El arma secreta de Roger Federer; por Christopher Clarey « Prodavinci

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El arma secreta de Roger Federer; por Christopher Clarey

Por Christopher Clarey | 16 de noviembre, 2017
Switzerland's Roger Federer celebrates victory over Germany's Alexander Zverev during their men's singles round-robin match on day three of the ATP World Tour Finals tennis tournament at the O2 Arena in London on November 14, 2017. / AFP PHOTO / Glyn KIRK

Fotografía de Glyn Kirk / AFP

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Durante su juventud, Pierre Paganini practicó atletismo y, después de decidir que quería ser entrenador, pensaba dedicarse al fútbol. Pero el tenis, deporte que apenas si había jugado, es el deporte en que ha dejado una marca indeleble, como un hombre clave en triunfos de Roger Federer y Stan Wawrinka.

El que sigan jugando a un alto nivel, y ganando, en sus treintas, se debe parcialmente a Paganini, el entrenador físico suizo de 60 años que tiene un enfoque mental cuando se trata de hacer sudar.

“Una buena parte de la razón por la que estoy donde estoy hoy en día es definitivamente Pierre”, dijo Federer durante una reciente entrevista.

Actualmente, el tenista está de regreso en las finales de la ATP, el torneo que solo disputan los ocho mejores jugadores del circuito. Federer, de 36 años, es por mucho el hombre de mayor edad en la cancha de ese torneo, que ha ganado en seis ocasiones. Es el favorito.

Aunque no disputó la temporada de arcilla para cuidar su cuerpo, arrasó con casi todos los torneos que jugó: ganó seis títulos, incluidos dos Grand Slams –el Abierto de Australia y Wimbledon– y perdió únicamente cuatro partidos en todo el año.

Durante su juventud, Pierre Paganini practicó atletismo y, después de decidir que quería ser entrenador, pensaba dedicarse al fútbol. Pero el tenis, deporte que apenas si había jugado, es el deporte en que ha dejado una marca indeleble, como un hombre clave en triunfos de Roger Federer y Stan Wawrinka.

El que sigan jugando a un alto nivel, y ganando, en sus treintas, se debe parcialmente a Paganini, el entrenador físico suizo de 60 años que tiene un enfoque mental cuando se trata de hacer sudar.

“Una buena parte de la razón por la que estoy donde estoy hoy en día es definitivamente Pierre”, dijo Federer durante una reciente entrevista.

Actualmente, el tenista está de regreso en las finales de la ATP, el torneo que solo disputan los ocho mejores jugadores del circuito. Federer, de 36 años, es por mucho el hombre de mayor edad en la cancha de ese torneo, que ha ganado en seis ocasiones. Es el favorito.

Aunque no disputó la temporada de arcilla para cuidar su cuerpo, arrasó con casi todos los torneos que jugó: ganó seis títulos, incluidos dos Grand Slams –el Abierto de Australia y Wimbledon– y perdió únicamente cuatro partidos en todo el año.

Paganini ha trabajado con Federer durante diecisiete años, más tiempo que cualquier integrante actual del equipo del suizo. ¿Le sorprende incluso a él el año que ha tenido Federer?

“Sí, total y completamente”, dijo Paganini, en francés, durante una entrevista telefónica. “Hay que ser honestos. Es un año majestuoso y fantástico. Normalmente, imposible”.

Paganini, quien trabaja en Suiza y en Dubái con Federer cuando no hay torneos, solamente ha visto dos de sus 19 victorias de Grand Slam en persona. En el 2009, estuvo en el palco cuando el tenista ganó su primer y único Roland Garros y, este año, estuvo en Wimbledon.

El entrenador suizo dijo que estaba absorto en el momento cuando vio a Federer vencer a Marin Cilic en césped, pero que, en el vuelo de regreso a Suiza, no dejaba de pensar en todo el trabajo que se hizo fuera de las canchas para que alcanzara ese nivel. Una de las imágenes que se le vino a la cabeza fue de febrero de 2016, cuando Federer todavía se recuperaba de una cirugía del menisco de la rodilla izquierda, la primera operación a la que se sometió el tenista durante su carrera profesional.

“Rog trabajó con su terapeuta físico durante dos semanas y cuando comenzó con el entrenamiento, al principio, trotaba cinco metros y tenía que caminar de regreso”, dijo Paganini. “Era como si estuviera aprendiendo a caminar de nuevo. Puedes ser la persona más optimista del planeta y aun así hay momentos en los que te preguntas: ‘¿Podrá jugar tenis al máximo nivel de nuevo?’”.

