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Nicolás Maduro, por Alonso Moleiro

Por Alonso Moleiro | 28 de marzo, 2013

nicolas maduro texto

Nicolás Maduro no se ha caído de una mata y no lo han lanzado de un platillo volador. Es cierto: no es un hombre de letras, tiene por delante exigentes pruebas y un carisma que no es especialmente electrizante, pero de ninguna manera es el extraviado que algunos suponen. Así las cosas, difícilmente lo podemos clasificar como un “moderado”.

No habría decidido Hugo Chávez colocarlo donde está si no estuviera completamente seguro de sus atributos en esta delicada encomienda: un militante de la extrema izquierda de larga data; conocedor de los meandros del poder; consciente de lo que se puede y no se puede hacer en este tiempo histórico; con suficiente sentido común como para no adelantar jugadas y no irse de bruces. El mandato de Chávez ha quedado claro: “ni pacto con la burguesía, ni desenfreno revolucionario”

Nicolás Maduro es todo un convencido. Todavía no tiene el síndrome del cuarto de espejos del poder. Es, básicamente, un dirigente sindical. Un fajador social con mentalidad atrincherada, como la de cualquier exponente de la izquierda ortodoxa: la historia está dividida en una lucha entre buenos y malos; acordar con el enemigo es traicionar la causa popular; si pudimos fue porque los derrotamos, y si no pudimos es porque nos sabotean. Rasgos macerados en una militancia de larga data y en su extracción popular.

Podríamos, a estos efectos, apoyarnos en lo afirmado recientemente por el controvertido Heinz Dieterich: Maduro no es necesariamente la ficha ideal con la que contaba Hugo Chávez para suplir su ausencia –escenario que ni Chávez ni nadie en Venezuela podrían haber imaginado hace apenas dos años-, pero sin duda era el mejor de los dirigentes disponibles. Resume la expresión colectiva de un equipo político con el cual funciona –Flores, Vivas, Istúriz, Ernesto Villegas, Temir Porras, Menéndez, Jacqueline Farías, Jorge Rodríguez, Cabezas, entre otros-, y mantiene una conexión orgánica con su partido, en este momento el más fuerte del país. Nicolás Maduro es la cabeza de un equipo político. Es muy probable que la influencia de José Vicente Rangel ejerza un papel fundamental en torno a sus decisiones en este tiempo.

Estamos en presencia de un político con una enorme capacidad de trabajo, leal a su legado, que ha acumulado un enorme aprendizaje y ha aprendido a afilar sus uñas en su paso por el alto gobierno. También Maduro tiene claro que en política se vale retroceder: lo hará si las circunstancias se lo demandan. Su afabilidad innata y su trato flexible no lo eximen de ser todo un alumno adelantado de la escuela política del chavismo. Es un hombre pragmático, pero ésta es apenas la funda de un sectarismo pétreo. Desprecia olímpicamente el pensamiento disidente: sólo hace concesiones específicas y preferiblemente si reportan alguna utilidad concreta, y usa la legalidad como un instrumento para hacer vigentes sus objetivos.

Los discursos de Maduro son una réplica perfecta de su mentor político: la gimnasia verbal de la amenaza que convirtió en una escuela durante todos estos años Hugo Chávez. Un mensaje que tiene una coordenadas claras, con una mecánica sencilla, desprovisto de florituras intelectuales, aunque en su boca con un impacto menor que en el pasado. Acusar al adversario de tramar conspiraciones; redoblar la apuesta emocional con el patriarca desaparecido; arroparse con todos los estereotipos de la izquierda clásica y reconocer desdeñosamente los derechos políticos de sus adversarios, a los cuales nunca se les dejará de recordar que obran bajo vigilancia.

