Artes

García Márquez en Austin; por Santiago Gamboa

Por Santiago Gamboa | 2 de noviembre, 2015

García Márquez en Austin; por Santiago Gamboa 640

El apacible campus de la Universidad de Austin en Texas, todavía azotado por los aguaceros del último tornado, inaugura en el Harry Ransom Center su Archivo García Márquez con un coloquio sobre algunos aspectos de la vida y obra del Nobel, y para ello se invitó a una serie de escritores, periodistas e intelectuales, entre ellos a Salman Rushdie, quien acaba de publicar una novela muy poderosa y a la vez polémica llamada “Dos años, ocho meses y veintiocho noches”.

Hasta ahora el Harry Ransom expone sólo un 1% del material, pues la gran mayoría está en aún en proceso de clasificiación y conservación. Es emocionante para cualquiera que ame la literatura ver la vieja edición del Ulises, de James Joyce, que leyó García Márquez, así como cartas originales y manuscritos, algo realmente invaluable. Por una suerte de milagro pude acceder también a las 78 cajas que aún no están expuestas, donde se guardan todos los manuscritos y las impresiones de sus novelas ya escritas en computador, con los tachones y comentarios suyos encima, las notas al margen y frases sueltas, e incluso misteriosos teléfonos. Uno de ellos, por cierto, en una página no publicada de sus memorias, tenía el código de área de Londres, así que pensé, ¿será el de Doris Lessing? Confieso que intenté memorizarlo para probar luego, pero fue tal la emoción de todo lo que me mostraron que lo olvidé. Dan ganas de sentarse y leer página por página cada una de sus anotaciones, pues en ellas está el secreto del ritmo de su prosa, y en el caso de lo no publicado de las memorias, también los nombres tachados para proteger secretos y respetar la intimidad de muchas personas, algo que, supongo, acabó por convencerlo de no publicar esas páginas en las que está el revés de la realidad, no sólo literaria sino sobre todo política.

La-alergia-del-Gabo-por-Boris-Muñoz-640X60

Las fotos son otro tema conmovedor, pues es como el álbum de familia de la segunda mitad del siglo XX. Según los especialistas del Harry Ransom, lo que la familia entregó está bastante bien archivado, lo que quiere decir que hay un trabajo previo, pues a pesar de que en los últimos años él vivió en la desmemoria, siempre fue muy organizado y racional en el manejo de sus asuntos privados.

Para Rushdie, la obra de García Márquez le mostró hasta qué punto la vida rural de la India y de América Latina se asemejaban. “Las historias de su abuela”, dijo, “eran esencialmente idénticas a las de la mía, sólo que en otro contexto”. Nunca lo conoció personalmente y sólo una vez hablaron por teléfono. Rushdie no recuerda bien en qué idioma, tal vez un poco en francés. Al narrarlo en sus memorias dice que “fue como hablar con dios”. Y cuando Rushdie visitó Colombia comprendió que el famoso “realismo mágico” era más realista que mágico, y estableció de nuevo un paralelo entre Macondo y Bombay. “Pero por desgracia en literatura también existen modas”, dijo, “y hoy la moda de la autoficción opaca a los escritores en cuyos textos la fantasía es fuerte”. Lo dijo con cierto laconismo, pues su última novela fue terriblemente criticada en el New York Times, acusada de exceso de fantasía. “Pero prefiero ser considerado un autor cuya escritura no está hoy de moda”, dijo Rushdie, “si eso mismo me acerca a un gigante de la literatura como García Márquez”.

cÓMO COMENCÉ A ESCRIBIR GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ 640X60

Santiago Gamboa 

Envíenos su comentario

Política de comentarios

Usted es el único responsable del comentario que realice en esta página. No se permitirán comentarios que contengan ofensas, insultos, ataques a terceros, lenguaje inapropiado o con contenido discriminatorio. Tampoco se permitirán comentarios que no estén relacionados con el tema del artículo. La intención de Prodavinci es promover el diálogo constructivo.