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Carta abierta a mis amigos chavistas en los Estados Unidos y Venezuela; por Clifton Ross

Por Material cedido a Prodavinci | 17 de diciembre, 2015

El poeta y activista estadounidense Clifton Ross escribió una carta en inglés dirigida a sus amigos militantes del proyecto político de Hugo Chávez, publicada por Dissident Voice. A continuación podrán leer una versión en español que fue enviada en exclusiva a Prodavinci, junto a la solicitud del propio autor para que fuera publicada en nuestro portal. Ross representó a Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poesía en 2005 coordinado por el gobierno venezolano. Desde entonces estuvo muy vinculado con el proceso revolucionario bolivariano y su difusión internacional. Algunas de sus ideas sobre la Revolución Bolivariana pueden leerse haciendo click acá. Para leer otros de sus artículos en inglés publicados en Dissident Voice haga click acá.

Wall with graffiti chavez, che guevara, simon bolivar, martí and fidel castro in downtown in Caracas.. Caracas, 15/07/14 (© Vladimir Marcano

Grafiti en el centro de Caracas, 15 de julio de 2014. Fotografía de Vladimir Marcano ©

Sé que para muchos de ustedes éste es un momento muy difícil y lo entiendo.

Todo aquello en cuanto creyeron y por lo que lucharon parece estar en riesgo. Así mismo, sé que muchos deben estar haciendo un examen de conciencia. Y eso también lo entiendo: he pasado los dos últimos de mi vida años volviendo sobre mis pasos, tratando de entender la naturaleza del proyecto bolivariano que apoyé alguna vez y las razones por las cuales lo apoyé.

Me enamoré de Venezuela cuando estuve allí como representante de Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poesía, en 2005, y es por eso que me atrevo a escribirles ahora: apoyé y continúo apoyando la idea de una Venezuela libre de cualquier dominio internacional, sea de Estados Unidos, China o Cuba. Continúo apoyando un proyecto nacional que sea capaz de construir paz, libertad, justicia y unidad de todos los venezolanos. Pero desde abril del 2013 dejé de creer que ése fuera el proyecto del chavismo.

Durante nueve años apoyé a la Revolución Bolivariana y el proyecto del Presidente Hugo Chávez: un Socialismo del Siglo XXI que sería distinto a la pesadilla del socialismo del XX, distinto al “socialismo real”. Un bloque antiimperialista de países latinoamericanos que se unirían solidariamente contra el capitalismo internacional y a favor de la construcción de una definitiva independencia económica, política y cultural.

Apoyé la idea de desarrollo endógeno, una versión de la industrialización sustitutiva de importaciones que Venezuela pondría en práctica desde cero, utilizando estructuras descentralizadas como los consejos comunales y las cooperativas de trabajadores, así como centros de salud locales, centros comunales y de producción social. Todo esto dirigido por la sociedad y financiado por la gran cantidad de dinero petrolero que ingresa masivamente al país.

Apoyé la democracia participativa y protagónica, con la cual el pueblo sería capaz de derribar el viejo Estado corrupto y construir un Estado comunal con sus propios esfuerzos, remplazando la democracia representativa con acciones democráticas directas, así como la eliminación de la pobreza, el analfabetismo y, lo más importante, de la corrupción, ese azote de la Nación. De hecho: el azote de todos los Petro-Estados.

Apoyé las propuestas de Hugo Chávez durante más de nueve años, aunque finalmente reconocí que él había fallado en casi todos los puntos. Su propuesta naufragó en medio de la corrupción, la ineptitud, la mala administración y la falta de seguimiento de gran parte de los proyectos. Y, para colmo de males, esos quince años de chavismo, financiados por el mayor boom petrolero en la historia de Venezuela, dejaron al país económicamente peor de lo que estaba antes.

El gran proyecto de transformación social probó ser tan sólo otra aspiración populista de un caudillo que hizo poco por redistribuir el poder al Pueblo y terminó creando una nueva élite, desperdiciando sus recursos, destruyendo la infraestructura y arruinando a la Nación.

