Artes

De puño y letra

Alberto Salcedo Ramos: "el boxeo me interesa menos como deporte que como cantera de grandes historias"

Por Alberto Salcedo Ramos | 24 de noviembre, 2010

Con frecuencia me preguntan por qué escribo tanto sobre boxeadores. Casi siempre respondo, con algunas variaciones, lo mismo: el boxeo me interesa menos como deporte que como cantera de grandes historias. De hecho, el boxeo es, como bien lo señala la escritora Joyce Carol Oates, el único deporte en el que no se utiliza el verbo “jugar”. Uno juega fútbol, o tenis, o béisbol, y al hacerlo tiene momentos en que recupera parte de la infancia: se vuelve chiquillo otra vez, se entrega al gozo en su estado más puro. En el boxeo, en cambio, no hay espacio para lo lúdico: allí el protagonista se juega la vida en cada porrazo que da y en cada porrazo que recibe. Es una metáfora de la lucha del hombre por sobrevivir. O, como también lo dice Oates, es “la imagen de la agresividad colectiva de la humanidad, de su continua demencia histórica”. Por eso me gusta como tema. Me permito compartir algunas frases inquietantes que he cosechado a lo largo de mi andadura por el mundo de los cuadriláteros. Algunas me las han dicho a mí, directamente. Las otras las he pescado en mis lecturas.

No me gusta estar donde esté Pambelé borracho, porque se pone imprudente y yo no tengo paciencia: yo lo golpeo”: Rocky Valdez.

“No sé bailar, ni cantar, ni contar chistes, pero ¡mama mía: no dejes que te pegue un puño!”: George Foreman.

“No te las des de fuerte porque aguantes muchos golpes: el golpe entra pero no sale: eso no es vitamina”: Eusebio García, Kid Rapidez.

“Soy invencible: esposé a un trueno, metí a la cárcel un rayo, asesiné a una roca, mandé al hospital un ladrillo”: Muhammad Alí.

“Odiaba a Alí, por fanfarrón. Me costó tiempo entender que él hacía eso era porque tenía miedo. Se hablaba a sí mismo para darse ánimo”: Floyd Patterson.

“Tenía las manos tan rápidas como un carterista del Metro de Nueva York, y desde luego más dañinas”: Red Smith (hablando de Sonny Liston).

“Cuando suena la campana para comenzar el round, te quedas solo… y ni el banquito te dejan”: Óscar Bonavena.

“No te afanes tirando todos los golpes al rostro: pega en el cuerpo, que la cabeza se cae solita”: Jack Dempsey.

“Boxeo para ganarme la vida pero jamás hablo mal de mis rivales: se ve muy maluco que un pobre escupa a otro pobre”: Enrique Higgins.

“Cuando pelean conmigo, no vuelven a ser los mismos. Llego a su interior y les hago un daño imborrable: Thomas Hearns.

“Cuanto más grandes y pesados sean mis rivales, más daño se harán al caer a la lona”: Bob Fitzsimmons.

“Rocky Marciano no sabe pelear. Si no le doy una paliza, borren mi nombre de los libros de boxeo”: Jersey Joe Walcott.

“Cuando te noquean con un buen golpe no sientes dolor. Flotas. Es como si estuvieras borracho. Sientes que quieres a todo el mundo”: Floyd Patterson.

“Es duro ser negro. ¿Has sido negro alguna vez? Yo fui negro… cuando era pobre”: Larry Holmes.

“La gente no soporta a los charlatanes, pero siempre los escucha”: Muhammad Alí.

“No me gusta entrenar a los boxeadores cuando empiezan a tener éxito. El boxeador que conoce los placeres le coge miedo a la muerte, y pierde agresividad en el ring”. Cust D’Amato.

Alberto Salcedo Ramos 

Comentarios (4)

Antonio
24 de noviembre, 2010

Muy interesante las frases de boxeadores, a pesar de los golpes. siempre creí que los golpes anulan hasta la capacidad de componer algo. En cuanto al juego, sí creo que existen algunos deportes, aparte del boxeo, donde la palabra “juego” no cabe; es el caso del tiro deportivo. Hay actividad lúdica. Se puede jugar con un cartón, con una figurilla de metal; hay mucho de recreación, pero en una competencia, todo eso se acaba; entras en otra dimensión; la de la competencia contigo mismo. Al menor descuido, quedas fuera del “juego”; es decir, tu mismo te nokeas, sin violencia, en silencio, sin excusas.

Nitzia Alvarez
25 de noviembre, 2010

Otra de Joyce Carol Oates: “Si el cuadrilátero del boxeo es un altar, no lo es tan sólo para el sacrificio sino también para la consagración y la redención. A veces”

Willy McKey
24 de enero, 2011

Existe una gran frase grande de un púgil capaz de superar cualquier escollo, incluso a ese obstáculo llamado Cassius Clay. Se trata de Joe Frazier y la frase es una renuncia poética a la gloria del knock out, convirtiendo la pelea en un espectáculo para sí mismo: “Yo no quiero ver noqueado a mi adversario. Quiero pegarle, dar un paso atrás y mirar como le duele. Yo quiero su corazón”.

Digiletras
24 de enero, 2011

Sigue siendo “políticamente incorrecto” que a uno le guste el boxeo, por el boxeo mismo, al igual que las peleas de gallos y los toros, si eres escritor o artista “se supone” que deberían gustarte deportes como la gimnasia, el atletismo, el tenis. Puros lugares comunes, ¿por qué no me pueden gustar la ópera y el boxeo? ¿el ballet y los gallos?

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