conocí al presidente Pérez cuando cumplía arresto domiciliario en “La Ahumada”, luego de haber publicado, en el desaparecido Economía Hoy, un artículo en el que lo defendía de sus acusadores. Había sido condenado por malversación de fondos públicos, concretamente de la partida secreta (para crear mecanismo de seguridad en torno a la presidenta de Nicaragua, Violeta Chamorro), y planteaba en la nota que ese delito era, para él, de imposible comisión. A mi entender, el Presidente, en uso de sus atribuciones constitucionales, había evaluado la situación política en aquel país, y considerado necesario el uso de fondos secretos en función a la seguridad de Venezuela. Pudo haberse equivocado al valorar la inestabilidad en Nicaragua como amenaza a nuestra seguridad, pero esa evaluación no debió ser nunca juzgada en términos judiciales sino en el debate político democrático.

Pero Carlos Andrés Pérez estaba condenado ex ante y si no hubiese sido por ese caso, algún otro habría aparecido que sirviera a sus enemigos para enjuiciarlo.Era, desde su primer gobierno, víctima de esa fuerza negativa inconmensurable que a lo largo de nuestra historia ha determinado, por encima de ideologías, capacidades individuales y gestas heroicas, la resultante política: el resentimiento. Una longue durée nefasta que arrancó el 5 de julio de 1811 y desde entonces ha dado origen a innumerables situaciones trágicas en el plano individual y colectivo. Ni Bolívar se salvó de esa borrasca nacional de bajos sentimientos. En el caso de CAP, la conspiración que lo derrocó (alianza anti histórica la había llamado David Morales Bello en 1979) tenía menos que ver con política o moral pública que con la inquina de los conspiradores de izquierda y derecha que la llevaron a cabo.

Virtud de aquel escrito en Economía Hoy, recibí una llamada de CAP para darme las gracias.Quería saber, además, si autorizaba que se incluyera en una publicación que preparaba en aquel entonces. A partir de esa ocasión, me invitó a visitarlo y tuve el privilegio de conversar con él, sin apuros ni restricciones, en múltiples ocasiones. Fue un deleite escuchar al Presidente narrar sus experiencias y explicar sus decisiones políticas más controvertidas.

Un día quise extender ese privilegio hasta mis alumnos del postgrado en Derecho y Política Internacionales de la UCV y le propuse que les dictara una conferencia. La propuesta lo entusiasmó enormemente y los invitó a La Ahumada donde les dictó una clase magistral sobre la política exterior, y otros aspectos, de sus dos gobiernos. Le había advertido que eran adultos, profesionales en diversas disciplinas de las ciencias sociales, y que habría preguntas que podrían resultarle incómodas (ya una alumna izquierdista, actual magistrada, me había dicho que le preguntaría por su relación con Cecilia Matos). “No se preocupe usted, responder preguntas incómodas ha sido mi trabajo de toda la vida”, me dijo.

Carlos Andrés Pérez, como era usual en su desempeño político, se tomó el asunto con gran seriedad e hizo una exposición emocionada y precisa de su política internacional. Crítica incluso de su gestión,pues destacó no solo sus aciertos sino también sus fallas y errores. Aprovechó una pregunta sobre Nicaragua y explicó la situación precaria en que se encontraba la presidenta Chamorro y las razones de Estado que lo llevaron a tomar la decisión de usar fondos secretos para apoyarla. Ante su presencia —parecía estar en el Salón Ayacucho de Miraflores ejerciendo plenamente la jefatura del Estado— y dado el tono de altura académica que hubo en las horas que allí estuvimos, la ahora magistrada no se atrevió a hacer la pregunta con la que pensaba zaherirlo. En su lugar, otra alumna se levantó y al borde de las lágrimas, le dijo:

 —Presidente, pero sus enemigos no pudieron con usted.

—Claro que sí pudieron, señorita, me destituyeron de la presidencia, me sacaron de Miraflores, me metieron preso en el retén judicial de El Junquito y ahora me tienen aquí, encerrado y condenado. Por supuesto que pudieron.