Empecemos con el Socialismo del Siglo XXI y su colorario: el desarrollo endógeno. ¿Recuerdan cuando se hablaba de eso? ¡Han pasado tantos años!

Si logramos superar el montón de retórica que hoy rodea a la idea de “Socialismo del Siglo XXI”, lo que encontramos es un vacío gigantesco. Si socialismo significa (como lo define Marx) un “nuevo modelo de producción”, es posible afirmar que no existe en Venezuela producción socialista ni de ningún tipo.

Según las estadísticas del Banco Mundial, Venezuela está es el país número 186 de los 189 peores países para hacer negocios en el mundo, sólo superada por Sudán del Sur, Libia y Eritrea.Las estadísticas dejan claro que la única cosa que ha logrado el Gobierno Bolivariano, bajo el mandato de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, es destruir la producción capitalista sin proponer nada a cambio.

En resumen: el Socialismo del Siglo XXI es el primer “socialismo” en el mundo sobre una base de no-producción y de superexplotación de mano de obra extranjera, lo que se traduce en materia prima importada. De hecho: la categoría “desarrollo endógeno” ha desaparecido del discurso oficial porque los controles de precios y de divisas han hecho imposible cualquier tipo de desarrollo económico local. ¡Incluso los empresarios capitalistas que intentaron continuar con su modelo de producción fallaron!

Algunos de ustedes, amigos, podrían pensar que esto es bueno porque un negocio capitalista, de cualquier tipo y sea cual sea, es malo. Sin embargo, sé que la mayoría de ustedes reconoce que, al menos hasta conseguir una manera eficiente de poner en práctica un nuevo modo de producción, estamos, esencialmente, atrapados en el capitalismo.

Y también sé que gran parte de ustedes, inteligentes como son, reconocen que cualquier nuevo modo de producción se desarrolla gracias a la producción capitalista. Así que, en cierto sentido, nuestro interés es proteger la producción capitalista hasta que consigamos una manera de socializarla, por así decirlo… si es eso lo que queremos hacer: eso que no hicieron ni Chávez ni Maduro.

Al contrario: hoy Venezuela es más dependiente de las importaciones que en cualquier otro momento de su historia. Pero además está en peores condiciones para pagar esas importaciones, su infraestructura se está cayendo a pedazos y el aparato productivo ha visto una caída de hasta un 80% tan sólo en este año. Y de acuerdo con Roger Palacios, coordinador del Sector Alimentos de la Unión Nacional de Trabajadores, medio millón de personas han sido llevadas al desempleo y doscientos mil a condiciones precarias, todo como consecuencia de la crisis económica actual.

Y esto son apenas fragmentos de toda la información publicada en los pocos medios independientes que quedan en Venezuela, apenas unos días antes de la elección del 6 de diciembre. La hegemonía mediática del Gobierno Bolivariano ha convertido en rarezas a los diarios independientes y a cualquier otro tipo de medio libre. Pero, si se vive en Venezuela, ya no es necesario leer los periódicos para  entender que el país está viviendo una catástrofe económica, reflejada en un PIB en 9% en los últimos cuatro meses del 2015. La gente simplemente lo vive. Y el próximo año, de acuerdo con la mayoría de los economistas, esto va a ser peor.

Es cierto que la caída del precio del petróleo tuvo algo que ver con estos problemas, pero ésa no fue la causa. Antes de que el precio del crudo se fuera por el precipicio, en agosto de 2014, tres prestigiosísimas universidades autónomas en Venezuela (Universidad Católica Andrés Bello, Universidad Central de Venezuela y la Universidad Simón Bolívar) habían publicado su Estudio sobre las condiciones de vida en Venezuela 2014 [ENCOVI], donde se demuestra que ya el año pasado la pobreza se ubicaba en 48%, tres puntos por encima del 45% registrado en 1998, cuando Hugo Chávez llega al Poder. Y algo todavía más significativo: la pobreza extrema subió de 18,7% a 23,6%. Y apenas dos millones de personas (de los casi treinta millones de venezolanos) afirmaron ser beneficiarios de las famosas “misiones” de Chávez.