No soy de los que piensa que en este momento el PSUV presente fisuras que vayan a producir desenlaces. Todo lo contrario. El acuerdo con Diosdado Cabello, la otra esfera de poder del momento, parece muy estable. No niego que estas podrían presentarse más adelante; aunque esa, como otras variables, dependerá de lo que ocurra en estos meses, gane las elecciones o las pierda. Por lo pronto podemos concluir que la ausencia de Chávez obra en sentido contrario: el chavismo sabe que el fallecimiento de su líder los coloca en un severo aprieto y tal circunstancia demanda jugar cuadro cerrado. La alta dirigencia del partido de gobierno acusa, aunque no lo diga, los rigores de la incertidumbre y parece haber colocado sus diferencias a un lado para enfrentar la más delicada de todas las coyunturas. Cualquier chavista habría preferido perder el poder que perder a Chávez. Su recuerdo vivo es el cemento de la unidad.

Los ataques a la oposición de estos días, con las amenazas incluidas, podemos inscribirlas en la misma circunstancia: el chavismo tiene que saber que, aunque de momento derrotados, los factores de la oposición son lo suficientemente grandes y poderosos como para hacerles pasar un susto en una hipotética consulta electoral o en cualquier otro episodio delicado de la vida nacional. Agredir a la oposición, mantenerla arrinconada, vulnerar la Constitución y exhibir las dosis habituales de prepotencia forma parte de una cita cotidiana que, al menos en este momento, abona en la unidad de los rojos.

No tiene Maduro la experiencia al mando y le esperan unos meses particularmente convulsos. Queda claro que su objetivo supremo es continuar con la Revolución. Reanudar el arado, sin embargo, es en este momento una tarea que le exigirá redoblar esfuerzos. Maduro no le podrá hablar al país, ni remotamente, desde la posición de Hugo Chávez: no tiene su carisma ni la conexión popular, y no controla los poderes fácticos de la misma forma. Es un civil que deberá atender otras alianzas y remolinos emocionales vecinos. Esto incluye la tupida red de movimientos sociales que le acompaña. El chavismo no es sólo el PSUV, cosa que la opinión pública suele olvidar con bastante frecuencia.

¿Tendrá Maduro la autoridad, las agallas, la audacia de Hugo Chávez? Difícil. Para bien y para mal, aunque con los mismos actores, la salida de Chávez está produciendo una modificación todavía no del todo apreciada del cuadro político nacional. Sería quimérico pretender que la desaparición del hombre público más importante en estos 15 años, comienzo y final de todas las disputas de la vida nacional, no iba a producir consecuencias. El país ingresa en un nuevo período de su historia, con nuevos escenarios y opciones, y también con nuevos y renovados peligros.

¿Sabrá Maduro, comprender los límites de su poderío, capaz de interpretar con inteligencia las sutilezas de la realidad nacional, la fortaleza de sus enemigos, la urgencia de las decisiones económicas pendientes? ¿Entenderá que será necesaria mucha grandeza y sabiduría para estructurar alianzas que garanticen la gobernabilidad de la nación? Las circunstancias podrían obligarlo. La marea le puede venir demasiado alta.

Alonso Moleiro 

Comentarios (25)

Víctor José López
28 de marzo, 2013

“No habría decidido Hugo Chávez colocarlo donde está si no estuviera completamente seguro de sus atributos…”. Esta afirmación dogmática, es el motivo, precisamente, calificarle como apto para el cargo. La lista de Chávez, a través del tiempo, la lista de sus enrocables y escogencias para dirigir la nación no ha sido la mejor, la más acertada y mucho menos de los más capacitados para resolver la situación.

Jose de Sucre
28 de marzo, 2013

Coincido con Victor López. Basta repasar la larga lista de las personas que Chávez tiró por la borda, de los que se apartaron voluntariamente de el y de los que fracasaron o llegaron a su nivel de incompetencia los pasados 15 años. Comenzando con Miquilena, y sin olvidar a Baduel, Isaias Rodriguez, Carrizales, etc.

Alfredo Ascanio
29 de marzo, 2013

No creo que fue una buena selección la que realizó Chávez. Pero en fin, ya es un Presidente encargado que tuvo que renunciar para ser candidato y no lo hizo así, lo que indica que comenzó muy mal vulnerando la Constitución. Si Baduel no estuviera en la cárcel ese si sería una persona adecuada para solucionar los multiples y difíciles problemas que tiene el país en lo económico, social y político. No creo que maduro puede tener éxito en su gestión. Veremos.