CAP, que en su despedida de Miraflores había sentenciado que hubiera preferido otra muerte, dijo aquello con absoluta tranquilidad, en un tono paternal con aquella muchacha conmovida. Más aún, la impresión que dio fue que en ese día e instante preciso había llegado a esa conclusión. Fue en ese momento el Carlos Andrés Pérez humano, humilde, capaz de reconocer su gran derrota, aunque hubiese sido producto de una conspiración que luce más vergonzosa y trágica con cada día que pasa. Confiado quizás en que más pronto que tarde, como en efecto ha ocurrido,el pueblo venezolano le haría justicia.

Vinieron entonces las elecciones parlamentarias de 1998 y fue elegido senador por el estado Táchira, lo que le permitió salir en libertad. Quizás juzgó en aquel momento que su vuelta era posible; los políticos venezolanos, manía nefasta, siempre aspiran volver. Sin embargo, los sucesos posteriores, la abolición del Congreso de la República tras la elección de la Asamblea Constituyente de 1999 y las amenazas a su seguridad, lo convencieron de lo contrario, la derrota que admitió aquella tarde en La Ahumada era irreversible. Para 1999, las nubes negras —cargadas del mismo resentimiento de siempre, vestido esa vez de ideología política— que años antes había avizorado y sobre las que no se cansó de advertir al país,se habían posado sobre Venezuela y ocultado la luz, la tormenta que aún nos sacude apenas comenzaba.

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VEA TAMBIÉN:

[Fotogalería] Carlos Andrés Pérez, un testimonio // Archivo Fotografía Urbana

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Francisco Suniaga 

Comentarios (21)

gaba
23 de febrero, 2017

Gracias por esta memoria. La historia , que a veces tarda mas de lo necesario en escribirse y mucho menos en asumirse e interpretarse para formar conciencia sociopolitica, se nutre de este testimonio. Gran parte de los que juegan temerariamente al juicio politico de Carlos Andres Perez, deberian urgar en esos tiempos y en los que tramaron su destruccion, que, por lo demas y a mi juicio, nos trajeron a esta realidad terrible, dantesca. Valen tambien los testimonios registrados por Mirtha Rivero en su libro “La rebelion de los Naufragos”. Pd. Excusenme los acentos escribo en un teclado que no me los permite.

Pepe Cárdenas
23 de febrero, 2017

No rompería lanzas por CAP, pero es innegable que fue protagonista esencial de la que fue nuestra imperfecta democracia, que, justamente por imperfecta, nos trajo a estos lodos en los que hoy chapoteamos sin orilla a la vista. El artículo de FS, nos induce inevitablemente a la comparación que, en este caso no resulta odiosa, resulta trágica por desigual entre el hombre de la chaqueta a cuadros y el esperpento del liqui-liqui…

Luis Felipe Blanco
23 de febrero, 2017

Un homenaje merecido un Presidente valiente como no lo ha habido enn los ultimos 30 años.Una victima del resentimiento,como bien lo dice aca, y de la ponzoña de la ANTIPOLTICA, QUE POr ahi anda de nuevo tratando de levantar cabeza entre los despojos

Leonardo Balliache
23 de febrero, 2017

Don Francisco, le agradezco altamente esta reseña. Conocí al presidente Pérez en el Círculo Militar donde fui con mi padre que era uno de sus amigos de la joventud. Estudiaron juntos los tres, Carlos Andrés Pérez, Sofía Imber y papá en el Liceo Andrés Bello. Papá me contaba que siempre fue un hombre justo en sus apreciaciones. Cometió errores porque somos humanos. Papá, que finalmente se graduó de ingeniero, daba clases de matemáticas a sus compañeros debajo de los árboles del parque aledaño al liceo. Entre sus alumnos se encontraban, decía con orgullo, el presidente Pérez y Sofía Imber. Ya todos desaparecieron. Mil gracias de nuevo.