Según algunos estimados que he leído, más de un trillón de dólares han pasado por las manos del Gobierno Bolivariano ¿Qué hicieron con todo ese dinero? ¿Cómo es que hay un incremento en la pobreza, después de un boom petrolero histórico? Arabia Saudita y otros Petro-Estados (también corruptos)  tuvieron la sensatez de ahorrar el dinero durante la década que duró el boom petrolero de este siglo. ¿A dónde se fue todo ese dinero en Venezuela? Según algunos chavistas, como Nícmer Evans, al menos doscientos billones de dólares salieron a través de la corrupción, utilizando un control cambiario que fue diseñado precisamente para frenar la fuga de capitales.

Sin embargo, son las políticas económicas de Hugo Chávez, continuadas por Nicolás Maduro, las causantes de tal despilfarro de dinero y no esa “guerra económica” imaginaria a  la que el gobierno le achaca todos los problemas actuales.

Muchos economistas concuerdan en que la inflación es resultado del continuo incremento de la oferta monetaria. Las nacionalizaciones y expropiaciones de empresas e industrias que estaban operativas (como, por ejemplo, la industria del cemento) han destruido la productividad en Venezuela. Todas las industrias que han sido nacionalizadas están produciendo a un 25% de su capacidad. Solamente referentes del capitalismo como Empresas Polar y algunas otras resaltan como empresas productivas y hoy son atacadas constantemente por el gobierno. Como alguna vez leí: “en realidad es en las zonas populares donde la crisis económica ha golpeado con su mayor furia, pulverizando los salarios, drenando los mercados y condenando al aparato de los sectores productivos públicos y privados a una parálisis que devasta al empleo y tiende a inflar las importaciones”[1].

Muchos de mis amigos chavistas que viven en Venezuela lo saben, así que puede parecer que no es necesario que siga extendiéndome. Sin embargo, aquellos que no han visitado el país en años recientes o quienes han ido en esos ingeniosos “tours revolucionarios”, donde van al cuidado de un “verdadero creyente” desde el aeropuerto y durante todo el camino, sin tener chance de ver la realidad ni conocer a gente de la oposición, puede que no sepan de qué estoy hablando.

Quizás sea hora de conocer a esa oposición tan atacada. Muchos sólo se han sentado a tener una conversación de corazón con alguien de su propia familia, alguien a quien consideran un “pobre ignorante opositor” que “no puede ver lo que está pasando en el país”. Pero nunca han querido sentarse y hablar sinceramente con un “escuálido”, un “apátrida”, uno de esos “fascistas de la ultraderecha”, un “golpista”, alguien que no pertenezca al selecto círculo de los conocidos. Eso no es algo que hagan los verdaderos revolucionarios, ¿cierto? Esos miles de descalificativos que existen entre ustedes y los opositores han hecho muy difícil el diálogo y ya parece imposible quitar las etiquetas e intentar ver realmente a la persona que tenemos delante.

Así que me permitiré hablar un poco de algunos opositores. Empecemos, por ejemplo, con la recién electa diputada Tamara Adrián, la primera persona transgénero que en todo el continente forma parte de una Asamblea Nacional. Adrián es parte de la llamada Mesa de la Unidad Democrática y miembro de Voluntad Popular, ese partido considerado por el chavismo como de “ultraderecha” pero que se ve a sí mismo como socialdemócrata (incluso: es parte de la Internacional Socialista). Sí: estoy hablando del partido fundado por Leopoldo López, ese “golpista de ultraderecha” que hoy cumple una condena de 13 años y 9 meses de cárcel por enviar “mensajes subliminales” de traición a la Patria, pero que yo creo que está en prisión porque, simplemente, en Venezuela no existe separación de poderes y cuando el Presidente le dice a un juez que envíe a alguien a prisión, a prisión va. Así de sencillo.