LiLigia Istúriz (Seleccionada )
29 de marzo, 2013

Este es un juicio diferente sobre Maduro – en sentido global y dialéctico- respecto de la gran cantidad de opiniones que he leído, oido y percibido en todos los medios posibles. Mucho me resulta “nuevo”, algo no comparto y en el medio, hay “obviedades”. Si me detengo a comentarlo, es porque esa diferencia de apreciación con el club de la opinión, está suscrita por Alonso Moleiro . agudo, valioso, y sobresaliente entre los comunicadores de su generación , que no escribe por ejercicio retórico. Hay, pues, que leerlo, desmenuzarlo, ponerle atención especial a lo que él percibe, pues finos son sus sentidos. Dos rasgos señala Alonso que sorprenden , la supuesta “enorme capacidad de trabajo” y el aprendizaje incorporado. Ni de lo uno ni lo otro se tienen leves muestras, en sus presentaciones públicas al menos. Así el mayor heredero del país no ha aportado ni un gramo de valor agregado, al inmenso legado de poder público servido en bandeja de plata, a la más potente y amenazante maquinaria a su servicio, a la suma de complicidades de las institucione, Se ha limitado a repetir consignas de odio y de manera mucho más violenta y ordinaria, amenazas de destrucción a la disidencia, asi como constantes denuncias de supuestas invasiones, atentados y conspiraciones de comunidades externas – países, organizaciones o individualidades- No hay personalidad ni creatividad que reflejen un cierto “aprendizaje” de aquel a quien debe suceder. Ni arisbos de capacidad de improvisar, de crear , soluciones siquiera verbales. ¿Entonces? Todo lo demás es obvio. Sólo que el artículo es de nuestro Alonso Moleiro que jamás habla para llenar páginas o llamar la atención y por extrañas que parezcan sus observaciones – tremendamente útles si resultaren ciertas- hay que ponerlas por delante, a ver qué pasa.

Rafael Amadeo Grosso
30 de marzo, 2013

Una reflexion y diagnostico de Alonso, lo llamo con ese nivel de confianza pues lo escucho a diario con Valentina. A veces el sostiene tesis que parecen absolutamente fuera de la realidad, como el llamado acceso de las clases D y E a mas recursos, no pareciera cierto, o los indices de medida son siempre arbitrarios y por eso el resultado. Su propuesta de que el Presidente (e) es lo mejor que el fallecido Presidente encontro, suena, pero la experiencia de los cientos de enroques han demostrado que este personaje, como muchos otros no es un dechado de virtudes…aunque quizas politicas? No sabemos cuales fueron sus exitos como canciller eterno y ausente…de Venezuela. La verdad, uno no ha visto nada de el politicamente y en este momento, solamente su pobreza de expresion e ideas. La demostracion de que Guyana ha hecho lo que ha querido a pocos metros de nuestras costas solo habla de la pobreza de vision de nuestra cancillleria, por decir sobre las cosas que estan a la “vista”…Y en la penumbra? Moleiro ve en la penumbra una lucidez, una experticia, una indefinible personalidad que no sobrepasa la mascara que hemos visto desde el 10 de Diciembre del anho pasado y se junta con la imagen de compungido huerfano para llamar a los complices a su lado. Desconocer la habilidad del opuesto es estupidez, no sea que de verdad sea habil y uno quede como un arrogante pensando que tiene el pelo en la mano y era solo la piel de otro animal… Mientras tanto parece absolutamente incapaz de poner todo a su lado…pero tiene a un zorro viejo que en segundo plano siempre hace cosas nefastas sin importar nada.

Jose A
30 de marzo, 2013

El EXpresidente chavez, quizas fue el presidente que rotó mas personal en su gestion. En todos los casos, unos mas ineficientes que otros… Maduro no seria la excepcion.

Ruben
30 de marzo, 2013

Es un muy buen análisis me parece. Eso se agradece en un país lleno de ciegos de lado y lado. Creo que en la oposición hay mucha más soberbia y prepotencia que en el chavismo, lo cual les ha hecho perder y perder elecciones una y otra vez decepcionando a ese gran contingente que vota “contra” Chávez. Lo felicito por la profundidad demostrada, de corazón.