Henry Maneiro
24 de febrero, 2017

Excelente, Francisco. Para que lo disfruten los del Grupo Roraima (“La juventud emergente vs el estado omnipotente”), el Grupo Santa Lucia, Los Notables desde las pailas del infierno donde seguro estan. Muy notables ellos!!! Derrotaron a Carlos Andres a un costo que solo los mas canallas pueden estar dispuestos a pagar: destruyendo a su pais. Despues cogieron las de villadiego con los brios extintos. Llueve y escampa!

Oscar Velasquez
24 de febrero, 2017

La historia reivindica a CAP, porque definitivamente los que procuraron sacarlo del Poder nos dejaron la herencia que Chávez aprovechó para llegar al Poder y luego la desgracia será incuantificable no sólo en el aspecto económico porque todo se lo han robado sino también el aspecto Moral y las pérdidas de vida de Venezolanos que han caído producto de la violencia aupada por estos mal nacidos.

Ramon Peña
24 de febrero, 2017

Notable crónica Francisco. El resentimiento que no pudo descargarse en Rómulo Betancourt, del clan de notables y otros, lo pagó CAP. Creo en la sinceridad de que “hubiese deseado otra muerte”, incluso la que habían planeado Chavez y sus secuaces cuando asaltaron la Casona el 4F.

Jesús Zurita Peralta
24 de febrero, 2017

así sucede, hay que dejar pasar unos años para que la historia sea contada de mejor manera, con menos ímpetu y menor pulsión, estos episodios, como el contado por el maestro FS, hacen que podamos digerir personajes de manera menos salvaje, CAP recibió la intentona insurreccional, y Caldera sacó provecho de ella, uno me disgustaba menos que el otro, ambos tuvieron segundas oportunidades, no se si para hacerlo peor que en los primeros chances, pero fueron los repetidos de la imperfecta democracia del siglo pasado, que es madre y cómplice de la historia actual… al parecer nuestra política se caracteriza no solo por el resentimiento, sino por escasos aciertos y muchas imperfecciones, podemos juzgarla por sus errores con repercusiones menos trágicos, para nosotros…hay que dejar pasar mas tiempo para alcanzar objetividad, cosa tan necesaria para analizar historia o escribirla…pero por el momento, segundas oportunidades fueron tan malas experiencias como los intentos a la fuerza, el perdón o el sobreseimiento sin inhabilitación, que parece algo mas grave que los reales entregados a La Chamarro para su cuidado…lo cierto es que ante los acontecimientos actuales el pasado está luciendo algo menos pesado… nuestra historia ya no es lineal, se desdibuja a ritmo exponencial…quien no conoció al personaje?, carismático, eufórico, desbocado, pegando brincos, dando saltos, Mesías locuaz, ojo que hablo de CAP, de el oímos chistes por sus “burradas”, hoy casi luce un honoris causa a la luz de “los desaciertos y las desaciertas” actuales… 200 y pico de años de vida republicana da argumentos para escribir sobre bastantes disparates…nos hemos acostumbrado a comparar con el menos malo o hasta justificarlo… ahora recuerdo a un buen amigo que me decía, después de tres divorcios, que extrañaba a la primera, que ya parecía menos mala… excelente escrito y muy bien recreado por el maestro, gracias por refrescarnos un pasado que ya no luce tan malo

Mesalino
24 de febrero, 2017

Los corruptos, megalómanos y malos administradores del pasado, palidecen ante los actuales. El protocorrupto, el primer derrochador populista fue CAP.

Olinto Méndez
24 de febrero, 2017

Sobre este tema puede verse el post “Quién ha sido el mejor presidente de Venezuela” en http://www.tiempodememorias.blogspot.com

Per Kurowski
24 de febrero, 2017

De chiquito, antes de Marzo 1962 debe haber sido, recuerdo haberlo ido a visitar con mi padre en una oficinita chiquita en San Cristóbal (creo que en la Concordia). Y luego, en 1975 fui el traductor entre el y Olof Palme de Suecia (y ni te cuento).