La diputada Tamara Adrián no ha logrado que el Gobierno Bolivariano le reconozca su nueva identidad. Espera que eso que ella y muchos otros ven como una amplia coalición democrática empiece a implementar legislaciones y políticas efectivas que le otorguen a la población sexodiversa varios derechos que han sido negados por la Revolución.  Y está dispuesta a luchar por eso. Mientras lo hace, encuentra el apoyo de una buena cantidad de “viejos camaradas”: en la oposición hay, al menos, media docena de partidos socialdemócratas, izquierdistas y democráticosocialistas que trabajan desde el corazón de la coalición. Sin duda, coincidirá con gente de corrientes tan diversas como Américo de Grazia o Andrés Velásquez, de La Causa R (siendo este último  quien supervisó todo el proceso del presupuesto participativo de Ciudad Guayana, cuando fue Gobernador del estado Bolívar); o con alguien como Ismael García, político y líder sindical del ya mutado Movimiento al Socialismo (MAS) y durante un tiempo militante del chavismo; o con Jesús “Chúo” Torrealba, un hijo de padres comunistas que hoy es el actual Secretario General de la coalición, quien pasó de ser periodista radical a liderar la estrategia de la oposición para convertirla en una opción democrática al autoritarismo chavista en ascenso.

Mientras eso sucede, cada vez es más difícil abordar todos los elementos que conforman la narrativa chavista sobre la realidad. Hay un enorme territorio ficticio que es necesario (des)cubrir al intentar acceder a la realidad venezolana. Cada vez es más difícil usar la palabra revolución para nombrar lo que sucede en Venezuela, a no ser que me refiera a la ya lejana revolución democrática de 1958. Usar una palabra como revolución para describir el proceso populista del caudillo Chávez y de su sucesor escogido a dedo, Nicolás Maduro, sería como referirse a la Unión Soviética de Iosef Stalin como algo que se parece a lo que yo creo que es el comunismo.

Y es cierto: en ambos casos la discrepancia fue resuelta por una completa redefinición de los términos: la antes liberadora palabra comunismo [es decir: un (mítico) estado de la propiedad y producción común sin la coacción de los trabajadores por parte de un Estado] se convirtió en una dictadura burocrática, muy lejos del poder democrático. Y es así como el “Socialismo del Siglo XXI” ha llegado a convertirse en la definición de un desastre económico que fue capaz de arruinar a un país que alguna vez fue conocido como la Venezuela Saudita y era visto por muchos como la única nación latinoamericana que entraría al Primer Mundo.

Aquel país se parecía más a la Venezuela que Chávez propuso construir desde el Proyecto Bolivariano, pero que fue incapaz de materializar

Se sabe que en todo Petro-Estado cuando el precio del crudo es alto a todos les va bien, pero cuando bajan todos sufren. Es eso que Javier Corrales llamó el fenómeno del Ax and Relax (hacha y descanso) y tiene lugar tanto en los gobiernos de socialdemócratas como en el de los cristianos de derecha. El asunto es que Venezuela perdió buena parte de las ganancias del boom petrolero porque Chávez permitió la corrupción y clientelismo para mantener a su gente bajo control, llenando el sistema legal con cómplices. Son muchos los funcionarios cuya credibilidad está comprometida. Una lista sería demasiado larga, pero basta el ejemplo reciente del sonado caso de un presunto tráfico de drogas en el cual están involucrados familiares de Cilia Flores, la primera dama, que portaban pasaportes diplomáticos.

¡Hay tanto de qué hablar en Venezuela! Las preguntas que quedan por hacerse en conjunto deben responderse con franqueza. ¿Dónde nos equivocamos? ¿Por qué le dimos incondicionalmente un cheque en blanco a un líder político? ¿Qué perdimos cuando cambiamos una democracia liberal, con la separación de poderes y todos sus pros y sus contras, por una mal definida “democracia participativa y protagónica” que terminó excluyendo a la mitad de los venezolanos? ¿Por dónde se empieza a limpiar el desastre que Chávez y Maduro han ido dejando? ¿Cómo podemos hacer un humilde gesto de amistad con la oposición para trabajar juntos en reconstruir Venezuela?

¿Por dónde empezar? El chavismo honesto, desde mi visión, debe sentarse y dialogar con la oposición. Pero sobre todo empezar a enfrentar los hechos y asumir los fracasos: la Revolución Bolivariana falló.

