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#Debate // ¿Es realmente necesario un título universitario para alcanzar el éxito?

#Debate  Es realmente necesario un título universitario para alcanzar el éxito 640

En una era en la que todo está a un click de distancia y en la que los llamados millennials (o Generación Y), cuyas fechas de nacimiento comprenden desde mediados de los años 80 hasta mediados de los 90, son ya adultos, la tecnología parece haber cobrado un rol protagónico como principal proveedora de información y plataforma predilecta para iniciar nuevos proyecto.

El consumo de contenido es tan rápido, que es normal escuchar diariamente sobre tal o cual video que se viralizó en YouTube o la forma en la que una persona logró convertirse en una figura pública sólo con el manejo de sus redes sociales. Diariamente recibimos información y conocimiento de lo que encontramos en las interfaces: desde tutoriales sobre cómo transformarnos en emprendedores en sólo 10 pasos hasta cómo empezar un negocio propio y promocionarlo en Twitter o Facebook explicado en un video de dos minutos y medio.

La promesa de convertirnos en el próximo entrepreneur de la revista Forbes en sólo tres meses y sin un curso de finanzas parece algo maravillosamente inmediato. Tan inmediato como esa matriz a la que estamos conectados todo el día. Y todo sin mencionar que nos ahorraría, como mínimo, tres años de carrera y costos de matrícula, textos, materiales y demás.

La típica disyuntiva entre bachilleres, estudiantes de pregrado de todos los semestres, tesistas e incluso entre aquellos que se han debatido entre carreras ya por un tiempo, se vuelve más tangible y real que nunca:

¿Vale la pena la relación costo-beneficio que representa tener un título universitario? En el futuro inmediato, ¿tener una carrera condicionará las posibilidades de tener éxito?

Argumentos en contra

De acuerdo con el sitio web de tecnología y negocios Business Insider, Peter Thiel, cofundador de la plataforma de pago PayPal, asegura que estudiar una carrera no vale la pena cuando los jóvenes están en la edad de desarrollar nuevos y creativos proyectos. A pesar de ser egresado de la Universidad de Stanford, en California, Thiel apoya la idea de que un título universitario no es necesario para ser exitoso, así que en 2013 ofreció 100 mil dólares a 20 jóvenes para que empezaran sus respectivas compañías.

Thiel parece apostar por un gremio cada vez más grande e innovador, que no parece estar interesado en matricularse, sino en arrancar sus proyectos cuanto antes. Sin embargo, la existencia de este grupo de jóvenes no es nada nueva. Solamente recordemos dos de las más famosas y exitosas deserciones universitarias: Bill Gates, quien abandonó Harvard, y Steve Jobs, que desertó de Reed College en Portland, Oregon, apenas a los seis meses de haber ingresado.

Si bien estos dos casos son lo bastante representativos por estar vinculados a empresas de la talla de Microsoft y de Apple, no son los únicos. Algo que parece haber capturado el interés de la nueva camada de emprendedores son las plataformas web. Así como estuvieron Gates y Jobs en el mundo de la computación, también descuella el ejemplo de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, con sus propuestas de red social.

Además de Zuckerberg, hay otros jóvenes igual de exitosos que desertaron la universidad y aprovecharon las oportunidades que ofrecía la interfaz para crear sus propias compañías:

– Cuando tenía 20 años, Matt Mullenweg empezó a desarrollar WordPress, una de las plataformas predilectas por los blogueros.
– Arash Ferdowsi, cofundador de Dropbox (un servicio para compartir archivos almacenados de gran peso) abandonó el Instituto Tecnológico de Massachusetts, luego de tres años de carrera.
– A los 19 años, Pete Cashmore creó el blog de noticias Mashable en 2005, sin siquiera haber comenzado la universidad. En 2012 fue reseñado por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes.
– Hay muchos casos más. Entre ellos los del sueco Daniel Ek, cofundador de Spotify, y David Karp, quien nunca recibió su diploma de bachillerato y creó Tumblr, valorada hoy en día en 800 millones de dólares.

Argumentos a favor

Las cifras de deserción universitaria en los Estados Unidos son alarmantes. De acuerdo con un estudio conducido por la American Institute of Research sobre la epidemia de deserción en las universidades, la cantidad de estudiantes a tiempo completo que terminaron sus estudios de pregrado en el tiempo estipulado (4 años) fue de sólo 37.9%. Los investigadores atribuyeron los resultados a diferentes variables, como que los estudiantes no están lo suficientemente familiarizados con la carrera para saber si les gusta o el hecho de perder años que pudiesen usar para empezar en el mundo laboral.

No obstante, expertos afirman que obtener un título universitario conlleva más beneficios que pérdidas, especialmente en el aspecto de la competitividad. Según un trabajo publicado por la revista The Atlantic, un título universitario implica un mínimo de capacidad y habilidades para llevar a cabo actividades dentro de una compañía.

La brecha de beneficios parece hacerse aún más amplia cuando se trata del pago. De acuerdo con un reporte realizado en 2013 por el College Board titulado Education Pays (La educación paga), en Estados Unidos, los egresados mayores de 25 años tuvieron un promedio de ingresos mayor a 20 mil dólares con respecto a aquellos que no tenían estudios universitarios. Igualmente, los aspectos positivos se observan también en el área de la salud. De acuerdo con el reporte, las personas con una carrera universitaria tienen mayores probabilidades de gozar de beneficios como seguros de salud y pólizas que incluyan servicios médicos con respecto a aquellos que no tienen.

¿Usted qué opina?

¿Cree que tener un título universitario es indispensable para alcanzar el éxito?

¿Qué cree usted que es lo que marca la diferencia entre un graduado y una persona con estudios de bachillerato al momento de alcanzar el éxito?

¿Puede Internet proveernos la información y el conocimiento necesarios para convertirnos en emprendedores?

¿La tecnología está cambiando la forma de educarnos?