Pero hoy, como cuarenta y un años después, lo que más me recuerdo, es ése decreto loco de 1976 mediante el cual obligaba cada ascensor de un edificio público tener un ascensorista, para que nos pisara los botones.

Eso fue para mi el comienzo del deslave de los ingresos petroleros centralizados que acabo con mi querido país.

Jose Viloria
24 de febrero, 2017

! Pueblo venezolano, Te invito a seguir mi canto, canto de fe y esperanza y confianza en el futuro. La confianza del pasado, la esperanza del futuro, encontraran en sus manos Libertad, Pan y Trabajo. Adelante caminante, rescatemos con virtud, el pasado en el presente, como sabes hacer tu! Parte de una canción que le compuse para su campaña del 88. Un verdadero Demócrata. No estuve de acuerdo con él en muchísimas cosas, entre ellas sus políticas Neoliberales, pero no hay duda de su talante democrático y su coraje como ser humano. Uno de los mejores Venezolanos del siglo Pasado, que tuvo muchos grandes !

CEFÁS ROCAFIRME
25 de febrero, 2017

..”Éramos TAN FELICES …pero tan DESAPERCIBIDOS, que NO LO SABÏAMOS” !…Ahora sólo nos queda el CONSUELO de ver, en el ARTE de Don FRANCISCO, graficado en PUNTUALES, HISTÓRICAS y CREATIVAS FOTOGRAFÍAS de “aquellos tiempos”… Imágenes de “Lo que el VIENTO se LLEVÓ ” !…y, apenas, nos dejó el RECUERDO de lo BUENO del “TA’BARATO, DAME DOS”!…Oh! TEMPORA…Oh! MORES !!! Y, tal lo visto, en la INTERESANTE colección de Don FRANCISCO, y como INOLVIDABLES en la memoria del criollo IMAGINARIO, entre variopintos “SALUDADORES” en SERVICIO: la figura INTELECTUAL e INDIFERENTE, de un DISTINGUIDO “Compañero de Partido”, luciendo INCONMOVIBLE, con VISO de INTELECTUAL DISCURSEADOR de OFICIO, POLÍTICO de TONO, TRIBUNO de BUEN FORO, ABOGADÏSÏMO, y -quizás- no tan OLVIDADIZO y RENCOROSO, coetáneo nuestro, conocido como “El PIRUJO” por sus colegas y amigos, aparece “avecinado”al MANDATARIO; pero menos TARDE que TEMPRANO, UNGIDO como FISCAL GENERAL republicano DEFENESTRÓ a su estadista PRESIDENTE, encarcelándolo entre rejas, por “DESADMINISTRADOR” y “DESARTICULADO” como PRIMER CUENTADANTE, MANOSUELTA y “MALGERENTE”de los DINEROS del ESTADO ! Como lo dijera el Don SANTIAGO ROCAYA, patronal OLIGARCA “predictor” de toda POPULAR DESVENTURA, en la obra teatral “El Día de ANTERO ALBÁN”. del Dr, USLAR PIETRI: “En la vida del ENVITE y AZAR- ( y en la POLÍTICA, decimos los de MAYOR EDAD )- como en el juego de DOMINÖ: ”Si NO SE TIENE, se PASA… Y en lo republicano PASA…la DESGRACIA que TIENE que PASAR ” !!! Y tal como lo dijese el ENAJENADO sabio y ESQUELÉTICO QUIJANO de CERVANTES, a su fiel escudero, CUERDO, analfabeta y PANZO: ” COSAS VEREDES…SANCHO !!! “