♦♦♦

Clifton Ross es poeta, escritor y cineasta. En 2005 representó a Estados Unidos en el II Festival Mundial de Poesía de Venezuela. Su poemario Traducciones del silencio, publicado en español por la Editorial El Perro y Rana, fue reconocido con el PEN Oakland’s 2010 Josephine Miles. Su primera película fue Venezuela: Revolución de adentro hacia afuera, estrenada en 2008 por PM Press. También es autor de Until the Rulers Obey: Voices from Latin American Social Movements (coeditado con Marcy Rein). Su libro más reciente es The Map or the TerritoryActualmente trabaja en un nuevo libro: Home from the Dark Side of Utopia. Afirma que saldrá en julio de 2016, editado por AK Press, y que ahí detalla su total separación del proceso bolivariano de Venezuela.

[1] Katherine Vega, citando a Manuel Malaver en “Devaluación pone al riesgo la revolución” El Comercio, 16 de abril de 2013

Material cedido a Prodavinci 

Comentarios (24)

Martha Fajardo
17 de diciembre, 2015

La permanencia de Maduro en él gobierno garantiza la muerte y sepultura del Chavismo.

Miguel Méndez
17 de diciembre, 2015

Este señor descubrió que Santa Claus son los padres de uno, pero no entiende como hacen sus padres para meterse por la chimenea. Que atraso! Hablando de modo de producción según Marx! Telarañas decimonónicas.

Per Kurowski
17 de diciembre, 2015

Dice que: “Se sabe que en todo Petro-Estado cuando el precio del crudo es alto a todos les va bien, pero cuando bajan todos sufren”

Falso. Eso sería aplicable para el caso de que las resultas petroleras fuesen distribuidas entre todos los ciudadanos. Hoy, cuando las resultas petroleras son concentradas en algunas pocas manos, cuando el precio del crudo es alto, a los ciudadanos NO nos va bien, somos mas bien un estorbo, solo vivimos en un buen negocio de otros. Es solo cuando el precio del petróleo esta bajo que los ciudadanos tenemos la posibilidad de ser importantes.

http://petropolitan.blogspot.com/2013/04/solo-somos-el-buen-negocio-de-otros.html

Isabel Rojas
17 de diciembre, 2015

Este caballero es muy sabio para decir medias verdades, muy ignorante para decir toda la verdad, o está muy bien entrenado para decir justo las verdades a media que quiere que escuchen.

Confunde Gobierno con Revolución, Populismo con Democracia Participativa y Popular, resistencia insurreccional violenta y anti democrática con “inofensiva oposición a quienes se les impide sus derechos políticos”, y sospechosamente omite el papel altamente especulativo del “empresariado venezolano”, su co-responsabilidad histórica en el modelo rentista petrolero que aun persiste; y su violentísima participación en el Golpe de Estado liderizado por la patronal empresarial FEDECÁMARAS y las cúpulas ejecutivas de PDVSA.

Isabel Rojas
17 de diciembre, 2015

Este buen señor, igualmente omite, detrás de un magnífico “argumento de autoridad” derivado de una supuesta sintonía con la Revolución Bolivariana, LA CORRESPONSABILIDAD EN LA CRISIS ECONÓMICA QUE ATENTA CONTRA LA SEGURIDAD AGROALIMENTARIA de las empresas de capital privado nacional y multinacionales extranjeras, LIDERADAS en los primeros lugares por la Empresa Polar, quien hoy pregona que les han sido insuficientes las DIVISAS PARA PRODUCIR, (perdón, para importar) “materia prima” para la producción de alimentos -ya que se presume salvo en prueba en contrario- que las que recibe son utilizadas para la producción de su principal producto de exportación: la cerveza-; situadas según el mismo análisis de Nicmar Evans que el mismo cita enla cifra de 3.022.65.869 de DÓLARES a cambio de los BS. que la misma empresa contribuyó a devaluar, Y q no incluyen: los dólares obtenidos vía RUSAD, Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (SITME), SUCRE ni los SICAT I y SICAT II.

