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#Debate // ¿Son discriminadas las personas que no beben alcohol?

Por #Debate | 19 de junio, 2015

¿Son discriminadas las personas que no beben alcohol #Debate 640

1. ¿Qué ha pasado con la cantidad de más abstemios en el Reino Unido? Un estudio de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (ONS por sus siglas en inglés) realizado a principios de este año y publicado en la página web de noticias de la BBC reveló resultados inesperados para una nación donde la cultura de beber alcohol está muy arraigada: el número de abstemios se ha incrementado en las últimas décadas. Si bien estas cifras están vinculadas con el crecimiento de la comunidad musulmana en el país, la ONS reseña este hecho como apenas una de las tantas causas.

El estudio comparó el consumo de alcohol en el año 2005 con el del 2013, revelando que la población de adultos no bebedores había aumentado de 19% a 21%, mientras que la de los jóvenes abstemios creció de 19% a 27%. Lo opuesto ocurrió con las personas de 65 años en adelante, quienes aumentaron el consumo de bebidas alcohólicas de 27% a 29%.

Además de considerar el crecimiento de grupos étnicos como una de las razones de disminución de consumo de alcohol en el Reino Unido, la ONS también atribuye este comportamiento a cambios culturales y a los esfuerzos de las comunicaciones dirigidas a los menores de edad. Actualmente, numerosas figuras públicas han declarado abiertamente no tomar bebidas alcohólicas, desde modelos hasta grandes empresarios.

Sin embargo, ¿cómo se desenvuelven los abstemios en ciudades donde la cultura de beber un sábado por la noche o celebrar con un binge drinking (como se les llaman a las salidas en las que se bebe alcohol en exceso para festejar una ocasión) está tan presente entre jóvenes y adultos?

2. ¿Cuán difícil es para una persona ser abstemio? Tomar la decisión de no beber una gota de alcohol sí cambia la forma en la que los abstemios son tratados, ya sea en el trabajo, dentro del grupo de amistades o durante una cita. De hecho, testimonios publicados por abstemios en numerosos blogs revelan que, si bien tener una relación con una persona que bebe regularmente no es imposible, es muy difícil. Entre las razones que constantemente generan conflicto figura el hecho de que los bebedores consideran que son juzgados por sus parejas por beber y que, en algunos casos, una de las partes pretende cambiar los hábitos de consumo de alcohol del otro. Esto ha derivado en la creación de sitios web para citas de la población abstemia como www.12stepmatch.com y www.soberandsingle.com.

El ámbito amoroso es tan solo uno de tantos en donde los abstemios encuentran que sus intereses chocan con los de los demás. Otro ejemplo radica en los campus universitarios, donde los estudiantes denuncian que la mayoría de las ofertas de eventos sociales involucran bebidas alcohólicas. En este tipo de ambientes, la presión social se ha convertido en uno de los principales obstáculos de los no bebedores, pues sienten que la única forma de socializar y de hacer amigos al empezar un nuevo curso es yendo a pubs o bares. El rechazo de estas invitaciones pudiese significar ser excluido dentro de un grupo de compañeros o ser considerado como el aguafiestas.

3. ¿Cómo afecta no beber alcohol en la cotidianidad? La decisión de abstenerse de consumir alcohol no afecta únicamente a los jóvenes universitarios, sino también a los profesionales. En un artículo publicado en el blog del diario The New York Times se explica cómo para los abstemios también existe la presión social de beber en el trabajo, sobre todo cuando se trata de alcanzar el éxito. En la publicación, titulada Sintiendo la presión de tener que beber por trabajo y firmada por Douglas Quenqua, Terry Lavin (gerente de ventas de la revista Forbes) explica cómo cambió su vida laboral después de renunciar al consumo de alcohol, significando una mejora para su salud pero un problema para su negocio.

De acuerdo con Quenqua, los rituales de negociaciones para numerosos americanos continúan girando en torno al alcohol, ya sea que se trate de convencer a un cliente o de cerrar un trato. Beber se presenta como algo vital para encaminar los acuerdos de negocios. Para todos aquellos que se abstienen de consumir alcohol, no importa que sea porque se están rehabilitando o si es por religión o preferencia, estas acciones parecen volverse más difíciles.

Lavin cuenta que luego de dejar el consumo de alcohol, cuando invitaba a potenciales clientes a salidas para hablar de negociaciones, estos lo rechazaban porque sabían que no iba a beber. Situaciones como éstas no ocurren únicamente durante el after office, sino también en almuerzos y cenas donde se pautan reuniones de trabajo. Según el artículo, rechazar un trago hace que las personas que no beben sean percibidas como incapaces para desempeñarse en el trabajo e incluso como poco confiables.