Chacao Bizarro
25 de febrero, 2017

Hace algún tiempo, en un kiosco de periódicos cercano a mi casa, conocí a una mujer de unos cincuenta años largos llamada Rosario .Testaruda, alta, robusta, de cara redonda y de sonrisa permanente. Por oficio tenia algunas veces cuidar ancianos y en otras ocasiones realizar trabajos domésticos. La tal Rosario, por una parte admiraba hasta la idolatría a Carlos Andrés y por la otra era una furibunda partidaria de Hugo Chávez. Pasado algún tiempo, cuando entre en confianza con Rosario, me atreví a preguntarle cómo era ese asunto de su admiración por Pérez y Chávez. Su respuesta me dejo pasmado: ¨Chávez ha vengado a Carlos Andes Pérez, cada día destruye a algunos de sus enemigos ¨. Y de inmediato me fue nombrando a empresarios, políticos, periodistas, intelectuales etc. La última vez que me topé con Rosario estaba muy triste. Fue a los pocos meses del fallecimiento, a su decir, del vengador de Carlos Andrés Pérez y del anciano compinche con quien compartía tan particular vendetta.

Joeif Duroim
26 de febrero, 2017

Se me ha quedado tanto la frase sobre el “resentimiento” como uno de los elementos del devenir político venezolano. Creo que esas dos segundas presidencias en menos de 10 años, destruyeron lo que quedaba de la idea de democracia porque…cómo puede existir si no había “generación de relevo” que mostrara a algún político que no hubiera estado activo en 1958? Lamentable que las cúpulas políticas no lo hayan visto y que esta ceguera haya creado también el desastre actual.

Eduardo
26 de febrero, 2017

Pienso que esos resentimientos,quizá no todos estuvieron fundamentados por razones validas, sin embargo su actitud al ser suspendido del ejercicio de la presidencia hoy en día me inspiran respeto a su persona, estoy convencido que era un autentico demócrata.

Raul Veitia Albornoz
27 de febrero, 2017

Democrata Integral , respeto la AUTONOMIA de los Poderes Publicos , Esa es la Historia.

JORASEMA
2 de marzo, 2017

Recomiendo a todos leer el libro de Mirtha Rivero, LA REBELION DE LOS NAUFRAGOS. Allí se reivindica el talante democrático de CAP.

Hoy, nuestro pais anhela un político de su talante y envergadura. No los payasos que ahora tenemos de lado y lado.

Cualquiera que aparece 3 minutos en TV, ya se le atribuye el carácter, disque, dirigente nacional.

LIDER fue y será CAP, quien derroto con su entereza política y con ayuda de la historia más reciente la conspiración, comandada por Caldera y Escobar.

VIVA CAP en la memoria de cada venezolano para que podamos rescatar nuestro país de esta DICTADURA.

Francisco Suniaga
5 de marzo, 2017

Gracias a todos por sus interesantes comentarios.

Aramy Moncada
6 de marzo, 2017

Entonces sencillamente el resentimiento cada cierto tiempo se aviva y las personas caen en lo que hoy tenemos? Echarle la culpa siempre a otro resulta fácil al parecer, creer que otro tiene mas de la nada y no porque se lo ha ganado, no entender la meritocracia, no querer crecer, no querer luchar, querer todo regalado, querer vivir siempre en un país con modelo paternalista… que tristeza!

Estelio Mario Pedreáñez
29 de junio, 2017

El Bachiller Carlos Andrés Pérez Rodríguez no fue un “héroe” sino un improvisado y torpe Ex-Presidente, opinión que sustento en el análisis de los hechos: 1)Logró su primera candidatura presidencial en AD por el apoyo de Rómulo Betancourt, quien lo consideró un leal subalterno, sin embargo, reaccionó en su contra endeudando a Venezuela en una época de bonanza petrolera donde se enriqucieron los comisionistas, gobernando con una camarilla de reeditó la corrupción de tiempos gomecistas y creó lazos con la Dictadura Totalitaria de Fidel Castro (ya en camino de degenerar en Monarquía Hereditaria), olvidando que ella siempre ha sido enemiga mortal de la Democracia en Venezuela, que incluso organizó y armó guerrilleros, inclusó envíó soldados cubanos a invadir al país. CAP era tan ciego y torpe que se jacata de ser “amigo de Fidel” y que ellos dos “eran los líderes del Tercer Mundo”. C.A. Pérez fue líder de AD cuando los partidos políticos olvidaron su razón de ser y se convirtieron en…

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