La respuesta fue un rotundo sí, aunque requirió de seis meses de descanso del torneo a finales del año pasado. Pero surge otra pregunta: por cuánto tiempo Federer —que se convirtió en julio en el campeón de Wimbledon de mayor edad durante la era abierta del tenis— podrá mantener este nivel en su mente y en su cuerpo al elegir cuidadosamente los torneos que disputa.

Hace cinco años le pregunté a Paganini si Federer, que entonces tenía 31, iba a poder seguir jugando hasta el 2016. El entrenador dijo que no veía por qué no dado el estilo de juego del suizo, sus talentos y su entusiasmo. Ahora ¿qué opina de cara al 2020?

“Creo que solo Rog sabrá cuál es el momento en el que querrá decir que quizá ya es suficiente”, dijo Paganini. “Rog tiene la edad biológica de 36 pero, a mi parecer, tiene una edad atlética que es más joven y al mismo tiempo tiene la madurez de alguien de más de 40. Entonces es un buen balance. Por eso es difícil predecirlo. Es el hombre el que decide, no solo el atleta, a menos que haya una lesión muy grave que no le deje opción”.

Switzerland's Roger Federer returns against Germany's Alexander Zverev during their men's singles round-robin match on day three of the ATP World Tour Finals tennis tournament at the O2 Arena in London on November 14, 2017. / AFP PHOTO / Glyn KIRK

Fotografía de Glyn Kirk / AFP

Federer y Paganini se conocieron cuando el primero tenía 14 años y acababa de llegar al centro nacional de entrenamiento suizo, en Écublens. Federer era el jugador de estancia permanente más joven ahí y todavía intentaba balancear su talento y su temperamento. Para el 2000, cuando armó su propio equipo profesional, le pidió a Paganini que se uniera.

“Hace de los entrenamientos algo disfrutable, si es que pueden serlo”, dijo Federer. “Solo sigo su ritmo. Lo que sea que me pida hacer, lo hago, porque confío en él. La gente me pregunta si todavía hago mis propias pruebas físicas, pero no tengo que hacerlas porque trabajo con Pierre y él sabe si me estoy moviendo bien o no, si estoy lento o no, todo eso. Ha sido gran parte del éxito y estoy contento de que lo llamé hace tanto tiempo”.

Paganini dijo que sus métodos para entrenar a Federer han cambiado con los años. Durante su juventud, jugaban otros deportes, como básquetbol, para que hubiera algo de variedad. Sin embargo, ahora se enfocan en actividades directamente relacionadas con el tenis.

“Hay que ser fuerte, veloz, coordinado y tener resistencia en el tenis”, dijo Paganini. “Entonces hay que crear vínculos entre la velocidad y la manera atlética en la que se utiliza en la cancha. Nueve de diez ocasiones, la velocidad está en los primeros tres pasos y ya después está el contacto con la pelota. Entonces hay que entrenar para tener fuerza en esos tres primeros pasos”.

Para Paganini, Federer no ha perdido el paso, aunque reconoce que tampoco le corresponde revelar esos detalles. “Si algo ha disminuido, los rivales son los que deben de darse cuenta”, dijo entre risas.

“Rog ha comprobado, como lo hicieron otros antes, que es posible hacer esto después de los 30 años. Creo que con él se nos olvida la disciplina que ha tenido por mucho mucho tiempo. Toda su vida y su filosofía giran alrededor del tenis”.

Paganini, además, forma parte de otro regreso poslesión. Stan Wawrinka, de 32 años, no había jugado desde julio de este año por una cirugía, también en la rodilla izquierda. Aunque sigue estando entre los ocho mejores del mundo y por ello calificó para las finales de la ATP, no pudo participar. El 7 de noviembre regresó a las canchas de práctica en Ginebra. Paganini estaba ahí.

El entrenador suizo espera que su experiencia con estos pupilos ayude a otros tenistas en el largo plazo.

“Rog siempre, incluso a los 20, ha estado interesado en hacer lo que sea necesario para tener una carrera duradera”, dijo el entrenador. Eso implica no jugar de más, descansar durante la temporada y siempre estar al pendiente de lo que dice el cuerpo.

Paganini espera que la próxima generación esté escuchando, ya que si se toman el tiempo de recuperación del entrenamiento antes de jugar un partido y luego de jugar un partido antes de entrenar, “este sencillo mensaje nos ayudará a tener menos lesiones en el futuro”, dijo.

Aunque no está entre sus planes ser el entrenador físico de esos futuros jugadores.

“Por ahora, tengo el placer diario de estar con Rog y Stan. Esa es mi esencia y es más que suficiente”.

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Este texto fue publicado originalmente en The New York Times

Christopher Clarey 

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