Isabel Rojas
17 de diciembre, 2015

Si me permiten una gráfica:

shttp://aporrea.org/imagenes/2014/08/pola35xxx.jp

Y una cita:

http://www.aporrea.org/trabajadores/a192652.html

Gracias, y saludos.

jean davis
17 de diciembre, 2015

El socialismo es el unico modelo que impera e imperara en Venezuela, el Capitalismo es todo lo contrario a lo bueno, las grandes ganancia en pocas manos mientras la clase trabajadora sumisa en dadivas…

Marco D’Agostini
17 de diciembre, 2015

Tengo la sospecha de que hay confusion en las escalas numéricas https://es.wikipedia.org/wiki/Escalas_num%C3%A9ricas_larga_y_corta

Creo que cuando menciona “Trillones”, se refiere a “Billones”, y “billones” se refiere a “millardos”.

Chequear porfavor.

Cecilio Figueras
17 de diciembre, 2015

Mas claro no canta un gallo. Lo dicho por este Sr. Ha sido dicho hasta el cansancio por nuestros demócratas pero al fin y al cabo: todo principio tiene un final y al final le continúa un principio. Espero que todos los venezolanos aportemos cada uno nuestro granito de arena para recuperar nuestro bello pais y de una vez por todas, aprendamos a vivir en paz, sin el petroleo y desarrollarnos en funcion de nuestro talento.Es hora de impulsar seriamente nuestros sistemas económico, de salud, educativo, judicial para avanzar decididamente hacia una VENEZUELA MEJOR.

Gracias poeta por haber sido tan valiente y escribir este artículo que mas bien es su confesión sobre algo utópico

Hernan Cortez R
17 de diciembre, 2015

La DEVOLUCION BOLIVARIANA, comenzo con el propio lider Hugo Chavez Frias quien fraguo muy bien su plan de DESTRUCCION de la economia venezolana y encontro en el camino muchos inocentes creyentes de sus promesas. Para muchos annos despues reconocer la obra de destruccion. Como decimos aqui nunca es tarde cuando la dicha es buena.

Irma Sànchez de Dìaz
17 de diciembre, 2015

Señor: Clifton Ross, he leido con atenciòn su carta traducida al español, y pienso como Ud pasò 9 años creyendo en eso, yo no soy, polìtica ,ni poeta, ni escritora , ni cineasta, solo soy Administradora,Secretaria Ejecutiva, Ama de Casa y Madre, y bastò solo ver a Chavez (su cara) en POR AHORA, y en su mirada comprendì todo lo que le venia al Pais, y cuando ganò como Presidente, al oirlo hablar y decir ( EL QUE TENGA OIDOS QUE OIGA Y OJOS QUE VEA) solo eso me bastò tambièn para saber que clase de persona era,sabia que ese Socialismo del siglo XXI, era una pantomima, no se como Ud. un hombre leido e ilustrado pudo pasar 9 años creyendo en ese Socialismo,y respecto a MARK, tengo mi reservas, del modo en que viviò y con quièn se casò, da mucho que pensar, Comunista de la boca para afuera, no comulgo con lo que escribìò en el Capitalismo.Agradecemos su carta, y reflexiones, para ya es tarde aqui rasparòn la olla, no queda nada de nada, ni para comprarse una baguette- Es todo.

Diógenes Decambrí.-
17 de diciembre, 2015

“al menos doscientos billones de dólares salieron a través de la corrupción”: Los gringos llaman BILLÓN a lo que nosotros denominamos MILLARDO, y son mucho más de DOSCIENTOS MIL MILLONES DE DÓLARES LO QUE SE BIRLARON LOS SOCIALISTOS DESDE 1999. “un control cambiario que fue diseñado precisamente para frenar la fuga de capitales”: ERA PARTE DE LOS MECANISMOS PARA SOFOCAR A LA EMPRESA PRIVADA, que administrado a favor de los CAMARADAS permite a algunos salir de la pobreza de la noche a la mañana, tipo Alejandro Andrade, el teniente que aTESORÓ ahorros para varias generaciones y vive como multimillonario en Florida, USA. “su sucesor escogido a dedo, Nicolás Maduro”: El dedo era el de Raúl Castro, el agente Chávez, moribundo, obedientemente cumplió su rol de entreguista en favor de sus amos castristas, tan cínico y redondo “como la luna llena”. Suscribo el asombro por la tardanza del poeta en VER lo que estuvo a la vista de cualquiera desde 1999, aunque es muy valioso su enfoque.