Uno de los casos que destaca Quenqua es el ambiente laboral en Wall Street. John Crepsac, un terapista neoyorkino que sirve de consejero para los trabajadores de Wall Street que han decidido dejar de consumir alcohol, califica este entorno como un terreno donde aquellos que no beben se quejan de no poder cerrar tratos o ni siquiera entrar en negociaciones porque eso implicaría involucrarse en el consumo de bebidas alcohólicas.

4. ¿Cuáles opciones han encontrado los abstemios? A modo de responder durante situaciones sociales donde hay presencia de bebidas alcohólicas, estudios han demostrado que los abstemios confiesan tener excusas para rechazar tragos de forma educada sin generar reacciones desfavorables ni momentos tensos. Un estudio titulado Unhappy hour (“La hora infeliz”) y conducido por la North Carolina State University reflejó que, dado a su condición de no bebedores, lo abstemios han creado numerosas estrategias comunicacionales para no consumir alcohol sin crear situaciones que pudiesen resultar incómodas.

El estudio, reseñado por la página web Science Daily, menciona que los abstemios frecuentemente se ofrecían para ser los conductores designados para regresar a sus compañeros a casa luego de la celebración, lo cual les daba una excusa para no beber. Igualmente, los no bebedores suelen dar respuestas vinculadas a la salud, como el consumo de medicamentos que no pueden ser mezclados con alcohol. Otra respuesta muy común es que tienen que levantarse temprano para trabajar el día siguiente. Algunos incluso confesaron comprar bebidas que lucen exactamente como tragos tradicionales pero que no tienen ni una gota de alcohol para no tener que rechazar invitaciones.

5. ¿Usted, lector, qué opina? Frente a estas situaciones de tensión social a las cuales se enfrentan los abstemios, Lynsey Romo, la investigadora que realizó el estudio de la North Carolina State University, concluyó que todas las empresas deberían fomentar un ambiente laboral donde sus empleados puedan sentirse en la libertad de ser las personas que son, sin necesidad dar excusas sobre sus condiciones de no bebedores. Según Romo, sólo aceptando abiertamente quiénes son y que no consumen alcohol los trabajadores podrán ser capaces de desarrollar todo su potencial dentro de su entorno.

Con estos datos, nos interesa saber qué opina usted, lector. Lo invitamos a comentar y a compartir en sus redes sociales este material y así, juntos, abrir el #Debate:

1. Según su experiencia personal, ¿considera que los no bebedores son discriminados?

2. ¿Usted alguna vez ha sido discriminado o juzgado por su forma de beber o por rechazar un trago durante una celebración?

3. ¿En cuáles situaciones usted bebe usualmente?

4. ¿Se ha visto obligado a beber en alguna situación en la cual habría preferido no hacerlo?

5. ¿Qué iniciativa podrían tomar las universidades y las empresas para crear ambientes donde las personas que no beben se sientan incluidas?

#Debate 

Comentarios (7)

Marisela
20 de junio, 2015

1. Según su experiencia personal, ¿considera que los no bebedores son discriminados?

Se nos ve como algo raro, incluso muchos artículos hasta recomiendan y afirman que beber es saludable, lo cual puede ser, hay una cultura muy a favor del consumo de alcohol, pero igual es una elección como cualquier otra.

2. ¿Usted alguna vez ha sido discriminado o juzgado por su forma de beber o por rechazar un trago durante una celebración?

No lo tomo como discriminacion, pero siempre les parece muy raro a todos que uno no se tome ni un trago completo, o solo tome agua minreal o una soda.

En ocasiones se siente raro, cuando no tienes opciones para pedir y terminas tomando agua.

3. ¿En cuáles situaciones usted bebe usualmente?

Solo en algunas ocasiones muy especiales como fin de año, actos de grado, bodas, etc pero únicamente para hacer un brindis tomo un trago, es decir, sólo al momento del brindis, casi nunca termino la copa. Es como parte de un ritual.

En alguna oportunidad una copa de vino o una cerveza fria me caen bien, pero muy, pero muy de vez en cuando. A lo cual todos aplauden, como diciendo por fin!!

Simplemente es una elección y no le doy importancia.

4. ¿Se ha visto obligado a beber en alguna situación en la cual habría preferido no hacerlo?

No

5. ¿Qué iniciativa podrían tomar las universidades y las empresas para crear ambientes donde las personas que no beben se sientan incluidas?