Jorge Kwan
30 de marzo, 2013

Comparto lo señalado por L. Isturiz. Sobre un personaje político tan importante se carece de información precisa en renglones tan elementales como sus antecedentes educacionales, familiares o simplemente políticos. Esto exige la mayor cautela ante cualquier afirmación que se formule, particularmente de aquellos que dicen haberlo conocido cuando esto o aquello, por exigirnos la total credibilidad en un contexto de ausencia total de información. Un ángulo importante que pudiera generar inferencias razonables sobre este personaje se encuentra en la descripción del entorno político en el que se ha desenvuelto ( y sobrevivido) en los últimos trece años. A grandes rasgos: – El presidente Chávez eliminaba sistemáticamente cualquier atisbo de competencia en el liderazgo político. Así, los distintos movimientos de organización y promoción política (círculos bolivarianos, vuelvan caras, etc), eran disueltos apenas se terminaba la campaña electoral que los había generado. Este proceso tuvo su máxima expresión en la creación del PSUV, previa disolución (o intento de)de las organizaciones que lo apoyaban. – El comportamiento autoritario y arbitrario del presidente con su equipo ministerial es públicamente conocido. Recuérdese el tono de reclamo empleado con ellos que, sin equivocarnos, llamamos simplemente regaños (véanse las grabaciones televisivas divulgadas a la saciedad en estos días). – Recuérdese el paulatino distanciamiento de dirigentes políticos del entorno presidencial y la consiguiente rotación de ministros y la concreción de multiministros ante la aparente escasez de personal de confianza. – el análisis de los personajes sobrevivientes en estos trece años arroja resultados preocupantes: sumisión total a la figura de autoridad, torpeza en su área de trabajo, por simple incompetencia o ignorancia, carencia de formación o de experiencia política en la mayoría de los casos. Todos capaces de llevar a cabo las tareas cotidianas que les exige la dependencia pero carentes del vuelo necesario para exhibir y realizar un trabajo político de envergadura. ¿Será Maduro la reencarnación de Tarazona? ¿Estamos a las puerta de reeditar la situación de aquella esposa de Perón, colocada como presidenta y quien se asesoraba con un personaje que movía la economía argentina al compás de creencias mágico-religiosas?

Rosemary Worm
30 de marzo, 2013

Necesariamente creo que Moleiro tiene razon en su juicio sobre el designado y que nunca alardea para ser noticia de primer orden, creo que su analisis es objetivo y claro y verdaderamente es tan triste que nos montemos en el porta aviones de otro para obtener primacia y tratar de atribuirnos glorias que no tenemos, en fin siempre creo que Moleiro es un tipo que sabe de lo que habla y es profundo en sus juicios, lo felicito me parece muy acertivo y siempre lo sigo.

Guillermo Bloem
30 de marzo, 2013

Raúl Isaías Baduel, pieza clave , pero desgraciadamente está preso hasta el 2017… Pero, se han dado casos…

Jose Luis Quintero
30 de marzo, 2013

No es bueno subestimar. Especialmente si lo hacemos con quienes llevan 14 años desmantelando lo poco que teníamos(tendremos algo todavía?) de república.Pero a pesar de ello no puedo evitar que el personaje me recuerde “El diente Roto” de Pedro Emilio Coll.Saludos a todos.

Helena Ramirez
31 de marzo, 2013

Ciertos y falsos… O ciertos y no tan ciertos; igual informacion interesante sobre un personaje gris. Solo una cosa me intriga: nuestro Molero le pronostica meses en el cargo, le designa implicitamente la victoria…

Nicolás Baselice
31 de marzo, 2013

Atención a Moleiro. Nunca sobra un poco de objetividad.Pretender juzgar a Maduro como el más apropiado para resolver las cosas desde la óptica de la oposición supongo que es un error. Maduro está allí para continuar la obra y para eso Chávez, desde su perspectiva, seleccionó lo mejor de su entorno.¿O es que creen que Baduel era una opción?.Cada quien hará lo que tenga que hacer. Por lo pronto votemos.