mercedes da silva
17 de diciembre, 2015

Totalmente de acuerdo co la Lic.Irma sanchez de Diaz. (Marx)

equamars
18 de diciembre, 2015

Yo le pediría como cineasta que saque ahora una película sobre el desastre de un caudillo que arruino a un país y como fueron sus 17 años de su supuesto socialismo del siglo XXI. Diga la verdad. Con eso ya pondría su granito de arena publicándolo a nivel mundial. Igual como hicieron cuando sacaron la película de la revolución de Chávez alabándolo y poniéndolo como un gran hombre .

Iñaki Matanza
18 de diciembre, 2015

“¿Cómo podemos hacer un humilde gesto de amistad con la oposición para trabajar juntos en reconstruir Venezuela?”

Supongo que por “oposición” se refiere al PSUV y sus alrededores. Siendo ese el caso, no parecen estar dispuestos a reconocerse oposición minoritaria; por lo contrario se sienten llamados, por encima de los ciudadanos, a llevar a Venezuela a juro a un destino maravilloso.

Supongo que las cuentas off shore son parte de ese destino.

Saludos a todos, así vivan en el empíreo.

Héctor Rago
18 de diciembre, 2015

Esa izquierda norteamericana, ingenua, infantil, levemente bien-intencionada y definitivamente equivocada…bah!! Nueve años apoyando al régimen..cristo, qué capacidad de reacción! Y no entiende lo que es un militar latinoamericano. Ojalá le diga algo a sus amigos chavistas. A quienes nunca apoyamos ni apoyaremos un gobierno de tinte militar,esa larga y anacrónica carta no nos dice nada. Pero me asombra la ingenuidad de algunos. H.R.

leonardo
18 de diciembre, 2015

Ojalá existan muchos más chavistas como Clifton Ross, capaces de entender el fracaso de la revolución y que contribuyan a hacer una sociedad mejor, dentro del capitalismo. Ojalá existan muchos más chavistas capaces de pensar por sí mismos y no se crean obligados a agachar la cabeza cada vez que sus líderes opinan o inventan alguna estrategia para conservar el poder como sea. Ojalá existan muchos más chavistas que sean capaces de denunciar la terrible corrupción y a sus corruptos y el gran engaño en que se les convirtió la revolución. Ojala existan chavistas para ver que el proyecto de Chávez traía en sus gérmenes los errores que lo han arrastrado hasta lo que vemos hoy. Ojalá sean capaces de entender que Chávez no era el hombre infalible que pretendió ser y cuya infalibilidad sus herederos siguen vendiendo. Ojalá muchos más chavistas se despertaran y pusieran sus fuerzas y su inteligencia y su sueño de una sociedad más justa en la creación de una Venezuela mejor para todos sus hijos.

antonio lizarazo
19 de diciembre, 2015

hay personas que todavia creen en el socialismo del siglo XXI su suma o estructura básica para su permanencia en el poder es la acumulación de capital,es decir que sea un grupo pequeño q controle todo para dominar al resto de la poblacion, van como viven los norcoreanos, solo los entes el gobierno gozan de vienes y servicios buena alimentación. este modelo fracaso y gracias por este poeta q viviendo en el pais del capitalismo se dio cuenta a tiempo de las intenciones de chavez y su mal llamdo hijo maduro

Ruben Hurtado
19 de diciembre, 2015

Lamentable que en la trampa de la robolucion de promover ferias para que “letrados” de otras latitudes vinieran a agasajar al sátrapa, se fueron una buena parte de esos petrodolares que nos hubieran puesto a la vanguardia del mundo emergente. Y bien lamentable que pocos de esos que nos chulearon tengan los bríos para rectificar, que pareciera que al recuperarse del ratón y aclararse la vista y la mente, con una muestra de mínima honestidad expongan su alerta. Este seria el único gasto a agradecer al sr. Ross, aun como se dice, que “después del ojo afuera de que vale Santa Lucia”. Ni modo, pa’lante es lo que toca.