Tal vez ahondar sobre el tema de que el ocio y la diversión, no siempre van acompañadas de alcohol, hay personas que se divierten y pueden compartir socialmente sin necesitar un trago.

Diógenes Infante
20 de junio, 2015

El alcohol en pequeñas cantidades es bueno para la salud, una o dos copas de vino al día tienen un muy bien demostrado efecto benéfico. Hay razones para esto, durante cientos de años, hasta el siglo XIX, beber alcohol, o bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino, era más seguro que beber agua, ya que ésta última estaba frecuentemente contaminada y transmitía enfermedades. La llegada del café el siglo XVIII, una infusión que se prepara calentando el agua, con lo cual los microorganismos patógenos son eliminados en su gran mayoría, trajo importantes consecuencias, ya que bajó el consumo de alcohol, al gente dejó de estar medio borracha y empezó la revolución industrial.

Caruso
20 de junio, 2015

Efectivamente, yo no bebo nada en absoluto, y me miran como si viniera de marte, o comiera carne cruda de bebés en sopa.

1. Según su experiencia personal, ¿considera que los no bebedores son discriminados? Si. O somos vistos con una mirada de preplejidad. A veces he sentido hostilidad.

2. ¿Usted alguna vez ha sido discriminado o juzgado por su forma de beber o por rechazar un trago durante una celebración? Juzgado, visto con extrañeza. A veces pido una bebida y finjo que bebo de ella.

3. ¿En cuáles situaciones usted bebe usualmente? Alcohol? ninguna. En situaciones sociales me veo obligado a pedir una copa y fingir.

4. ¿Se ha visto obligado a beber en alguna situación en la cual habría preferido no hacerlo? Si

5. ¿Qué iniciativa podrían tomar las universidades y las empresas para crear ambientes donde las personas que no beben se sientan incluidas?

Poner en forma de afiche el estudio aquél que menciona cómo el alcohol destruye las células cerebraNahh, es una pérdida de tiempo, la gente se preocupa más por el color de su cabello que por la pérdida de neuronas.

Edgard J. González.-
22 de junio, 2015

Salvo por dos o tres ingestas durante mi pubertad, y precisamente a causa de esos tres nimios antecedentes, no soy bebedor de alcohol en cualquiera de sus presentaciones (a excepción de un vaso de buena Sangría en un almuerzo o cena). Sí he sentido en algunas oportunidades cierta discriminación, pero jamás he perdido un minuto de sueño por la actitud prepotente de quienes pretenden imponerle sus conductas a todo el mundo, para con ello disminuir sus obvios defectos (por lo general se disgustan los que están próximos a ser o ya son alcohólicos). Pero similares situaciones se presentan con quienes no fumamos, o los que rechazamos ir a sitios de mala muerte, o explícitos burdeles (la afición por las prostitutas es parte del machismo más arrabalero). En la pubertad y en la adolescencia, cuando la personalidad no está formada y no se tienen criterios propios, el individuo es más débil ante el grupo, y por ello proclive a dejarse arrastrar por los hábitos colectivos. Yo nunca fui carne de rebaño.

syelan
20 de julio, 2015

Cuando estaba recién casada, asistí a una reunión de familiares de la rama paterna de mi esposo, que era en parte para conocerme. Cuando me ofrecieron una bebida y la rechacé, una tía política me respondió, medio en broma y medio en serio: tú sabes, yo no confío en la gente que no bebe… seguro que no quieres?

Carlos Stanford
5 de junio, 2016

1. Según su experiencia personal, ¿considera que los no bebedores son discriminados?

R/: Sí..

2. ¿Usted alguna vez ha sido discriminado o juzgado por su forma de beber o por rechazar un trago durante una celebración?

R/ Sí. Hay que personas que incluso se molestan, aún por no recibirles cortesmente la bebida.

3. ¿En cuáles situaciones usted bebe usualmente?

R/ En ninguna, no importa la ocasión.

4. ¿Se ha visto obligado a beber en alguna situación en la cual habría preferido no hacerlo?

R/ Sí.

5. ¿Qué iniciativa podrían tomar las universidades y las empresas para crear ambientes donde las personas que no beben se sientan incluidas?

R/ LA iniciativa es sencilla. Antes de bridar cualquier aperitivo, se debería por educación preguntar al anfitrión/invitado qué desea tomar o, si desea o no tomar; así éste estará más tranquilo y en confianza con quienes lo rodean, para así cerrar un negocio sin la estricta presencia del alcohol. Después de todo, cada cebeza es un “universo propio”.

@manuhel
5 de junio, 2016

“El que no bebe es porque algo oculta”. Adagio

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