Vitoria
31 de marzo, 2013

Como era de esperar los comentarios contrarios a régimen autoritario son borrados, sólo ponemos lo que les interesa, lo de que maduro es una vergüenza hablando, que parece un …en vez de un presidente, una persona que cuando abre la boca es para decir que envenenaron al comandante que la CIA quiere matar a Capriles y un sin fin de burradas que no me llegaría todo el día para enumerarlas. Pero un pueblo que se quiere manipular ideológicamente no puede leer cosas que puedan despertar un pensamiento no manipulado por un régimen que ha llevado a mi Venezuela a ser el país con más delincuencia y donde hay más corruptos del mundo, claro eso a lo mejor no llega a los oídos de un pueblo, para saberlo hay que vivir fuera de allí, como yo y como muchos venezolanos que se tienen que ir por miedo a la delincuencia y corrupción, esos venezolanos médicos, abogados, maestros, ingenieros que trabajan en otros países, pero no pasa nada que vendrán unos cubanos a remediarlo.

Alonso Moleiro
31 de marzo, 2013

Leo atentamente sus observaciones; las agradezco mucho. Quería hacer dos breves puntualizaciones en torno a lo que algunos han vertido acá. Conocí y traté a Maduro durante al menos tres años, cuando fui reportero de El Nacional. Mis compañeros de entonces lo trataban con una frecuencia similar, como ficha parlamentaria y dirigente sindical. Con esto quiero decir que no fui su amigo, pero tengo nociones asentadas sobre su procedencia y el universo de la ultraizquierda en los años 70 y 80, mundo que, por entonces, siendo casi un niño, no me quedaba tan lejos. El desarrollo de sus atributos en estos años para mi es inobjetable. Como canciller fue el funcionario más longevo del gobierno de Chávez, palanca para consolidar uno de sus logros fundamentales, los resultados de su política exterior. Una realidad que puede que no nos guste, pero que tenemos todavía en las narices. Les pido que procuren no caer de nuevo en las valoraciones estéticas o morales en torno a una apreciación meramente formal y técnica sobre las capacidades en política. Tenemos posiciones tomadas en torno a este gobierno, fundamentamente críticas. La diferencia entre Chávez y Maduro esta sobradamente acepetada. También los límites personales, objetivos, del hoy candidato. Nada de esto debe impedirnos ver los hechos como son, por mucho que eso nos irrite. Abandonar un poco la prepotencia aprendida. Maduro no es sólo Maduro. Tiene un equipo político atrás, y no se chupa el dedo. No lo subestimemos. No es nuetro amigo: vamos a comprenderlo. De lo contrario puede ocurrirnos lo mismo que con Chávez.

Alfredo Ascanio
31 de marzo, 2013

“No habría decidido Hugo Chávez colocarlo donde está si no estuviera completamente seguro de sus atributos…”…..Sus atributos los conoce mejor Raúl Castro, que fue el que insistió en que fuese Maduro. Claro cuando joven se formó como Comunista en Cuba y es la ficha que puede seguir otorgando el subsidio y el petróleo a Cuba sin ninguna contemplación.

Alirio José Rojas
1 de abril, 2013

Compatriotas todos, chavistas y no chavistas. Con todo respeto para todos ustedes, en vísperas de tomar decisiones importantes para el país me atrevería a recomendar una breve parada en el camino y volver la vista atrás… ¡¡¡ Hacia nuestra gloriosa historia !!!

En ese corto paréntesis recomendaría re-leer nuevamente, por ejemplo, el discurso de Simón Bolívar ante el Congreso de la Angostura (15/02/1819)

De seguro, chavistas y no chavistas, encontrarán ahí algunas luces que podrían iluminar vuestro entendimiento este próximo 14 de abril.

En particular, sugiero entre muchos otros reflexionar sobre el siguiente párrafo:

“Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores.

Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición.

La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia.

Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de su fuerza, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos.

Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.“

Me resisto a aceptar que entre tantas formas de manipulación de conciencias se esté cayendo por ambos lados en mezclar los asuntos del Estado con cuestiones religiosas y otras lindezas como las comparaciones con Hitler o bautizar un equipo de campaña con el nombre del Libertador.

Me aferro a la idea de que POSIBLEMENTE, en sus últimos momentos de vida ese hombre que fue Hugo Rafael Chávez Frías haya tenido un momento de acercamiento a ese Ilustre venezolano en quien pretendió inspirarse y exclamar, al igual que él:

“Si mi muerte contribuye a que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilamente al sepulcro”

Venezolanos TODOS… ¡¡¡ Que Chávez baje tranquilo a su sepulcro y que este próximo 14 de abril los venezolanos eligan LIBREMENTE lo que quieran para si mismos y para su descendencia !!!

RAMON VASQUEZ
4 de abril, 2013

Vayamos a elecciones.Ordenemos al CNE que grite todos los dias por los medios que no hay forma de que sepan por quien vota cada venezolano.No envien la milicia a reclutar u extorsionar al que no quisiera votar por la causa que le de la gana.No acogoten con sus cadenas premeditadas y mediocres.Permitan por una vez una campaña electoral de altura e inteligente.Propongan y permitan un debate de ideas.No persigan ni amenacen a los funcionarios publicos y por ultimo dejen que vayan a votar sin amedrentar con las hordas de saltibanquis dizque guardianes de no se que vaina era que asomaban.y que decida la nacion que quiere hacer cono lo que sobrevivido al summit de la catastrofe.¿Sera que es mucho pedir?……

AUGUSTO AM
4 de abril, 2013

Quizas lo mas resaltante de este artículo es que el autor parte de la presima que Maduro fue lo mejor que encontro chavez de todo su equipo que venia acompañandolo en ese momento, de lo cual yo difiero, quizas simplemente la suerte de la vida de ese momento le permitio a maduro ser la pieza que en ese momento le toco hacer de enroque al comandante, quizas ese enroque era necesario solo para ese momento efimero, quizas si el comandante hubiese regresado al poder, otro seria el destino de esa pieza en el tablero, digamos que la “suerte” le favorecio a maduro y quien movia las piezas ya no esta en este momento y se tuvo que quedar obligado por las circunstancias delineadas por su partido y acompañados de una violacion flagrante a la carta magna, situacion que ha quedado como muy tenue por la voracidad de las decisiones del maximo tribunal. Indudablemente Maduro no puede exhibir obras, ni exitos, ni curriculum que pueda predecir un cierto conocimiento mas alla de ser una persona que como muchos trabajadores ejercio un cargo de sindicalista, no con ello pretender descalificarlo por ser sindicalista, pero estamos poniendo en la mesa de operaciones el corazon de un país a un honorable carpintero, donde nadie quiere hacer de anestecista ni de enfermero y despues de la operación nadie querra hacerse responsable de los resultados. Salgamos a votar para cambiar esta realidad en que vivimos, esta visto que nadie del exterior vendrá a auxiliarnos de los abusos de poder, todo lo contrario, si se pueden llevar algo de mas, seguiran apoyando a quien se lo permite, que para este caso es maduro y compañía. La solucion a los problemas del pais la daremos nosotros, voto a voto.

mosquito
11 de abril, 2013

Me gusta el articulo del Sr. Moleiro por que es desapasionado, y es algo que me gusta, especialmente en estos tiempos, sobre el Sr. Maduro, es mi opinion que si bien, concuerdo con el autor sobre el hecho de que no es un caido de la mata, creo, y no quiero sonar ofensivo, y pido disculpas por adelantado, que fue durante la vida de Chavez un mandadero, es decir, su longeva estancia en la cancilleria yo la asocio a una casi total disposicion para seguir instrucciones al pie de la letra que dudo tuviese por ejemplo Jose Vicente Rangel. Por lo tanto no lo veo como un estadista capaz de generar politicas, mas bien seguirlas, ejecutarlas. En la posicion en la que se encontrara de ser elegido, el debera ser el motor de esas politicas, he ahi donde no veo a Maduro en absoluto.

