Desarrollo

“Diseño emprendedor para la asequibilidad extrema”: un curso en Stanford para diseñar productos destinados a los más pobres

Por Blanca Vera Azaf | 21 de abril, 2009

2_1_leftPequeños cambios que involucran grandes ideas y logran soluciones asequibles; diseñadas para un entorno específico. Soluciones que impulsan -a pesar de las adversidades- mejoras en la calidad de vida de los seres humanos de los países más pobres. Ese es el objetivo que desde hace algunos años tratan de hacer realidad un grupo multidisciplinario de estudiantes de la Universidad de Stanford, a través de su Instituto de Diseño.

No hay recetas, y es por ello que lo primero que hacen los equipos de trabajo es atreverse a auscultar el entorno al cual se quiere mejorar. Gracias a esta iniciativa se han desarrollado pequeños proyectos desde hace algunos años que actualmente continúan siendo utilizados con éxito por la gran ayuda que prestan en diversas comunidades del mundo.

En la página web del Instituto de Diseño se puede encontrar información sobre los proyectos que han sido creados, y hechos realidad en sólo un trimestre académico y que actualmente continúan en uso dentro de las comunidades beneficiadas. Ejemplo de ellos es el prototipo de lámparas recargables con luz solar.

Esta idea nació luego de un estudio en el que se determinó que en las zonas rurales más pobres hay serios problema de iluminación y el único utensilio utilizados son las linternas de kerosene. Pero éstas no sólo resultan muy costosas, sino que implican una gran limitación para llevar a cabo actividades fundamentales luego de la puesta del sol como las educativas. Adicionalmente, el Kerosene causas serios problemas de salud especialmente en niños.

La llamada Mighty Ligth (Luz Poderosa) fue presentada como proyecto piloto en Nueva Dheli, India . El grupo de estudiantes decidió asociarse con Cosmos Energy y fundar una fábrica para comenzar a manufacturar las lámparas y mejorar el diseño. Actualmente se venden en Pakistán, Filipinas, Afganistán, Panamá, Guatemala, Ruanda y Sudáfrica.
Otros proyectos siguen en desarrollo, incluso involucrando a las personas afectadas por la pobreza; y así se han elaborado con éxito nuevas bombas succionadores y de presión y bolsas de almacenamiento de agua -que están ahora en manos de granjeros- y que fueron diseñados no sólo con la ayuda de los grupos de estudiantes sino con el ingenio de muchos pequeños emprendedores pobres de países como Birmania. Aquí se demostró que el trabajo en conjunto también es una manera de lograr ingresos a los más pobres si se les provee de las herramientas adecuadas para que desarrollen sus ideas.

No se trata sólo de la voluntad de querer ayudar, y es allí donde radica el éxito del programa, que buscó unir diseñadores e ingenieros para hacer productos que sirvan a un pequeño grupo de la población mundial. Se dieron cuenta que es mucho más fácil lograr pequeñas cosas y grandes cambios al contar, para un mismo objetivo, con la ayuda de los hombres de negocio que impulsan nuevos modelos; filántropos, cuyos recursos son necesarios y a emprendedores sociales.

Enlances:

Entrepreneurial Design for Extreme Affordability

Stanford Institute of Design

Blanca Vera Azaf 

Comentarios (1)

Mon Prieto
25 de abril, 2009

Me parece interesante este tipo de trabajos y aplicaciones del conocimiento en pro de las personas mas necesitadas o que se encuentran en situaciones precarias.

Deberian abrirse planes de estudios o equipos de trabajo que elaboren y apliquen proyectos parecidos a estos en nuestro pais.

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