MIRIAM
20 de diciembre, 2015

Absolutamente de acuerdo con la Sra. IRMA SANCHEZ DE DIAZ! Diré que como usted, solo necesite ver aquella madrugada en la TV, al golpista y a los asesinos que lo acompañaban y un escalofrío me heló el alma cuando una oscura pregunta se instaló en mi cabeza “Y ESTOS MALANDROS VAN A GOBERNAR EL PAÍS?” Nunca olvidaré aquella ingrata noche. Me bastó verlo y oír aquel fatídico “POR AHORA” para no creerle absolutamente nada. La falsedad era un sello en su rostro, la mentira era su marca. Recuerdo que cuando ganó las elecciones, porque cuatro millones de venezolanos no votaron, dije sin ninguna convicción y en voz audible “SOLO ESPERO QUE HAGA LA MITAD DE LO QUE PROMETE”

Tatiana
21 de diciembre, 2015

Ahora, después de 17 años de destrucción, saqueo y corrupción es que toda esta gente tarifada de Chávez ha descubierto el agua tibia. Mientras hubo dólares para mantenerlos todo estaba bien, ahora como no tienen su beca,es que se dan cuenta que nos volvieron leña el país

Arturo Albaran
21 de diciembre, 2015

Estoy de acuerdo contigo amigo Cliff. pero la cosa es màs complicada de lo que tu crees. Pareciera un ciclo vicioso al volver a creer que los partidos o grupos de politicastras van a solucionar los problemas del Paìs. Lamentablemente el partido de gobierno y los partidos de oposicion no lo integran politicos verdaderos, sino politicastras que no les interesan los el país, ni el desarrollo humano, ni mucho menos la justicia social. Ellos sólo compiten por ponerle mano a la tetita de los tesoros del País, no compiten por desarrollar el Paìs. Asi que apuesto a los procesos sociales y organizativos de los pueblos y no en los partidos polîticos…

Juan Veroes
12 de abril, 2016

Eludir participar en este rico debate sobre la suerte de mi país, es imposible. Como politólogo identificado con el proyecto del Socialismo del Siglo XXI; conociendo y viviendo en mi país durante los últimos 76 años de mi existencia les comunico que, si ustedes ya están tan seguros que han triunfados y que nosotros estamos rendidos, entonces vengan por nosotros. Los esperamos. No somos irakies, libios ni sirios. Somos hijos e hijas de libertadores. Nosotros sabemos quienes son nuestros enemigos históricos y ya pasamos por dos guerras en las cuales perdimos dos veces la mitad de la población. Somos heredero de los Caribes, el único pueblo a quien la corona española considero “inusual peligro a su seguridad” y le declaró la guerra muerte. Si por perseguir un sueño, merecemos la muerte:¡bendita sea!. Preferimos morir de pié que vivir arrodillados. Si nos equivocamos, asumimos la RESPONSABILIDAD, tal como Chavez el 4F.

Iñaki Matanza
22 de abril, 2016

” … si ustedes ya están tan seguros que han triunfados y que nosotros estamos rendidos, entonces vengan por nosotros. Los esperamos.”, escriben arriba.

No tengo 76 años, sólo 63, pero esos años me bastan para haber aprendido que el accionar político debe ser tomado como lo que es o debería ser: una confrontación de ideas en libertad para llegar a acuerdos que permitan la convivencia, y no un acto de guerra, donde, por definición, los malos ‘siempre’ son los otros.

Este proceso será derrotado y pasará a la historia, ojalá que no al olvido, no por quienes se le oponen, sino por sus propios méritos. Un autosuicidio pues, como diría uno de los abuelos de la criatura.

Y no me esperen, que no voy. A lo que voy, o me lleva la vida, es a los cambios y de último a la muerte. Y a usted también.

Saludos a todos, en especial a los que buscan conversa más que camorra.

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