Tambien estoy de acuerdo con lo que mensiona de su relacion con esa red de apoyo de dirigentes del PSUV que el menciona en su articulo, y quizas eso lo salve de la deficiencia que menciono antes, lo que no veo, no soy historiador ni mucho menos es, ejemplos exitosos y duraderos de dirigencia colectiva. Por que eso es lo que percivo que tendremos en un eventual gobierno de Maduro, tras bambalinas, un gobierno conformado por Maduro, Cabello, Cilia, Ramirez y Giordani, pero cuanto podra durar.

Que ejemplos hay en la historia, no lo se.

Gracias por su articulo Sr. Moleiro.

Mariolionzo
12 de abril, 2013

No estoy de acuerdo con Moleiro. Un eventual gobiernito de Maduro seria igual de desastrozo y probablemente peor que el del difunto. Creo que en la formación inicial y en la profesional están las claves para, con cierta reserva, predecir la actuación de cualquier ciudadano en cargos importantes y la presidencia es demasiado delicada y complicada para dejarla en manos de alguien sin EDUCACION. Lo demás es puro gamelote, Sr Moleiro. Tercer mundo es tercer mundo y Ud debería entenderlo muy bien.

Dan
13 de abril, 2013

estoy de acuerdo con el mosquito, si señor, no señor, así sera señor, pero señor usted no cree que; no haz como te digo, esta bien señor como usted diga!

Elizabeth Sánchez
13 de abril, 2013

El Señor Moleiro debe, o bien revisar sus concepciones de la izquierda o definir lo que para él, muy personalmente, implica este concepto. No sé si debería escribir para un portal respetable como éste. Nadie que apoye el Estatismo a ultranza, el desmesurado caudillismo y la inútil xenofobia puede llamarse de extrema izquierda, como él califica al Presidente Encargado. De hecho, todas estas características estaban muy presentes en la España de Franco. Señor Moleira: ¿usted realmente cree que alguien “consciente de lo que se puede y no se puede hacer en este tiempo histórico; con suficiente sentido común como para no adelantar jugadas y no irse de bruces” haría alocuciones públicas que donde desconoce la geografía de su propio país, o francamente homofóbicas? Quizá debería explicarnos a los lectores lo que en su propio ideario y léxico significa “suficiente sentido común”. Luego, ¿de verdad cree que el Presidente difunto lo colocó en ese lugar por sus virtudes? En vistas de lo que ha demostrado hasta ahora, es más factible que el fallecido lo haya colocado allí para engrandecer su propia figura post mortem y darnos a todos los venezolanos el mayor espectáculo de la incapacidad de sus acólitos, generando desde la tumba ese culto que ya empieza y que algunos fanáticos definen como “Chávez hecho leyenda”. Un pueblo adulto y responsable de su futuro no necesita leyendas; necesita trabajar y educarse. Un pueblo que se tiene respeto a sí mismo sabe que ningún líder político salva, sólo salva el esfuerzo y los valores comunes.

Charly
17 de abril, 2013

Lula de Brasil, dirigente sindical, criado y formado en los barrios del pueblo. Lider indiscutible de la nacion mas poderosa del Sur. Jose Mujica de Uruguay, es el presidente mas pobre del mundo y por eso no deja de ser buen Presidente. Carlos Andres Perez, nunca se graduó en la universidad, no sabía manejar carro, la licencia de conducir se la saque yo cuando era operador de licencia de conducir en el Parque Central (1988) sin presentar pruebas. La constitución dice los requisitos para ser presidente y no discrimina a los pobres. Eso sería Fascismo y no creo que ustedes apoyen el Fascismo???? O sí???

Betty
18 de abril, 2013

Si Nicolas Maduro desprecia olimpicamente a los disidentes entonces desprecia a 7.300.000 venezolanos … una pelusa … ignorando a la mitad opositora no se gobierna un pais …

Zulay Pineda
25 de abril, 2013

Yo no critico que no tenga un título universitario ni que sea pobre. Pero sí adelantó la jugada autoproclamandoce antes de tiempo y se fue de bruces cuando se echó para atrás en el conteo de votos. Desconozco al personaje a quien describe este señor.

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